Provincia

Una agresión machista deriva en una reyerta con varios heridos en Castilleja de la Cuesta

  • Un ciudadano argelino golpeó a su mujer y clavó una botella rota en el cuello a otra persona

  • Insultó a los agentes que lo detuvieron, a los que llamó "perros cristianos", y amenazó con "poner una bomba en el cuartel"

Guardias civiles, en una operación reciente en Sevilla.

Guardias civiles, en una operación reciente en Sevilla. / Juan Carlos Muñoz

Un episodio de violencia machista derivó la noche del jueves en una reyerta multitudinaria, que terminó con varias personas heridas y con el presunto agresor detenido y destrozando un coche de la Guardia Civil. Los hechos ocurrieron sobre las once y cuarto de la noche del jueves en Castilleja de la Cuesta, concretamente en la calle Inés Rosales. Sobre esa hora, la Guardia Civil recibió una llamada alertando de que se estaba produciendo una reyerta con al menos 15 personas en plena calle.

La patrulla del puesto de Gines acudió al aviso y comprobó la veracidad del mismo. En la intervención también colaboraron los policías locales de Castilleja de la Cuesta. Los agentes de ambos cuerpos se encontraron con una mujer que estaba inconsciente en el suelo, que había sido presuntamente agredida por su marido, un ciudadano argelino de mediana edad cuya identidad responde a las iniciales A. B. Antes de la agresión se había iniciado una discusión en el domicilio familiar, que se trasladó luego a la calle y en la que entraron varias personas al ver que un hombre le pegaba a su mujer.

Uno de estos testigos resultó herido, después de que el presunto agresor rompiera una botella de cristal y le atacara con ella, causándole heridas en el cuello y la cara. Después, el sospechoso se autolesionó provocándose cortes en el pecho. Los agentes de la Policía Local y la Guardia Civil tuvieron que utilizar la fuerza para reducir a este hombre, que no paraba de propinar golpes y patadas a los funcionarios, al tiempo que profería continuas amenazas e insultos.

Fuentes del caso explicaron que uno de estos insultos era “perro cristiano”, mientras aseguraba que iba a matar a los guardias civiles y a sus mujeres, además de asegurar que pondría una bomba en el cuartel. Finalmente, entre varios agentes lograron detenerlo e introducirlo en un patrullero de la Guardia Civil, en el que el sospechoso continuó dando golpes y al que provocó numerosos destrozos. Cuando fue trasladado al cuartel, siguió amenazando a los agentes.

La víctima de la agresión machista fue trasladada al Hospital de San Juan de Dios de Bormujos, donde fue atendida de las lesiones que sufría. El herido con la botella rota fue llevado a un centro de salud. Un policía local de Castilleja y un guardia civil resultaron también lesionados.

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