El Betis llega a Mendizorroza en el minuto 95 (2-1)

La crónica

Los verdiblancos encajaron el primer gol en el minuto 3 y el segundo en el minuto 2 de la reanudación, lo que dice muy poco de la intensidad con la que afrontaron la cita contra el Alavés

Bakambu desaprovechó las únicas opciones de empatar en la primera mitad

Así le hemos contado el Alavés-Betis

Abde, autor del 2-1, golpea el balón en la jugada del penalti anulado posteriormente por el VAR.
Abde, autor del 2-1, golpea el balón en la jugada del penalti anulado posteriormente por el VAR. / L. Rico | Efe

Segunda decepción para el Real Betis Balompié en el breve plazo de cuatro días. La escuadra dirigida por Manuel Pellegrini tardó en comparecer en Mendizorroza, concretamente no lo hizo hasta el minuto 95, y eso la condujo a una nueva derrota, la segunda seguida si se tiene en cuenta el partido de Salónica contra el PAOK. Ocurre que esta vez sí tiene peores consecuencias e incluso sensaciones más malas, ya que los verdiblancos no se metieron en el partido de verdad en ningún momento.

A ver, encajar un gol en el minuto tres del primer periodo y volver a hacer exactamente lo mismo en el minuto dos de la segunda mitad dice muy poco de la preparación sicológica del equipo que recibe semejantes castigos. El Betis salió en ambos periodos sin la intensidad necesaria, está claro, y eso lo condenó a caminar cuesta arriba en todo momento. Y mucha parte de culpa de eso la tuvieron los protagonistas que vestían la equipación verdiblanca.

El primer tanto no le extrañó absolutamente a nadie y fue fruto del deseo de ganar, de meterse lleno en la pelea desde el mismísimo saque de centro. Carlos Vicente luchó por un balón por la banda derecha del ataque local, la pelota le cayó a Lucas Boyé y nadie fue capaz siquiera de estorbarlo. Pero es peor aún, porque el centro del delantero centro argentino le cae a quien inició la jugada, es decir, a Carlos Vicente, que ya estaba en el área, para rematar con total comodidad. Muchos verdiblancos por los alrededores y ninguno fue capaz de meter siquiera la pierna, lo que dice muy poco de la concentración necesaria cuando un litigio echa a rodar.

En el arranque de la segunda mitad fue tres cuartos de lo mismo. Un balón que parte del sector derecho y que nadie es capaz de despejar en su transcurrir de un lado a otro del ataque vitoriano. La pelota le cae esta vez a uno de los mediocentros en el vértice del área, a Pablo Ibáñez para más señas, y su centro supera a un Bartra que esta vez no está tan concentrado como en otras ocasiones para que lo cabecee con facilidad Toni Martínez. Y encima también Pau López colabora con su mano blandita a la hora de tratar de despejar el testarazo del delantero local.

Desconcentración

Un equipo que recibe dos goles en los arranques de cada periodo ya merece la más severa de las críticas y eso le sucedió al Betis sin ser capaz de reaccionar, además

Son dos cuestiones que no tienen ningún tipo de defensa, porque el Betis demostró que no arrancó a tope de revoluciones ni en la primera ni en la segunda mitad y eso es demasiado grave a la hora de juzgar a una escuadra que teóricamente debe ser muy superior a este Alavés que coquetea con la zona que conduce al descenso a LaLiga Hypermotion. Pero es que estas cosas ocurren y si los mejores no salen con la misma intensidad que los peores entonces es fácil que todo quede más igualado y al albur de cualquier circunstancia que se pueda presentar para desequilibrarlo todo a favor del más débil.

Desde ese momento, el tanto de Carlos Vicente en el minuto 3, el Alavés ya no iba a parecer inferior en ningún momento. Y no valen las excusas de las ocho ausencias, Pellegrini había podido conformar un Betis bastante reconocible para aspirar a sumar tres puntos más en la fría noche vitoriana. Que Isco, Cucho Hernández, Amrabat y alguno más son bastante mejores que quienes partieron en la alineación inicial, pues claro que sí. Pero siempre se dice en el manual de los entrenadores que las plantillas están para solventar este tipo de circunstancias que les afectan a todos los equipos y los futbolistas que defienden el escudo del actual Betis deben estar suficientemente cualificados para ganar en Mendizorroza siempre.

Sin peligro

Aunque Bakambu buscó las espaldas de los dos centrales, las llegadas de los béticos no fueron excesivas tras el 1-0 y prácticamente no existieron con el 2-0 hasta el gol de Abde

Pellegrini había arrancado el partido con la única novedad de un Pau López que sorprendía en la portería a no ser que exista algún problema físico por parte de Álvaro Valles. Los cuatro defensas pueden ser considerados titulares, aunque Ángel Ortiz sí se reparte más el puesto con los ausentes Bellerín y Aitor Ruibal; los dos centrocampistas de contención eran Altimira y Marc Roca para que Pablo Fornals estuviera más en la mediapunta en una línea con Antony y Abde, nada más y nada menos.

Bakambu por el Cucho

Donde sí existía un claro déficit era en el delantero, pues el nivel de Bakambu no se parece absolutamente en nada al que aporta el Cucho Hernández y no hay más que ver las ocasiones claras que desaprovechó el congoleño en la primera mitad, cuando tuvo más de una oportunidad para haber batido a Sivera. Lo hizo con buenas acciones a las espaldas de los dos centrales en los minutos 6, 13 y 18, pero sus remates no pudieron ser más inofensivos y el guardameta local no tuvo el menor problema para abortar esas acciones prometedoras.

El mundo al revés

El Alavés, dentro de su rusticidad, llegó a tener más el balón que los verdiblancos en muchas fases del segundo periodo

Pero también el Alavés tuvo numerosas llegadas hasta la portería bética y tampoco fue capaz de concretarlas hasta el arranque del segundo periodo. Pudo el Betis empatar cuando Ortiz Arias observó penalti en una entrada de Tenaglia a Abde (31’), pero el VAR demostró que quien pisaba al defensa era el marroquí.

Se malogró ahí la opción de igualar y después fue un quiero y no puedo. Sensación que se incrementó con el segundo tanto de Toni Martínez. El Betis fue incapaz de reaccionar, de marcar un gol para haber metido el miedo en el cuerpo al Alavés. Sólo lo logró en el minuto 95, cuando llegó a Mendizorroza, y eso produjo incluso que en la última jugada Pau López acudiera al remate en el área alavesista. Pero ya era muy tarde para comparecer, demasiado tarde.

Ficha técnica

2 Deportivo Alavés: Sivera,, Tenaglia, Pacheco, Protesoni, Jonny; Antonio Blanco, Pablo Ibáñez (Rebbach, 92'), Carlos Vicente (Guevara, 83'), Aleñá (Yusi, 92'); Toni Martínez (Guridi, 72') y Lucas Boyé.

1 Real Betis Balompié: Pau López; Ángel Ortiz, Bartra, Natan (Llorente, 60'), Valentín Gómez; Altimira (Chimy Ávila, 60'), Marc Roca; Antony (Pablo García, 60'), Pablo Fornals (Deossa, 76'), Abde; y Bakambu (Iván Corralejo, 76').

Goles: 1-0 (3’) Carlos Vicente golpea con la derecha cruzado un pase atrás de Lucas Boyé. 2-0 (47’) Toni Martínez remata de cabeza un centro de Pablo Ibáñez. Pau López llega con la mano, pero no impide el gol. 2-1 (95’) Abde golpea con la puntera con la derecha y sorprende a Sivera.

Árbitro: Ortiz Arias (Comité Madrileño). Mostró tarjeta amarilla a Natan (36') y Aleñ´´a (66').

Incidencias: Partido correspondiente a la jornada 21 de LaLiga EA Sports disputado en el estadio de Mendizorroza ante 14.810 espectadores. Antes del encuentro se guardó un minuto de silencio en memoria de los fallecidos en el accidente de tren en Córdoba y Lleida. Asimismo, el club vitoriano celebró su 105 aniversario con algunos de sus abonados más longevos, que recibieron al equipo en el centro del campo antes del pitido inicial.

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