Cofradías La capilla de la Estrella aumentará su superficie un 40%

  • Los hermanos decidirán el próximo 12 de junio si se acometen unas obras que estarían terminadas para la Semana Santa de 2020.

La Hermandad de la Estrella ha presentado este jueves el proyecto de ampliación y reforma de su capilla y casa de hermandad, que se someterá a la consideración del cabildo general extraordinario de hermanos el próximo 12 de junio. El proyecto, diseñado por el estudio lacooperativa arquitectos, y dirigido por Manuel Heredia Martínez, “responde a las necesidades tanto de culto como de vida interna planteadas por la hermandad en los últimos años”, ha informado la corporación. La obra permitirá a la hermandad ampliar la capilla un 40%, para alcanzar un aforo de más de 250 personas.

El arquitecto, Manuel Heredia; y el hermano mayor, Manuel González, durante la presentación. El arquitecto, Manuel Heredia; y el hermano mayor, Manuel González, durante la presentación.

El arquitecto, Manuel Heredia; y el hermano mayor, Manuel González, durante la presentación. / Belén Vargas (Sevilla)

En cuanto a la capilla Virgen de la Estrella el objetivo principal de la propuesta es ganar amplitud. Para ello se contempla la apertura de una nueva nave paralela a la actual, y mediante una viga de gran canto estructural que servirá de cimbra de los arcos existentes, liberar el espacio en planta baja, conformando un espacio común, visual y funcionalmente. El centro litúrgico de la capilla lo ocupará el Lignum Crucis cuyo relicario irá inserto en una pintura mural que ha proyectado el pintor malagueño Raúl Berzosa. La propuesta de intervención en el templo se completa con sendos camarines protegidos para las imágenes, un columbario a los pies del Cristo de las Penas y la creación de un coro a los pies de la nueva nave sobre el que se ubicarían los confesionarios. 

Pintura de Raúl Berzosa que acogerá el Lignum Crucis. Pintura de Raúl Berzosa que acogerá el Lignum Crucis.

Pintura de Raúl Berzosa que acogerá el Lignum Crucis. / M. G. (Sevilla)

En cuanto a la casa de hermandad, como pieza vertebradora de la intervención se ha proyectado un núcleo de comunicación abierto que funcionará como “atrio” de recepción a los hermanos. Contará con un ascensor de alta capacidad y escalera volada. Se contempla este espacio como un lugar de exposición permanente de determinadas piezas textiles de gran valor que posees la hermandad. Gracias a este ascensor, todas las plantas, incluidas las cubiertas, serán accesibles para personas con movilidad reducida.

En la planta primera se han ubicado los espacios destinados a la administración de la hermandad, así como el salón de actos con capacidad máxima para 160 personas. Para resolver el problema de la ventilación e iluminación de los despachos interiores se han abierto patios hasta este nivel, que serán accesibles desde dichas dependencias. El salón de actos se plantea como un espacio multiusos que gracias a la modulación mediante tabiquería móvil permitirá disponer de diferentes espacios. La separación de este salón del resto de la planta se realiza mediante vitrinas de doble cara, donde podrá apreciarse el patrimonio de la cofradía. 

En la planta segunda se distribuyen los espacios destinadas a priostía, sala de costuras, almacenaje y bar. Se proyecta una terraza que permitirá a la hermandad desarrollar muchas de sus actividades al aire libre, aprovechando las buenas condiciones de la ciudad. Finalmente se plantea una cubierta transitable con mayor capacidad que la terraza de la segunda planta en la que también podrán desarrollarse actividades al aire libre y que será plenamente accesible.

El proyecto de la junta de gobierno planteará a sus hermanos será sometido a la deliberación de los hermanos en un cabildo que se celebrará en el Teatro de los Padres Blancos de la calle Juan Ramón Jiménez. Con antelación, del 4 al 8 de junio, la casa de hermandad acogerá una exposición pública del proyecto y los días 6 y 10 de junio se celebrarán sesiones informativas sobre el mismo. 

Si los hermanos dan su aprobación los trabajos arrancarían tras la Semana Santa de 2019. Las obras tendrían una duración de 8 a 10 meses, lo que permitiría que en la Semana Santa de 2020 las nuevas dependencias pudieran encontrarse en pleno funcionamiento.

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