Sevilla

El Ayuntamiento abre un diálogo sobre el azulejo de la zapata de Triana

  • El Consistorio nombra al doctor en Bellas Artes y ceramista Alfonso Orce para que "dirija el proceso" · La plataforma contraria estima que es un "primer logro"

El Ayuntamiento no quiere que la polémica por el gran mural cerámico que se pretende colocar en la zapata del malecón de la Calle Betis se convierta en un nuevo frente con los colectivos defensores del patrimonio histórico.

Consciente de que la polémica va a más y que está levantando ya las protestas de artistas, arquitectos, historiadores y ciudadanos en general, el delegado de Triana, Francisco Pérez, anunció ayer que ha encargado al doctor en Bellas Artes, ceramista y pintor Alfonso Orce "dirigir un nuevo proceso de diálogo que se va a abrir sobre el futuro de la zapata de Triana". En concreto, la idea que el Ayuntamiento anunció el pasado 22 de mayo es colocar en dicha zapata un gran paño cerámico de once metros de largo por cuatro de ancho con el nombre Triana con el fin de llamar la atención a los turistas para que crucen el río y visiten el arrabal. Posteriormente, junto a este paño se pretende instalar otro con una reproducción de la famosa vista que Anton van den Wyndaerde pintó en 1567.

Curro Pérez afirmó ayer en un comunicado que no permitirá que "el nombre de Triana se asocie a problemas relacionados con la conservación del patrimonio de la ciudad", respondiendo así a una plataforma que ya ha recabado más de 3.000 apoyos en internet y con cuya causa simpatizan personalidades de la cultura sevillana como el catedrático del Arte Vicente Lleó o los arquitectos Víctor Pérez Escolano y Juan Ruesga. "Quiero que la nueva zapata de Triana sea un proyecto de todos que enorgullezca a la ciudad", aseguró .

El responsable de esta plataforma, el arquitecto Juan Antonio Sánchez Muñoz, valoró ayer positivamente la nueva postura municipal, a la que calificó como "un primer logro de nuestra iniciativa". Sin embargo, insistió en que no es suficiente y en la necesidad de parar completamente el proyecto. "No es una cuestión de gusto personal, sino técnica. El proyecto no cuenta con estudios patrimoniales serios que valoren su impacto y oportunidad". En este sentido, insistió en que el Ayuntamiento debe consultar a los catedráticos de las distintas disciplinas relacionadas con el estudio del patrimonio histórico. "Se está actuando sobre una construcción del siglo XVIII y hay que estudiar cuidadosamente cómo va a afectar a un paisaje urbano tan sensible como éste".

La plataforma ya está analizando el Plan Especial de Protección del Centro Histórico, en cuyo sector 14 está englobada la calle Betis, para ver qué grado de protección tiene la zapata y si es posible la colocación del azulejo. "Hay que estudiar muchas cosas que no se han tenido en cuenta. Por ejemplo, uno de los principales problemas de este murallón junto al río Guadalquivir es, lógicamente, las humedades. Para combatir estas humedades lo peor que se puede hacer es colocar encima azulejos", asegura el arquitecto.

La zapata del malecón de Triana fue construida por el arquitecto Félix Caraza, junto a la del Paseo de Colón, tras las inundaciones de 1783. Está considerada como una obra característica de la época de transición entre el Barroco y la Ilustración y muchos consideran que quedaría completamente desvirtuado si se decora con un azulejo que imita a lo antiguo.

En sus declaraciones de ayer, el delegado afirmó que "no tenemos ningún problema en iniciar un nuevo proceso de diálogo para escuchar a todos y no tomar ninguna decisión que no recabe los suficientes apoyos". Por ello confía en "la experiencia de un profesional independiente muy reputado como es Alfonso Orce".

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios