Contracrónica

El doble prisma de un Betis que hace la goma

  • El punto ante el Villarreal ofrece sensaciones agridulces ante la irregularidad actual 

  • Aitor Ruibal, recompensa al compromiso

Aitor Ruibal es felicitado por sus compañeros tras marcar. Aitor Ruibal es felicitado por sus compañeros tras marcar.

Aitor Ruibal es felicitado por sus compañeros tras marcar. / Antonio Pizarro

El Betis actual sigue haciendo la goma mientras navega por la más absoluta mediocridad. A este Betis el punto ante el Villarreal, en su primer empate de la temporada, le puede dejar un buen sabor de boca, pero para aquellos que piensan y tienen una mira más allá en cuanto a visión de grandeza de lo que debe ser y aspirar el Betis, un empate en casa ante los amarillos les sabe a poco.

Y más, viendo cómo este conjunto verdiblanco, que suma dos victorias, un empate y cinco derrotas en los últimos ocho partidos, sigue inmerso en una línea marcada por la irregularidad, por dientes de sierra que arrastra desde hace ya mucho tiempo y que sigue agotando una dosis de ilusión cada vez más corta.

El Betis, este Betis, compitió ante el Villarreal, lo mínimo exigible. Reaccionó al gol de los amarillos, pero hasta ahí quedó su atrevimiento. Mejoró las prestaciones defensivas con un Bartra entonado y no bajó los brazos tras el tanto del central Pau– cuajó un auténtico partidazo el defensa amarillo– con una noticia muy positiva focalizada en un nombre propio en el otro partido: Aitor Ruibal.

Lejos de los focos mediáticos, Aitor Ruibal dio un paso de madurez y crecimiento en el Leganés, volvió y demostró su calidad en pretemporada para ganarse un sitio en la plantilla actual y está aprovechando la confianza que le está dando Manuel Pellegrini. Si ante Osasuna dio un gran pase de gol a Borja Iglesias, ayer hizo quizás el mejor tanto de la jornada con una volea desde la media luna del área que entró como un obús en la portería de Sergio Asenjo. Recompensa merecida para un futbolista comprometido y con hambre de seguir creciendo en un Betis que también dejó aspectos negativos.

Le faltó al Betis más valentía, más mordiente para ir a buscar a un Villarreal mermado por los cambios, después del empate. Antes, en la primera mitad, se vio de nuevo esa nota negativa en cuanto a encajar otra vez pronto en un inicio de partido. Fue de menos a más hasta que logró empatar, pero ahí se quedó el ímpetu verdiblanco, incluso, pese a los cambios. Por ello, este punto puede ser visto desde un prisma positivo, viendo las aspiraciones de este Betis actual, o desde una visión inconformista que causa impotencia y hartazgo ante este Betis actual que se conforma con sumar un punto en casa ante el cuadro villarrealense.

Lo que no entra en ningún prisma es la visión de aquellos que piensan que el bético quiere una derrota de su equipo por entender que es necesario un cambio ante la situación actual. "Betis por encima de todo y por encima de todos", decía aquella pancarta reciente en Gol Sur. Y es que el prisma tiene dos caras, la mediocridad actual o apostar por un cambio.

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