Carolina Calvo, psicóloga, sobre la prohibición de las redes sociales a los menores de 16 años: "No están preparados a nivel emocional ni cognitivo"

Una medida que busca implementar el gobierno y debe ser apoyada por las familias

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Niños con móviles
Niños con móviles / Freepik

Pedro Sánchez ha anunciado que España prohibirá el acceso a las redes sociales a los menores de 16 años. Su función principal es la protección de los adolescentes de los posibles riesgos digitales. Además, se busca equilibrar la libertad digital con la protección.

Uno de los principales peligros a los que se enfrentan los menores es el ciberacoso. Además, también se suma los discursos de odio y el auge la desinformación. Este veto afectará a las principales redes sociales: Instagram, TikTok, X y a la plataforma de streaming Twitch entre otras. En todos ellos se busca implementar un control efectivo de verificación de edad. Igualmente, que difundir odio tenga un coste legal, económico y ético.

Según explica la psicóloga Carolina Calvo, "desde la psicología la prohibición puede ser útil como un primer paso para marcar un límite". También aclara que los menores no están preparados, está demostrado con los estudios científicos que se han llevado a cabo últimamente que los menores no están preparados a nivel emocional ni cognitivo para gestionar el acceso ilimitado a las redes y a la información que hoy en día tienen. Igualmente, para que esto funcione debe ir acompañada imprescindiblemente de educación y de apoyo.

Una problemática a la que nos podemos enfrentar es el hecho de que los menores se oculten. Carolina Calvo comenta que es un riesgo que existe, por eso es tan clave y tan fundamental que no sea solo prohibir, sino que hay que explicar ese límite y dar y complementar la prohibición con mucha información y con concienciación sobre los riesgos que queremos prevenir con la misma.

Los padres en esta medida juegan un papel fundamental, ya que la ley lo que nos ayuda es a enmarcar el problema y la cuestión en sí, pero el acompañamiento diario, por supuesto, es responsabilidad de las familias. "Estas son las responsables de poner normas, de hablar del tema, de supervisar y, sobre todo, de poner ejemplo en el uso de los teléfonos y de la tecnología en general", aclara.

No se puede dar la prohibición sin educación digital, porque tampoco es cuestión de demonizar la tecnología, sino de aprender a hacer un uso que no sea perjudicial para el desarrollo. Para ello, la familia debe establecer unos límites, interesándose por el contenido que consumen los menores, compartiendo espacio, fomentando en ellos el pensamiento crítico, que ellos sean capaces de no creerse todo lo que ven en las redes.

No se debe entregar un móvil y una red social y no controlarlo con menores de edad. También, se deben ofrecer alternativas fuera de las pantallas. En una sociedad tan digitalizada es realista prohibir las redes a menores de 16. Igualmente, no es sencillo y a día de hoy parece imposible, "pero es necesario este primer paso, porque lo que no podemos es seguir normalizando que los menores tengan el acceso al uso ilimitado que están teniendo", expone.

Según la psicóloga Carolina Calvo, la irritabilidad, aislamiento, problemas de sueño, la ansiedad, la bajada en el rendimiento escolar son cuestiones que están relacionadas directamente con la etapa de la adolescencia y las pantallas. Para que este proceso sea más fácil, se debe fomentar la educación emocional, que debería proporcionarlo tanto los colegios como formación para familias y docentes y acceso, también, a orientación psicológica.

Esto debería ir, bajo el punto de vista de la psicóloga Carolina Calvo, de parte del Gobierno. Es decir, debería facilitar estas formaciones en todos los ámbitos, para que sean accesibles a toda la población. Esta protección no va en contra de la libertad, o sea, al prohibir no va en contra de la libertad y no se debe entender como un atentado contra la libertad del individuo, sino que va a favor del desarrollo emocional saludable.

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