"A Franco le pusieron una alfombra en el andén y se bajó del Talgo"

Los invisibles · Manuel Real Oliver

Manuel Real Oliver. Ha puesto en liza con sus dos hijos a una quinta generación de ferroviarios. El oficio va en los genes y lo ejerció durante casi medio siglo por media España.

"A Franco le pusieron una alfombra en el andén y se bajó del Talgo"
Francisco Correal

22 de diciembre 2012 - 01:00

Hijo, nieto, bisnieto, hermano y padre de ferroviarios, Manuel Real (Córdoba, 1933), empezó de meritorio con 14 años en Palma del Río. Allí se jubiló 45 años y 45 estaciones después.

-Eso es un buen tren de vida...

-Si volviera a nacer, sería ferroviario o historiador.

-¿Domina la historia del tren?

-Le puedo decir todas las estaciones de Zaragoza a Cádiz, casi todas ya cerradas. La primera línea entró en funcionamiento el 28 de octubre de 1848, la Barcelona-Mataró. La segunda, la Madrid-Aranjuez, en 1867.

-¿Las ha recorrido las dos?

-Madrid-Aranjuez muchas veces.

-¿Dónde se forma?

-En la Academia de Córdoba, 12ª promoción de Movilización y Fuerzas de Ferrocarriles. Estuve cuatro años de militar y al licenciarme pasé a Renfe de paisano.

-¿Su primer destino?

-En Galindo, un barrio de Sestao al lado de Baracaldo. Tuve hasta una novia vasca, de Arrigorriaga. Llegué el 16 de junio de 1956.

-No había aparecido ni la ETA...

-Había muchos burgaleses, muchos riojanos.

-¿Echaba de menos su tierra?

-No tardé en volver. En Los Rosales me ascienden a factor de circulación, cuando era un empalme muy importante con los trenes de Mérida, Cáceres y Badajoz. Pero me destinaron a Villarcayo, en Burgos, donde estuve nueve años. Allí nacen mis dos hijos mayores, aunque el primero, José, lo tuvo mi mujer en Córdoba. El segundo, Javier, sí es burgalés. Los dos ferroviarios, uno en Alcázar de San Juan, otro en Santa Justa, donde es técnico de las máquinas eléctricas. El pequeño nació en Colmenar Viejo y trabaja en Correos.

-¿Su mujer se subió al tren?

-Se llama Rosario, nos conocimos en Palma del Río. Allí nos casamos el 30 de noviembre de 1958 y el 2 de febrero de 1959 ya estaba conmigo en Villarcayo. La Renfe nos daba vivienda y un vagón para trasladar todos los muebles.

-¿La mudanza es su vida?

-De allí nos fuimos a Colmenar Viejo. Inauguré la línea con Franco y todo. El 2 de agosto de 1968. La línea Madrid Chamartín-Burgos, que acortaba cien kilómetros y ya no había que pasar por Ávila, Arévalo ni Valladolid.

-Un AVE de la época...

-Eso se puede decir.

-¿Vio a Franco?

-Yo estaba metido dentro esperando a que el jefe de estación me dijera que tocara el silbato. Le pusieron una alfombra en el andén, se bajó del talgo y dijo unas palabras. Se fue bajando en todas las estaciones hasta Burgos.

-¿Perdió las raíces andaluzas?

-Eso no se pierde. Es verdad que aquí somos más chungaletas y por ahí son una gente más seria.

-Los hijos siguen sus pasos...

-El mayor empezó Medicina, pero en primero de carrera se casó.

-¿Conoció las estaciones de Sevilla?

-Todas. Estuve en Sevilla-San Bernardo, en Sevilla-Plaza de Armas y en Santa Justa, pero la estación vieja, que tenía quinientos vagones y hasta tres jefes de estación.

-¿Qué categoría tenían su padre y su abuelo?

-Mi padre, Abraham Real Reyes, era mozo de tren.

-Abraham Lincoln era abogado de ferrocarriles. ¿No le pondrían el nombre por eso?

-No creo. Su padre, mi abuelo, Salustiano Real, era capataz de obras en Almuradiel. Lo destinaron a Andújar. El último hijo, que era mi padre, fue mi abuela en burra desde Andújar a La Carolina a casa de una hermana suya para tenerlo.

-Si hubiera sido historiador, ¿qué estación elegiría?

-La de Santa Elena, en Despeñaperros, a veinte kilómetros de la batalla de las Navas de Tolosa. Allí veías las bichas atravesar las traviesas y de noche iban los marranos-jabalíes a comerse las bellotas. Una vez vimos un venado, el hijo de la cantinera decía que era de la finca de Polanco, y se puso en medio de la vía. Olía el tren el jodío y se quitaba cuando venía por un lado un tren de viajeros para Baeza y por otro un mercancías de Calancha. Por Santa Elena pasaban muchísimos trenes de los llamados de cruces y alcances.

-¿Se sabe el mapa de su hoja de servicios?

-Apunte. En el País Vasco, Santurce, Portugalete, La Iberia, Sestao, Baracaldo, Zorroza, Luchana, Galindo, Ortuella, de donde era la Pasionaria, Pucheta y Arrigorriaga. De Burgos, Villarcayo, Cidad-Dasantes, enlace con una nueva línea Burgos-Santander que no se continuó por cosas políticas, Medina de Pomar, Trespaderne, Oña, Lermilla-Quintanarus, Peñahorada, Revilla del Campo, Cojóbar y en Soria Cabreja del Pinar. En Madrid, Colmenar Viejo y Soto del Real, donde está la cárcel a la que van los elementos.

-¿Y en Andalucía?

-Santa Elena, Villanueva de Córdoba, Posadas, Hornachuelos, Palma del Río, Peñaflor, donde creo que se casó Blas Infante, Lora del Río, Guadajoz, Los Rosales, Brenes, La Rinconada, Villanueva del Río y Minas, El Pedroso, Alcolea del Río, Camas, Lebrija, Pedrera, Arahal. Se me olvidaba Usagre y Bienvenida, en Badajoz.

-¿El AVE acabó con todo eso?

-He viajado cinco o seis veces y me encanta. Antes éramos 130.000 trabajando en Renfe y ahora no pasan de treinta mil.

-Los indios eran expertos en detectar la cercanía del caballo de hierro pegando el oído a tierra...

-Los de Vías y Obras quizás sí lo sepan. Yo no lo he visto hacer.

5 Comentarios

Ver los Comentarios

También te puede interesar

Lo último