Huesca - Betis

El Betis sí quería jugar y ganar (0-2)

Mandi le gana el balón a Pedro López.

Mandi le gana el balón a Pedro López. / Efe

Si el Betis no quería jugar en Huesca, ese discurso se quedó en la caseta. Desde que Cordero Vega señaló el inicio, los hombres de Manuel Pellegrini se olvidaron de las bajas, del frío o del césped para buscar una victoria que lo hace mirar arriba en la tabla. Tampoco el VAR, que esta vez le jugó una mala pasada, pudo con los heliopolitanos, a los que les costó llevarse los puntos por su impericia para resolver en los metros finales ante un Huesca que evidenció todos los problemas que lo han hecho el colista de Primera. Fue otro ejercicio de resistencia de este nuevo Betis que ha ahormado Pellegrini, y en el que prevalece el empuje a la finura técnica.

Tuvo que ser Mandi, un central que actuó casi como un delantero, el que abriera la lata para los verdiblancos, tras un buen centro de Emerson. Aunque tampoco ese 0-1 libró al Betis del sufrimiento final, a raíz de la expulsión de un Paul al que Pellegrini debió retirar antes del campo. La tuvieron Rafa Mir y Okazaki, aunque sería Sanabria el que culminase con un gran testarazo un contragolpe bético para colocar el 0-2 y sellar un triunfo que vale su peso en oro.

Había salido el Betis desde el inicio a por la victoria. Muy superior a este Huesca que demostró las deficiencias que lo tienen en el fondo de la clasificación, los heliopolitanos dispusieron de acercamientos suficientes para haberse adelantado en el marcador antes del intermedio. Ni la desapacible noche oscense le quitó un ápice de intensidad a los de Pellegrini, que querían darle continuidad a la buena imagen ofrecida en el derbi.

E incluso pudieron contar con un penalti, como decretó de inicio Cordero Vega, al que el VAR lo envió a revisar una jugada que deja demasiadas dudas como para que la tecnología tuviera que intervenir. La mano de Sandro, que baja el cuerpo hasta que la pelota lo golpea en el brazo aunque no la tuviera separada, bien podría haberse interpretado de cualquier manera por parte del árbitro principal, por lo que lo correcto hubiera sido mantenerlo en su decisión inicial.

Diego Lainez trata de marcharse entre Siovas y Mosquera. Diego Lainez trata de marcharse entre Siovas y Mosquera.

Diego Lainez trata de marcharse entre Siovas y Mosquera. / Efe

Tampoco le afectó al Betis esa decisión y continuó buscando el gol, que Loren tuvo sobre todo tras un pase de Paul, pero su remate con la plancha completamente solo se marchó junto al poste izquierdo de Álvaro Fernández.

Las fuerzas se igualaron en parte tras el paso por la caseta. A Canales ya no se lo veía tan fresco con el paso de los minutos y, aunque dejase detalles con pases de tiralíneas, el Betis ya comenzaba a sufrir con los escasos arreones locales.

No le valía a Míchel, un técnico muy cuestionado por los paupérrimos resultados de su equipo, el empate y pronto lo dejó claro moviendo su banquillo. La entrada de Borja García, además, le otorgó clarividencia con la pelota, algo que le había faltado en el duelo, y de un gran pase del madrileño salió la mejor ocasión local, aunque el disparo de Rafa Mir se marchó por encima del larguero de Bravo.

Los jugadores del Betis celebran el gol de Mandi. Los jugadores del Betis celebran el gol de Mandi.

Los jugadores del Betis celebran el gol de Mandi. / EFE

Tardó en reaccionar Pellegrini, que acabó sacando a un desacertado Loren para dar entrada a Sanabria, quizá buscando esa mordiente que le había faltado a su equipo antes. Y la acabó encontrando de la forma más inesperada. Fekir metió un balón a la carrera de Emerson, que ganó la línea de fondo y puso un centro con potencia al primer palo. Allí, Mandi, un central con alma de delantero, le ganó la partida a los centrales y al portero para adelantarse y hacer justicia con el 0-1.

Reaccionó Pellegrini al gol refrescando las bandas con Juanmi y Rodri, y en las botas del malagueño estuvo la sentencia. Primero la tuvo Fekir, pero su potente disparo se fue a las manos de Álvaro, que la dejó en el área. Allí ese balón suelto acabó en los pies de Juanmi que con todo a favor la envió a las nubes para desesperación verdiblanca.

Si el Betis había perdonado la sentencia, un minuto después se quedó con diez tras la expulsión de Paul. Más complicaciones para Pellegrini, que retiró a Canales y metió a Sidnei con la idea de ayudar en el juego aéreo. Pero en dos pases medidos de Ontiveros, Rafa Mir –providencial Víctor Ruiz– y Okazaki tuvieron el empate, pero el gol sería de Sanabria, con un formidable testarazo. Sí, el Betis quería jugar y ganar en Huesca para seguir mirando hacia arriba en la tabla.

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