Derbi Betis - Sevilla Sin Lorenzo ni Joaquín

  • Hoy se echará de menos el plus de motivación que siempre han procurado Serra y Caparrós en el Betis y el Sevilla

  • Uno y otro jamás perdieron en casa ante el vecino, ni como entrenadores ni como directores deportivos

Serra, director general del Mallorca entonces, presenta a Caparrós como técnico, en octubre de 2011. Serra, director general del Mallorca entonces, presenta a Caparrós como técnico, en octubre de 2011.

Serra, director general del Mallorca entonces, presenta a Caparrós como técnico, en octubre de 2011. / JAIME REINA / EFE

La pasión verde o roja se volverá a desbordar en las gradas. Los jugadores volverán a actuar sobreexcitados. Las protestas al árbitro multiplicarán sus exabruptos y decibelios. Los goles se celebrarán o lamentarán el doble. La adrenalina serpenteará por todo el Benito Villamarín, en definitiva. Pero faltará algo esta vez. Llámenlo picante o más aún, denomínenlo veneno.

El que les han dado a los partidos de este pelaje Lorenzo Serra Ferrer y Joaquín Caparrós, ora en los banquillos, ora en los despachos. Queridos entre los suyos en la misma proporción que odiados por los vecinos, dejan hoy un vacío que, ojalá, llene el fútbol en su esencia. El juego.

Curiosamente, arrojan una experiencia casi pareja en derbis. Lorenzo Serra Ferrer vivió enrolado en su Betis 14 encuentros de rivalidad sevillana: siete victorias, tres empates y cuatro derrotas. Diez de ellos desde los banquillos, repartidos en dos épocas (de la campaña 94-95 a la 96-97 y de la 2004 a la 2006) y cuatro más encorbatado en el despacho y el palco, como director deportivo en las dos temporadas precedentes.

Mientras, Joaquín Caparrós presenta en su hoja de servicios un partido menos que su colega balear, 13: cuatro victorias, siete empates y dos derrotas. El utrerano dirigió desde su área técnica diez partidos en su primera etapa como entrenador, desde la temporada 2000-01 (en Segunda División) hasta la 2004-05, más el duelo en el Benito Villamarín de la 2017-18 y el choque del Sánchez-Pizjuán de la 2018-19, con Monchi de vuelta en Nervión. Ya como director deportivo, adiciona el derbi de la pasada campaña de la primera vuelta para completar sus 13 partidos.

Ambos también coinciden en haberse colgado una medallita en la solapa: Serra Ferrer no ha perdido un solo derbi con el Betis como local, con cuatro victorias y tres empates, mientras que Joaquín Caparrós tampoco hincó la rodilla en los partidos de máxima rivalidad en Nervión, con dos triunfos y cuatro empates.

Un dato revela la trascendencia que ha tenido la mano firme de Serra en este tipo de partidos: desde 1986, hace 33 años nada menos, el Betis no le gana al Sevilla en Heliópolis sin la presencia del balear en el club.

Las cuatro veces que el Sevilla claudicó desde ese Domingo de Ramos del 86 (rebautizado como el Domingo de Romo, autor del único gol) fueron el 2-1 del 95, en la penúltima jornada y con la UEFA en juego; el recordado 1-0 con gol de Oliveira (04/05), clave para que el Betis acabara en Champions en detrimento del vecino; el 2-1 de la temporada siguiente, con Juande Ramos en el banquillo de un Sevilla que unos días antes se había metido en su primera semifinal europea; y finalmente, el 1-0, gol de Joaquín, de la pasada campaña, ya con Serra en el palco.

Con Joaquín Caparrós en nómina, el Sevilla visitó siete veces el Manuel Ruiz de Lopera/Benito Villamarín, con un balance de dos victorias, tres empates y dos derrotas. Perdió ese referido 1-0 con gol de Oliveira en 2005, y el último precedente, éste como director deportivo y Pablo Machín en el banquillo. Debutó en Segunda, con aquel accidentado derbi de Pablo Alfaro y Capi, de Olivera con el palo. También Serra debutó con victoria, en aquel 0-1 gol de Alexis de penalti. Algo tendrían que ver las inyecciones de veneno que les recetaron a los suyos. Las que faltarán esta noche.

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