Hermandad de la Vera Cruz La bandera de Felipe II

  • La Vera Cruz porta una insignia con el escudo del Monarca en recuerdo de los privilegios concedidos

"En 1562 la hermandad acoge al Rey como uno de sus hermanos". José María Melero habla de Vera Cruz y de Felipe II. Viaja al inicio de una relación que se tradujo en privilegios para la corporación del Lunes Santo. Y que la colocó, en pleno siglo XVII, como una de las hermandades más importantes de la ciudad. El Monarca fue quien le concedió el título de real que aún ostenta. El nombre completo también es prueba de estos honores: Muy Antigua, Siempre Ilustre, Venerable, Pontificia, Real, Fervorosa, Humilde y Seráfica Hermandad y Archicofradía de Nazarenos de la Santísima Veracruz, Sangre de Nuestro Señor Jesucristo y Tristezas de María Santísima.

La bandera de los privilegios por la Plaza de San Francisco. La bandera de los privilegios por la Plaza de San Francisco.

La bandera de los privilegios por la Plaza de San Francisco.

Esos privilegios se unieron a beneficios e indulgencias con los que ya contaba la hermandad anteriormente gracias a los papas Pío VI y Gregorio VIII. La Hermandad de Vera Cruz, fundada en 1448, tuvo gran fervor desde sus inicios en el convento Casa Grande, que ocupaba la actual Plaza Nueva y del que queda la capilla de San Onofre. Allí comenzó a crecer su número de devotos, entre los cuales estaban los caballeros veinticuatro, que equivaldrían en la actualidad a los concejales del Ayuntamiento. Estos elementos favorecieron que la corporación contase con privilegios que sólo se le concedían a la nobleza y al clero. El recogimiento de la misma y las obras de caridad que realizaban hicieron que sea abriera en 20 o 30 años un importante hueco dentro de la sociedad sevillana. Su auge y su relevancia hizo que la hermandad fuese ejemplo para otras que se fundaron en aquellos años, los más esplendorosos de la corporación hasta la invasión francesa a principios del siglo XIX.

Melero ha indagado el origen de estas prebendas. "Era la única hermandad que podía hacer estación de penitencia por la noche", ejemplifica. El Sínodo del cardenal Niño de Guevara, en 1604, confirmó el estatus que tenía Vera Cruz en la nueva organización de la Semana Santa: "Permitió que fuera la única hermandad en salir de noche, partiendo a las 23:00 del Jueves Santo del convento hacia la Catedral", explica Melero, que es el nexo de unión entre aquella época y nuestros días, en los que sale a las 20:45 del Lunes Santo.

Este economista de profesión porta cada Lunes Santo un estandarte que representa esos privilegios. Ese estandarte tiene forma de bandera y es conocido dentro de la hermandad como la bandera de los privilegios. En ella aparece el escudo de armas de Felipe II. En él podemos apreciar los distintos reinos del imperio español en aquel momento, que iba más allá del actual territorio peninsular.

Su afán por investigar la historia de la Semana Santa y la de su hermandad le hacen sentirse, nunca mejor dicho, "privilegiado" por portarla y espera hacerlo "todos los que pueda". También resalta el "antiguo y bien conservado" archivo de la corporación, donde se guardan documentos originales, algunos con la firma del rey Felipe II. Melero, que llegó hace tres años a Vera Cruz por iniciativa propia sin necesidad de raíces familiares, afirma sin dudar: "Es mi sitio dentro de la Semana Santa de Sevilla".

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