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Iglesia

El Arzobispado de Sevilla espera el nombramiento de un obispo auxiliar de forma inminente

El arzobispado de Sevilla, en una imagen de archivo.

El arzobispado de Sevilla, en una imagen de archivo. / Juan Carlos Muñoz (Sevilla)

El Arzobispado de Sevilla espera el nombramiento inminente de un obispo auxiliar que ayude a monseñor Saiz en el gobierno de la Archidiócesis. Hace un año que el prelado admitió la posibilidad de que solicitara uno a la Santa Sede. Ha sido hace unos meses cuando ha elevado la petición con la propuesta de una terna en la que se incluyen algunos de sus principales colaboradores, curtidos desde hace años en tareas pastorales y en labores propias de la curia. Fuentes oficiales del Arzobispado admiten que el deseo es que el nombramiento se produzca a la mayor brevedad para que el designado reciba la ordenación episcopal cuanto antes y pueda ya ejercer como tal antes de la finalización del presente curso.

El último obispo auxiliar que tuvo la Archidiócesis de Sevilla fue Santiago Gómez Sierra, hoy obispo de Huelva. Monseñor Gómez Sierra fue solicitado por Juan José Asenjo. Los dos se conocieron en Córdoba cuando Asenjo era el titular de las diócesis y Gómez Sierra tuvo un papel fundamental al frente de Cajasur. Asenjo llegó a solicitar un segundo auxiliar que nunca le fue concedido. En el largo pontificado del cardenal Amigo, de 28 años de duración, no hubo obispos auxiliares. Don Carlos apostó por un esquema de gobierno basado en los vicarios. Jamás solicitó ninguno. Siempre gozó de libertad al respecto hasta que le impusieron un arzobispo coadjutor con derecho a sucesión que fue el referido Asenjo, hoy ya emérito y que reside felizmente en Sevilla, donde es requerido para multitud de actos y cultos. Anteriormente, el cardenal Bueno Monreal tuvo a monseñor Cirarda y a monseñor Montero, dos auxiliares que cuajaron entre la sociedad sevillana.

La Archidiócesis de Sevilla tiene una población que justifica sobradamente la designación, al menos, de un obispo auxiliar. Entre los posibles candidatos se encuentra el vicario general, Teodoro León, que ha contado con la confianza para altos cargos de tres arzobispos consecutivos. También son obispables el secretario general, Isacio Siguero, y Antero Pascual, vicario episcopal para el clero. Por supuesto, la Santa Sede puede nombrar un auxiliar que no figure en la terna propuesta por monseñor Saiz, pero no es lo más probable. El arzobispo de Sevilla tiene a su favor una fluida relación con el actual nuncio apostólico en España, monseñor Bernardito Auza.