Tres consecuencias que tiene para la salud absorber demasiado el dolor ajeno, según la UOC
Investigación y Tecnología
Cuando las emociones dependen de las de los demás, es fácil perder el control
Estas son las principales características de una persona con empatía
En la sociedad actual se habla mucho de que debemos desarrollar la empatía con los demás. Sin embargo, este mensaje puede llegar a ser contraproducente para aquellas personas que tienen una sensibilidad tan profunda, que llegan a vivir muy intensamente las emociones y el dolor ajeno. Para ellas, comprender la alegría de un amigo o el sufrimiento de un desconocido no son meras observaciones de su propio entorno, sino vivencias que resuenan en lo más íntimo de su ser. Esta capacidad de conectarse profundamente con las emociones de los demás puede parecer un don, puede ser una puerta abierta a la comprensión plena que cualquier persona querría tener cerca.
Sin embargo, cuando esta sensibilidad se amplifica al extremo, como llega a suceder en algunos casos, puede convertirse en una carga pesada de llevar, ya que es muy delgada la línea, a veces difusa, que hay entre la empatía saludable y la absorción excesiva de las emociones ajenas. Aquellas personas que la cruzan experimentan una realidad en la que las fronteras entre sus propios sentimientos y los de los demás se desvanecen, llevándolos a una constante montaña rusa emocional. A esta condición, se le conoce como hiperempatía, y no solo afecta al bienestar emocional de quienes la padecen, sino que también puede tener repercusiones físicas y mentales significativas.
Ventajas y desventajas de la hiperempatía
La hiperempatía, aunque no está reconocida oficialmente como un diagnóstico clínico, es un fenómeno en el que las emociones de los demás se experimentan con tal intensidad, que pueden desencadenar dolor físico, ansiedad extrema y agotamiento mental. Según Rodrigo Martínez de Ubago, psicólogo clínico y colaborador docente de los Estudios de Psicología y Ciencias de la Educación de la UOC, "cuando las emociones dependen de las de los demás, es fácil perder el control. Estas personas son demasiado sensibles y propensas a sentir emociones que en realidad no son suyas, sino las de los demás resonando en ellas".
Esta capacidad extrema de sentir puede tener ventajas en contextos específicos, como en profesiones que requieren una alta sensibilidad emocional, facilitando una conexión profunda y una comprensión genuina de las necesidades ajenas. Sin embargo, las desventajas pueden ser abrumadoras, llevando a problemas de identidad y dificultades en la toma de decisiones debido a la constante influencia de las emociones externas. "En la infancia, los niños lloran más y son muy sensibles al sufrimiento ajeno. Sin herramientas para gestionarlo, pueden desarrollar ansiedad. En la etapa adolescente, cuando las emociones son más intensas, la hiperempatía puede generar crisis emocionales y dificultades en la identidad personal. Y en la edad adulta, se manifiesta en la fatiga emocional y en la dificultad para establecer límites con los demás", explica el doctor según la etapa en la que se vaya encontrando la persona que padece hiperempatía.
Estrategias para gestionar la hiperempatía
Para quienes viven con hiperempatía, es muy importante que tengan que poner en práctica algunos hábitos con los que poner límite a su propia sensibilidad y que pueda aflorar de manera saludable para ellos. Martínez de Ubago sugiere que el primer paso es ser consciente del problema y aceptar este rasgo para empezar a tomar el control. A partir de ahí, es necesario trabajar en el paso de una empatía emocional a una cognitiva, integrando pensamientos tales como "puedo entender cómo te sientes, pero yo no me sentiría igual si me pasara lo mismo que a ti".
Además, es fundamental entrenar un distanciamiento emocional, reconociendo que las emociones del otro son un problema del otro y evitando sentirlas como propias. Este distanciamiento puede ser físico y real, buscando entornos emocionalmente más neutrales cuando sea necesario. En este contexto, implementar técnicas como la terapia cognitivo-conductual con ayuda profesional, practicar el mindfulness, así como también la regulación emocional pueden ser herramientas beneficiosas con las que aprendamos a distinguir las emociones propias, de las ajenas y prevenir la fatiga emocional. Estas prácticas ofrecen métodos efectivos para observar las emociones sin absorberlas completamente, fortaleciendo la resiliencia y mejorando la calidad de vida de las personas con hiperempatía.
Fuentes referenciales:
Universidad Oberta de Cataluña (UOC). (2025, 13 de febrero). Hiperempatía: cuando la empatía extrema se convierte en una carga emocional.
Europa Press Infosalus (2025, 16 de febrero). ¿Las emociones de los demás te abruman? Descubre si tienes hiperempatía, cómo afecta a tu vida y cómo combatirla
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