Crónica Granada - Betis

Canales pone la justicia en el acta (1-2)

Canales festeja su gol en el Nuevo Los Cármenes para darle el triunfo al Betis.

Canales festeja su gol en el Nuevo Los Cármenes para darle el triunfo al Betis. / Afp 7 | Europa Press

Primer triunfo del curso 21-22 para un Betis infinitamente superior al Granada y capaz de originar una multitud de ocasiones claras de gol. Lo raro era que la tropa de Manuel Pellegrini tardara tanto en consumar el triunfo y que incluso estuviera muy cerca de haberse ido de Granada con un humor de perros. Porque tuvo que esperar hasta el minuto 89 para que Canales aprovechara una genial jugada personal para llevar toda la justicia al acta que confeccionaba el casero Cuadra Fernández al anotar el uno a dos que reflejaba lo sucedido en el Nuevo Los Cármenes. No podía ser más fiel a las diferencias entre unos y otros, pues sólo el Betis estuvo a punto de complicarse a sí mismo en un litigio que debió haber resuelto muchísimo antes.

Que los verdiblancos, esta vez color aceite casi sin depurar, no hubieran sentenciado aquello desde antes del intermedio pertenece a esa serie de variables que en el fútbol tienen una complicada explicación. Porque la distancia entre unos y otros conducía a un margen bastante apreciable, pero en este deporte no se trata de establecer méritos sino de meter una pelotita entre los tres palos y, afortunadamente para los béticos, Canales se encargó de hacerlo por segunda vez ya en el epílogo. De lo contrario, la frustración hubiera sido grande, pero tampoco es cuestión de echarle agua al vino cuando ya se ha consumado este primer triunfo de Pellegrini y los suyos.

Opciones tuvo de sobra el Betis para ello y sólo se puede explicar que no las materializara por la impericia, sobre todo, de un Fekir desacertado desde que en el minuto 5 no fuera capaz de superar la salida de Maximiano cuando Rodri ya lo puso con toda la ventaja. Eximente, tuvo que disparar con su pierna derecha.

Granada - Betis: vídeo resumen, resultado y goles del partido (1-2)

Analizar los partidos en base al relato de las llegadas a la portería rival tal vez no sea el mejor método posible, pero hay excepciones y este Granada-Betis es una de ellas. La contumacia de los forasteros en darle sustos al debutante guardameta portugués de los granadinistas fue hasta exagerada. Baste acudir al archivo con las notas del litigio. A los 13 minutos era Tello el que no aprovechaba el regalo del propio Maximiano y tras robarle el balón tal vez se precipitaba en el remate.

Ni un cuarto de hora y el Betis ya había tenido dos diáfanas para colocarse por delante, pero vendrían más. El cuadro de Pellegrini olía la sangre y ni siquiera el contratiempo de la lesión de Bartra lo condujo a recular, sino todo lo contrario. En el minuto 17, Borja Iglesias disparaba muy endeble cuando lo tenía todo a favor.

Ahí se produjo un pequeño parón, entre otras cosas porque las salidas no se materializaban por diferentes circunstancias, pero en el minuto 34 volvió a tenerla Fekir con un disparo desde fuera del área que se iba al poste con Maximiano gateando sin llegar. En el córner posterior William Carvalho desviaba un disparo a bocajarro, pero el balón tropezó prácticamente con su compatriota cuando lo más fácil, de nuevo, hubiera sido el cero a uno.

Después llegaría una contra de tres contra a dos en la que Rodri habilitaría de manera brillante a Fekir, pero éste, incomprensiblemente, dejó correr el balón y por ahí se esfumó una nueva opción de colocarse por delante. Paradójicamente, entonces arribaría la única del Granada en una llegada de Montoro que se iría alta por muy poco.

Pero estaba cantado que aquello se tenía que poner cuesta abajo para los heliopolitanos y después de un nuevo cabezazo picado de Pezzella, en un saque de banda favorable al Granada cerca del área de Rui Silva vendría el golpe que debió ser definitivo. Contra espectacular y la pelota le llega de nuevo a Rodri procedente de Guido Rodríguez, pero el zurdo, por una vez, se olvida de los compañeros, avanza en solitario, se va metiendo de fuera hacia el área y aprovecha su opción a pierna cambiada para largar una rosca que supera, por fin, a Maximiano.

El Betis había conseguido al filo del descanso que todo tuviera una cierta lógica y a partir de ese momento debía ser el dominador claro de la situación, como lo fue en el primer periodo salvo los dos primeros minutos, sino que se sentiría con mando en plaza para avasallar a un Granada que, a día de hoy, está a años luz de la tropa de Pellegrini.

Es cierto que restaba un tiempo entero por delante, pero aquello estaba más que definido, al menos en la teoría. En la práctica, Tello no fue capaz de poner la puntilla nada más arrancar cuando Fekir lo dejó en un nuevo mano a mano y después vendría el disparo cruzado de Fekir (56’). Demasiado habían perdonado los béticos hasta que Pellegrini decidió que aquello requería de dosificar a sus hombres con minutos para quienes se habían quedado en el banquillo inicialmente.

El resultado condujo a la inquietud. Una jugada aislada con un cambio de juego del recién ingresado Rubén Rochina lo aprovechaba Luis Suárez ante la permisividad de Bellerín y Rodri. Nadie se creía aquello, todo se equilibró incluso, pero, afortunadamente para los béticos, Canales apareció en el momento justo.

El golazo de Canales

El cántabro, sacado por Pellegrini poco antes del empate de Luis Suárez, tenía reservada una auténtica obra de arte cuando el empate parecía cada vez más cercano. 88:28, Canales acude a recibir de espaldas casi al medio del campo un pase de Guido Rodríguez, el 'Burruchaga' en la recordada jugada de Maradona contra Inglaterra. El zurdo del Betis, ante la presión de un Domingos Duarte que se lo quiere comer antes de que se dé la vuelta, retrocede hasta su propio campo para iniciar desde allí una carrera increíble con la pelota pegada a su pierna izquierda.

Montoro y Arias acuden a la ayuda del central portugués, los tres se hacen tal ovillo que chocan entre ellos y el propio Domingos Duarte lanza una tarascada de impotencia sin llegar a cazar a un Canales que sigue corriendo hasta llegar al interior del área. Allí levanta la cabeza y dispara cruzado, casi un pase a la red de un objeto esférico dirigido con precisión telesférica. Pasa por debajo de las piernas de Abram y se aloja en las redes de Maximiano. Todo sucede en apenas diez segundos, pues el tanto se consuma en el 88:38. Un verdadero golazo para verlo en el vídeo una y mil veces.

Tres puntos, primer triunfo y el Betis supo plasmar en el acta las diferencias entre unos y otros. Porque fue infinitamente superior al Granada.

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