Sevilla

El Ayuntamiento plantea que Mateos Gago sea peatonal antes de las obras

  • El inicio de la reurbanización está anunciado para después de la Semana Santa

La calle Mateos Gago, libre de coches, durante la pasada Navidad. La calle Mateos Gago, libre de coches, durante la pasada Navidad.

La calle Mateos Gago, libre de coches, durante la pasada Navidad. / M. G.

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La peatonalización de Mateos Gago podría ser inminente. El buen resultado de las restricciones de tráfico llevadas a cabo durante la Navidad han llevado al Ayuntamiento a plantearse la eliminación de la circulación antes de que se acometan las obras previstas para después de Semana Santa. Esta posibilidad será valorada por el Consistorio y la Confederación de Empresarios de Sevilla (CES) en una reunión que tendrá lugar en los próximos días.

El delegado Juan Carlos Cabrera lo avanzó este lunes tras la "satisfacción" de las pruebas realizadas. "Hemos comprobado como la calle ha respondido en el necesario abastecimiento de mercancías para los negocios. Lo importante es que nos pongamos a trabajar en el necesario plan de movilidad para completar la peatonalización incluso antes de las obras". Cabrera reclamó el necesario consenso a la hora de ejecutar la peatonalización y subrayó su urgencia para "ganar la calle" por su importancia turística. En este sentido, destacó la próxima apertura del Museo Bellver en la Casa Fabiola.

El Ayuntamiento anunció que las obras para reurbanizar Mateos Gago comenzarían tras la Semana Santa, con un plazo de ejecución de 10 meses y una inversión de 1,2 millones de euros. La actuación, principalmente, consistirá en la creación de una plataforma única. La calzada, para la que se utilizará adoquín, medirá 3,10 metros de ancho. Por ella circularán sólo vehículos de servicio público y de residentes. Quedará, por tanto, prohibido el paso al tráfico general. La reurbanización incluye la eliminación de la línea de aparcamiento existente. Sólo se habilitará una zona, frente a la calle Mesón del Moro, para labores de carga y descarga y parada de taxis.

En cuanto a las aceras, se ampliarán las superficies actuales. Cada una tendrá un ancho aproximado de cinco metros. Se dividirán en tres franjas. Una primera, junto a la calzada, con una anchura de dos metros, que se destinará al tránsito de peatones y de personas con movilidad reducida. La segunda estará reservada para los veladores. Cada una medirá 1,40 metros de ancho. Las terrazas se distribuirán entre los naranjos que pueblan la calle, cuyos alcorques se protegerán con un sistema especial. El tercer espacio será el que discurre entre los árboles y las fachadas, que también será para el peatón. Tendrá un ancho aproximado de 1,60 metros, aunque esta medida variará en función de la alineación de las viviendas.

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