Carrera Nocturna del Guadalquivir 2019 Algunos corren más, pero todos se divierten

Participantes en los primeros momentos de la Carrera Nocturna del Guadalquivir. Participantes en los primeros momentos de la Carrera Nocturna del Guadalquivir.

Participantes en los primeros momentos de la Carrera Nocturna del Guadalquivir. / Juan Carlos Vázquez

La carrera Nocturna del Guadalquivir se ha convertido en uno de los eventos lúdico-festivos más importantes del año en Sevilla. Cita obligada del inicio del otoño. Una prueba deportiva en la que, paradoja, lo que menos importa es la carrera. Al menos para una gran mayoría. Niños, jóvenes, mayores, personas con movilidad reducida... cada uno con su motivación personal, pero todos compartiendo, además de camiseta naranja, el objetivo de pasar un buen rato, corriendo, trotando o simplemente andando ligero para completar los más ocho kilómetros de un recorrido de una belleza inigualable.

Las Delicias, el Paseo de Colón, el Río Guadalquivir, la Macarena, la Ronda Histórica, la Glorieta del Cid, la antigua Fábrica de Tabacos, el Casino de la Exposición, con especial protagonismo este año, son escenarios de lujo que se tiñen de naranja en una noche en la que la ciudad ha estado desbordada. Además de la carrera, se han celebrado una gran cantidad de eventos este viernes que han traído de cabeza a unas autoridades que han tenido que poner en marcha un importante dispositivo, y a muchos ciudadanos que han tenido auténticas dificultades para poder moverse aunque fuera a pie. “Lo que falta es una procesión y la Noche en Blanco”, bromeaba una pareja que veía la carrera a la altura del Prado de San Sebastián.

La organización amplió hasta el mediodía del viernes el plazo de inscripción al no haberse agotado los 25.000 dorsales disponibles. Puede que muchas personas cambiaron la carrera por una visita al nuevo centro comercial Lagoh, por alguno de los conciertos o por la Noche Europea de los Investigadores. El caso es que fueron algo más de 20.000 los que corrieron con dorsal, aunque son muchos los que se incorporan sin haberse inscrito para pasar un buen rato.

La Nocturna del Guadalquivir ha reunido a atletas de América, llegados desde Canadá, Estados Unidos, México, Venezuela, Ecuador, Brasil, Colombia, Uruguay, Perú o Argentina; de Europa, de los países nórdicos como Finlandia, pasando por los centroeuropeos como Francia y Alemania de donde procedía el ganador del pasado año, hasta los mediterráneos, como Italia, Grecia o Malta; y también de Oriente Medio y de África, como Marruecos o Túnez. En esta edición, la número XXI, tras España y Portugal, la nacionalidad con más participantes ha sido la polaca.

A estos corredores internacionales se han sumado participantes de todas las provincias españolas, con unos 400 de Huelva, Cádiz y Badajoz como referencia, pero con inscritos de Las Palmas, Orense, Pontevedra, Tenerife o Teruel. La Nocturna también es un referente en la inscripción de mujeres, teniendo en cuenta que más de un 40% de los inscritos son corredoras.

Además, como ha resaltado el Ayuntamiento, diferentes colectivos han participado en la carrera demostrando que se pueden romper todas las barreras. Es el caso de los denominados “carros de fuego” para menores con diversidad funcional asistida, que originaron la categoría que lleva su nombre en el calendario municipal de carreras, así como del colectivo de sordociegos a través de asociaciones como Apascide y Afoprodei. Precisamente fueron ellos los que más aplausos levantaron por parte del público dispuesto por el recorrido para ver pasar a los atletas.

La Nocturna es la más popular del ciclo de carreras populares que se celebra en la ciudad durante todo el año. Uno de los asiduos es Salvador Osuna, un rondeño afincado en Sevilla al que sus amigos, que este año lo han dejado solo en la prueba, apodan cariñosamente El Gamo del Arenal por sus buenas aptitudes, aunque en este caso se trata de participar más que de hacer un buen tiempo, se ha mostrado satisfecho al término de la prueba porque ha rebajado su último tiempo.

Los que se lo toman más en serio, que curiosamente no lucen la camiseta que entrega la organización. Los ganadores han sido Luis Miguel Moreno Casares en la categoría masculina, y Carolina Robles Campos, entre las mujeres.

Lo más importante es que todo se ha desarrollado sin incidencias, con mucha alegría y un clima muy festivo. El calor no ha sido en esta ocasión tan intenso como en ediciones anteriores. Tras la prueba, buena parte de la marea naranja se trasladó a los bares de la zona para reponer fuerzas. Viva la fiesta. Y también las carreras.

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