Educación

Las familias de un colegio de Castilleja de Guzmán se oponen a su cierre

Reunión de María José Eslava con María del Mar Rodríguez sobre el nuevo instituto.

Reunión de María José Eslava con María del Mar Rodríguez sobre el nuevo instituto. / D. S.

Indignación en Castilleja de Guzmán. Las familias de los 168 alumnos del Colegio Argantonio han mostrado otra vez su disconformidad con los planes de la Consejería de Educación y Deporte de cerrar este centro público de Infantil y Primaria, que pasará a ser sustituido por un nuevo instituto. Los menores que se encuentran ahora en él se sumarán a los que ya están en el CEIP Moteolivo, donde se creará una nueva escuela (con código distinto al actual) y en el que muchos padres temen que se sobrepase la ratio recomendada (25 estudiantes por aula).

La noticia de la sustitución se adelantó en 2017, cuando la Junta estaba gobernada por el PSOE. La justificación para cerrar un colegio y abrir un instituto era los pocos niños escolarizados y la masificación que sufría en aquel entonces el IES Las Encinas, en la cercana Valencina de la Concepción. Aquel “hacinamiento” coincidía con el momento en el que los menores que habían nacido antes de la crisis económica de 2008 llegaban a la ESO.

Cuatro años más tarde las familias del CEIP Argantonio se han encontrado con que estos planes continúan adelante y cuentan ya con un presupuesto: 345.000 euros, la inversión que anunció la semana pasada la delegada territorial de Educación, María José Eslava, en la visita que realizó a este municipio del Aljarafe.

Las familias se han reunido con la alcaldesa de la localidad, María del Mar Rodríguez, para transmitirle su disconformidad con este proyecto, al que no encuentran justificación en estos momentos, ya que el problema de masificación en el instituto de Valencina ha desaparecido los últimos cursos. Además, recuerdan que para dicho centro había presupuestado 1,5 millones para una ampliación de su aulario del que nunca más se ha sabido.

Los padres recuerdan que el CEIP Argantonio cuenta con una excelente trayectoria académica y ahora mismo es el octavo colegio mejor valorado de España de entre los que desarrollan el programa Erasmus para estas etapas. A ello se unen los huertos escolares y el proyecto de lectura y biblioteca. Planes que, según las familias, desaparecerán cuando se cierre el centro.