San Bernardo protesta este martes por la maquinaria de climatización del Centro Magallanes

Gerencia de Urbanismo y Medio Ambiente

Más de 40 familias afectadas se movilizan a las 18:00 a las puertas de la Fábrica de Artillería contra instalaciones "que pueden acabar con la paz y la tranquilidad de todo el vecindario"

Justo en la zona que linda pared con pared con las viviendas del barrio irá la mayor parte de la maquinaria industrial de energía y climatización

Perspectiva de la Fábrica de Artillería de San Bernardo que se convertirá en el Centro Magallanes.
Perspectiva de la Fábrica de Artillería de San Bernardo que se convertirá en el Centro Magallanes. / Antonio Pizarro

Este martes 11 de mayo a las 18:00 más de 40 familias de San Bernardo protestan a las puertas de la Fábrica de Artillería, en la Avenida de Eduardo Dato. Se oponen al lugar elegido por la Gerencia de Urbanismo y Medio Ambiente del Ayuntamiento de Sevilla para situar las máquinas de climatización y energía del futuro Centro Magallanes que se está construyendo en la Fábrica de Artillería. El malestar vecinal es grande.

El Ayuntamiento garantiza que "no va a haber depósitos de gasoil" y que el jueves se propuso ajustar el proyecto para proteger aún más a los vecinos, aunque manteniendo en el mismo lugar la maquinaria

Carlos Díaz, portavoz de los vecinos, explica que están encantados con las obras del Centro Magallanes en el barrio, pero no pueden aceptar que Urbanismo haya decidido instalar "justo en la zona que linda pared con pared con las viviendas del barrio la mayor parte de la maquinaria industrial destinada a la generación de energía y climatización del futuro Centro Magallanes".

Díaz denuncia que entre la maquinaria que el Ayuntamiento pretende instalar pegada a nuestras viviendas figuran dos transformadores de 800 Kw cada uno, un centro de transformación, dos depósitos de gasoil, varios ventiladores y torres de refrigeración, aparte de la propia maquinaria de climatización. "Obviamente, y aparte de representar un peligro para la salud de las familias directamente afectadas, estas instalaciones pueden acabar con la paz y la tranquilidad de todo el vecindario", protesta.

El Ayuntamiento, a preguntas de este periódico, garantiza que "no va a haber depósitos de gasoil", que "solo una parte (de las instalaciones) queda fuera, el resto va soterrado" y que "se están estudiando todas las opciones posibles". El gobierno local añade que el pasado jueves Urbanismo propuso a los vecinos ajustar el proyecto con medidas para proteger aún más a los vecinos, aunque manteniendo en el mismo lugar la maquinaria. Los vecinos no han quedado satisfechos con la propuesta.

Con todo, el gobierno local recalca que "se ha actuado de acuerdo con la normativa, cumpliendo el dictamen de la comisión provincial de patrimonio histórico y que el nivel de ruidos está por debajo de la normativa".

El círculo rojo indica el callejón medianera donde irá la mayor parte de la maquinaria del Centro Magallanes.
El círculo rojo indica el callejón medianera donde irá la mayor parte de la maquinaria del Centro Magallanes. / C.D.

Desde que conocieron el proyecto que iba a ejecutarse, las familias afectadas llevan meses pidiéndole al Ayuntamiento de Sevilla que reubique dichas instalaciones en cualquier otro lugar de la Fábrica de Artillería, "pero hasta el momento solo recibimos palabras vanas, promesas inconcretas y la excusa de que el Centro Magallanes es un Bien de Interés Cultural y esta consideración está por encima de los derechos vecinales", protesta el portavoz.

El lugar elegido por Urbanismo

Tras la consulta del proyecto constructivo, los vecinos afectados han comprobado que la maquinaria del Centro Magallanes irá en el callejón que hace funciones de medianera entre las viviendas de la calle San Bernardo y la Fábrica de Artillería.

Una vista de la altura del muro que se va a construir en la medianera con Artillería y que dejará a estas viviendas casi sin luz natural, protestan los vecinos.
Una vista de la altura del muro que se va a construir en la medianera con Artillería y que dejará a estas viviendas casi sin luz natural, protestan los vecinos. / C.D.

"Ese callejón, que ejerce de separación entre las viviendas y la Fábrica, lo va a ocupar el nuevo proyecto con la construcción de un muro pegado a las viviendas que superará en dos metros la altura de nuestras azoteas. Por tanto, en ese muro pegado a las viviendas se instalará gran parte de la maquinaria de producción de energía y climatización", protesta.

El portavoz recalca que esta maquinaria va distribuida en varios pisos: ocupará un sótano de nueva construcción ("que podría afectar a la cimentación de las viviendas", sostiene) y otras dos plantas. Es posible que también ocupe parte de la cubierta. "En fin, todo un edificio lleno de maquinaria industrial pegado a las viviendas de la gente", denuncia. Las familias señalan que sus casas tienen ya más de 30 años y ese tipo de actuaciones son contrarias a derecho.

En la imagen adjunta se aprecia uno de los bloques afectados donde aparece la altura del muro que se va a construir y que dejará a estas viviendas casi sin luz natural, denuncian los vecinos.

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