El Alcázar culmina la restauración de la armadura del salón familiar

El Patronato ha invertido casi 120.000 euros en la obras · Las dependencias se pueden visitar en grupos reducidos y con guía · Ahora quedan tres artesonados por reformar

Aspecto actual de la armadura tras su restauración.
Diego J. Geniz

04 de septiembre 2009 - 05:03

La restauración del Real Alcázar sigue adelante. El Patronato de este monumento dio a conocer ayer la conclusión de las obras de reforma del artesonado mudéjar del comedor familiar, ubicado en el Cuarto Real Alto. Estas obras se han prolongado durante un año y en ellas se han invertido casi 120.000 euros. La reforma de este palacio seguirán adelante los próximos meses con la restauración de otros tres artesonados y un alfarje.

Los trabajos sobre la armadura del comedor familiar no han estado exentos de dificultades debido a los numerosos repintes que presentaba la madera y que se han ido superponiendo en distintas etapas. Así lo explicaba ayer la directora de esta restauración, la arquitecta Inmaculada Ramírez, quien subrayó que en la restauración se han encontrado policromías de la época mudéjar, renacentistas y del siglo XIX. Precisamente, estas últimas son las que se han eliminado por la poca calidad que presentaban sus pinturas, realizadas con plantillas y material defectuoso.

El artesonado del comedor familiar procedía de la planta baja del palacio y fue construido durante la época en la que Pedro I habitó el edificio. Esta armadura, junto con otras, fue trasladada a la planta alta, el denominado Cuarto Real, en el siglo XVI, con motivo de la boda de Carlos I con Isabel de Portugal, cuando se acomete una gran reforma en el palacio.

El ala donde se sitúa dicha techumbre fue construida entre 1540 y 1546 y acoge tres dependencias: el comedor de familia, el antecomedor y el comedor de ayudantes. Para la restauración de esta pieza se ha desmontado los elementos que la recubrían, "aunque siempre se ha mantenido su estructura para no causar más daños", incide la directora de los trabajos. El aspecto actual de la techumbre es el más parecido al que contemplaron los habitantes del palacio tras su traslado en el siglo XVI, ya que se han respetado los repintes de la etapa renacentista, y sólo se ha dejado al descubierto varios "testigos" del origen mudéjar. En dicha sala aún falta por colgar la lámpara de cristal y un cuadro de Murillo, que están en proceso de restauración.

En los próximos meses se acometerá la reforma de otros tres artesonados. El primero de ellos será el que cubre la sala de fumadores, contigua al comedor familiar, y cuya armadura está recogida en l os libros de historia del arte por su singularidad dentro de este edifico. No en vano, es uno de los pocos ejemplares de artesonado renacentista, ya que fue construido expresamente para esta habitación. Está compuesto de casetones tallados en madera de pino (dañados por las filtraciones), tiene forma de bóveda, y descansa en sus esquinas sobre pechinas. El presupuesto para restaurar dicha armadura asciende a casi 120.000 euros.

Todas estas dependencias se pueden visitar con un guía y en grupos reducidos, no superiores a 15 personas.

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