Patrimonio histórico

El Alcázar restaurará el estanque de Mercurio

  • El conjunto presenta importantes acumulaciones de suciedad y sedimentos de todo tipo

  • La escultura fue realiza en 1576 por Diego Pesquera y fundida por Morel

Vista general del estanque de Mercurio con la Galería de Grutescos. Vista general del estanque de Mercurio con la Galería de Grutescos.

Vista general del estanque de Mercurio con la Galería de Grutescos. / REportaje Gráfico: Belén Vargas

Uno de los escenarios sevillanos más reconocibles de la popular serie Juego de Tronos será estudiado en profundidad para acometer una próxima restauración. El Real Alcázar quiere saber en qué estado de conservación se encuentran el Estanque de Mercurio y todos sus elementos decorativos. En un primer análisis ya efectuado se ha detectado un amplio catálogo de daños estructurales, estéticos y materiales. El estado de conservación es "precario", según este informe elaborado por el Alcázar. Los trabajos licitados para realizar el proyecto de Conservación y restauración consistirán en estudios científicos-analíticos, histórico-artístico, planimétrico, sobre el estado de conservación, con propuesta de intervención y presupuesto y la redacción del propio proyecto de conservación y restauración.

El análisis realizado al grupo escultórico que preside el estanque, que junto con la balaustrada es obra del escultor Diego Pesquera y del fundidor Bartolomé Morel (1576), se ha tenido que hacer a distancia y ha sido meramente visual. Se evidencian patologías como suciedad, polvo, deyecciones de aves y otros depósitos; y pátinas verdosas y blanquecinas. La urna sobre la que se dispone Mercurio presenta igualmente mucha suciedad superficial, una amplia pátina verdosa que cubre un 80%, otra blanca, un grueso estrato de concreciones calcáreas, desarrollos biológicos en las bocas de los surtidores, perdida de gran porcentaje del dorado y, además, los grifos de las bocas de las figura zoomorfas no vierten agua. En cuanto al pedestal que sujeta a Mercurio y la urna, se observa un grueso estrato de concreciones calcáreas en todo el soporte y un amplio desarrollo microbiológico que conforma una biocostra.

La balaustrada que delimita el estanque presenta importantes problemas, como una oxidación generalizada del hierro, más acentuada en la cara norte. Corrosión en algunos de los anclajes a los pilares de este mismo lado, gruesas capas de concreciones calcáreas recubriendo las pletinas de anclaje a los pilares y barandales formada por las salpicaduras del agua del chorrón. Desarrollo microbiológico, o tinciones de color anaranjado. En cuanto a los pilares, sus afecciones son muy similares a las de todo el conjunto, como la suciedad, las eyecciones de aves, concreciones calcáreas y biocostras, tinciones por un efecto microbiológico, disgregaciones y pérdidas en la piedra, así como fracturas, fisuras y erosiones. Por último, las bolas, pináculos y leones que coronan la balaustrada han perdido gran porcentaje del dorado, además de estar cubiertos por una costra y una pátina verdosa.

El informe elaborado para la redacción del proyecto de conservación y restauración también dedica un apartado al sistema hidráulico y el estado del vaso. Explica el documento que el estanque se surte del agua de los pozos del Alcázar que por medios de motores es impulsada hasta el aljibe del chorrón. Este agua contiene un alto nivel de minerales, sales de magnesio y calcio que, por evaporación del agua, se depositan en las superficies formando velos carbonatados y concreciones calcáreas.

El chorrón está funcionando todos los días entre las nueve de la mañana y y las siete de la tarde, aproximadamente. La continuada caída del agua sobre la balaustrada y los demás elementos son el detonante de la mayoría de los problemas detectados. En el diseño original del estanque, los surtidores de bronce de las caras interiores de los pilares vertían agua al interior de la alberca, aunque actualmente no lo hacen.

Los redactores del informe afirman que hasta el momento se desconoce el estado de conservación del vaso del estanque, su estanqueidad o las posibles filtraciones, pero aclaran que con total seguridad debe estar revestido de gruesos estratos de costra de tipo biológico y cubierto de sedimentos de diversa índole producidos por la actividad biológica de las carpas y otro tipos de agentes.

Además, alguno de los surtidores de la urna del grupo escultórico no vierte agua; en concreto, ninguna de las figuras zoomórficas y algunos de los cañuelos cilíndricos.

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