Visto y Oído

francisco / andrés / gallardo

El patriarca

LO de tener un tercer canal en los años 80 daba gustito. Era un signo de distinción, poderío e influencia. Jordi Pujol andaba como loco con su juguete, con TV3, nacida en el 83 poquito después de la vasca ETB. Aunque TVE ofrecía programas en catalán desde la transición, Pujol quería su cadena propia, donde se contaran las noticias de la Generalitat al dictado del president, que los comentaristas pudieran inclinarse sin pudores hacia el Barça, se doblara Dallas como si fueran petroleros del Berguedà y Ángel Casas entrevistara a estrellas recién aterrizadas por El Prat. TV3 no nació con carácter doctrinario, sino como un palacete de colorines donde los catalanes podían sentirse más europeos que el resto de los españoles. A TVE la pusieron en más de un aprieto porque las autonómicas se subieron a las lustrosas barbas de Prado del Rey. Pocos años después, como los andaluces no podíamos ser menos, se creó Canal Sur, con toda la pólvora real y los presupuestos pantraguélicos. Como los catalanes, los vascos o los gallegos. Claro.

Las cosas se torcieron para TV3 en lo mediático, perdiendo todo el crédito en los delirios independentistas (apología del terrorismo contra el monarca, inclusive), y unas cuentas que no furulan. En la autonómica catalana los que salen hablando en castellano suelen ser los canis. Y los papeles de ladrones los suelen dejar para personajes con cerrado acento andaluz.

Pues a ver qué idioma le ponen al protagonista de Jordi, el honorable patriarca. Sería un ejercicio divertido de autocrítica. La Forta debería plantearse hacer una serie sobre Jordi Pujol, padre del furor de aquellos terceros canales, ahora artríticos. Hombre, sería una historia más interesante que el rollazo ese de El Faro.

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