La Hiniesta y Santa Marina: tercer capítulo de salidas procesionales en la calle San Luis

La cofradía saldrá este año desde el templo de la calle San Luis, que también acogió la estación de penitencia en dos etapas de su historia

En los años treinta procesionó en dos ocasiones, hasta el incendio provocado de San Marcos en 1936

Agenda cofradiera del lunes 2 de marzo

La Hiniesta recién salida su cofradía desde Santa Marina en 1936
La Hiniesta recién salida su cofradía desde Santa Marina en 1936 / Fototeca Municipal

Desde sus orígenes legendarios hasta hoy, atravesando infinidad de vicisitudes, la hermandad de la Hiniesta se ha configurado históricamente como una corporación indispensable en la Semana Santa de Sevilla. Camino del medio milenio de existencia -sus primeras reglas datan de 1565-, la cofradía del Domingo de Ramos afronta ahora otro capítulo circunstancial pero permanecerá en sus anales particulares. Tras el decreto de cierre inmediato de su sede canónica, San Julián, la cofradía ha debido buscar refugio provisional en el vecino convento de Santa Isabel, por cuyos muros proyectan la sombras sus capirotes -los más antiguos de la fiesta- cuando regresa la cofradía ya de medianoche. Sin embargo, la próxima estación de penitencia se realizará desde Santa Marina, templo estrechamente vinculado a esta hermandad especialmente en el siglo XX.

La Hiniesta saliendo de Santa Marina el Domingo de Ramos de 1935
La Hiniesta saliendo de Santa Marina el Domingo de Ramos de 1935 / Diario Ahora

Al conocerse la necesidad de buscar templo alternativo para realizar su salida procesional, el nombre de Santa Marina despertó nítidos recuerdos en toda una generación de cofrades, que conoció aquellos años noventa en que la Hiniesta también hubo de salir desde esta iglesia, por lo que la estampa no es en ningún caso inédita, pero sí para los más jóvenes. En concreto, San Julián (enclave históricamente maltratado y objeto de numerosos contratiempos) también cerró por obras en los primeros años de la mencionada década. En 1990, 1991, 1992 y 1994, la Hiniesta salió desde Santa Marina, tras el cierre el 17 de julio de 1989 de su sede. Fueron unos años también cargados de anécdotas y particularidades. Por ejemplo, en 1990 la cofradía buscó refugio en la Anunciación por la lluvia, si bien logró regresar esa misma noche a la calle San Luis. En 1993 se decidió salir de San Julián aunque estaba aún en obras, y en 1994 volvió a salir de Santa Marina, registrándose una de las instantáneas más debatidas del momento: el regreso del cortejo por el Postigo, en una determinación que generó polémica y controversia entre sus cofrades, y que hoy día se recuerda. Además, en 1990 alcalde Manuel del Valle Arévalo impuso a la Virgen de la Hiniesta Gloriosa la réplica de la medalla de la ciudad en el transcurso de la función votiva del 8 de septiembre, que tuvo lugar en Los Terceros, ya que el edificio del Ayuntamiento estaba en obras y la alcaldía se encontraba temporalmente en este templo de la calle San Luis.

La década negra de los treinta

La cofradía de la Hiniesta saliendo con un solo paso en 1936
La cofradía de la Hiniesta saliendo con un solo paso en 1936 / Fototeca Municipal

Más allá de esta etapa, la hermandad de la Hiniesta también vio salir a su cofradía Santa Marina hace ya noventa años, concretamente uno de los momentos más aciagos de su historia. Tras el incendio provocado de 1932, la corporación estuvo tres años sin salir. Por entonces se trasladó a San Marcos, tras haber perdido sus imágenes titulares. En 1933 Castillo Lastrucci talla una nueva imagen de la dolorosa, y dos años después, la iglesia de Santa Marina acogió la salida procesional de la corporación. Aquel Domingo de Ramos de 1935 la cofradía salió con dos pasos: el primero lo presidía un crucificado cedido por la hermandad de la Lanzada y, en el segundo, la Virgen bajo palio. Un año después, en 1936, la hermandad procesionó con un solo paso, formando ambas imágenes un Stabat Mater. Aquel crucificado fue adquirido por la corporación del Miércoles Santo a mediados del XIX, en San Basilio, y fue su titular hasta la bendición del actual de Illanes en 1929 (si bien también procesionó con el crucificado de los Desamparados a finales de la centuria decimonónica, durante su estancia en el Santo Ángel). Este crucificado, datado en el siglo XVIII, fue el que utilizó la Hiniesta en esas dos salidas procesionales de Santa Marina, hasta que en 1937 se enajena a la hermandad de la Vera Cruz de Mairena del Alcor, donde permanece, pero con cuerpo nuevo realizado por Duarte. La sinrazón volvió a ensañarse con esta cofradía, que perdió a su segunda titular dolorosa en el incendio intencionado de 1936 de la parroquia de San Marcos, trasladándose a San Luis de los Franceses. No regresaría a San Julián hasta finales de los cuarenta, tras una estancia en San Martín.

Este próximo Domingo de Ramos, por lo tanto, la hermandad de la Hiniesta volverá a reencontrarse con su propia historia, con el anhelo y el deseo de recuperar cuanto antes la estabilidad y uno de los espacios históricos y monumentales más emblemáticos de la Semana Santa y, por ende, de la ciudad de Sevilla.

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