150 aniversario de la Junta de Obras del Puerto de Sevilla Historias de Sevilla, su puerto y su río

Historia de Sevilla y su Puerto.

La historia de Sevilla no se entiende sin su río y su puerto, singular y marítimo. Marítimo de interior y situado en el estuario del Guadalquivir. El Atlántico y Sevilla están unidos por 90 kilómetros de canales navegables, una eurovía por donde circula hoy el progreso y el futuro de la capital que se ha vivido ya varias transformaciones promovidas por esta actividad portuaria.

El Puerto se asienta en un territorio de 850 hectáreas que constituye un polo industrial pujante en la ciudad con 4.125 metros lineales de muelles públicos, seis terminales especializadas y cuatro terminales polivalentes. También una institución clave para la economía sevillana que esta próxima semana está de aniversario. Hace 150 años se constituyó la Junta de Obras del Puerto de Sevilla, germen de la actual Autoridad Portuaria y testigo de los avances no sólo estéticos que la ciudad ha experimentado en distintas épocas. 

El que fue Puerto de América ya había sufrido una primera modernización cuando se fundó dicha entidad y que podría situarse en 1814, cuando se creó la Real Compañía de Navegación del Guadalquivir con el objetivo precisamente de modernizar el puerto y la navegabilidad del río. En este momento se emprendieron varias obras de ingeniería, incluyendo la eliminación del torno de Borrego. En 1817 la Real Compañía bota el primer barco a vapor español, el Real Fernando. Este barco se construyó en los astilleros de los Remedios, en Triana. Y más hitos: en 1852 se inauguró el puente de Isabel II, popularmente llamado de Triana. Sustituyó al tradicional puente de barcas, una primera conexión estable entre Sevilla y Triana, las dos orillas, que tuvo importantes consecuencias en el futuro desarrollo urbano. Ya en 1860 operaban en el puerto sevillano varias compañías de navegación: Ybarra se creó precisamente en ese año para construir el vapor Itálica, que estableció la línea Sevilla-Bonanza.

Ya con la Junta de Obras del Puerto constituida el siglo XX se afronta con una actividad y tráfico comercial cada vez más creciente en Sevilla, lo que obliga a poner en marcha varios planes estratégicos. El primero fue el conocido como Plan Moliní (1903-1926) que, según recuerda el historiador Marcos Pacheco Morales-Padrón, no sólo mejoró la navegación en la desembocadura, también desarrolló el Canal de Alfonso XIII, se evitaron tres meandros a la entrada del Puerto, se construyeron nuevos espacios y muelles en el sur y un puente levadizo en la boca. 

Concretamente en 1905 se construyó el Muelle de Nueva York, que debe su nombre a las líneas hacia Estados Unidos que partían desde él. También de esta época es le Muelle de Tablada que permitió desplazar la actividad portuaria de los muelles junto a la Torre del Oro. Y el de las Delicias, que unió la zona portuaria con el área de expansión de la Expo del 29. Al igual que el puente de San Telmo, cuyas obras acabaron en 1931 y que originariamente fue un móvil hasta los años 60. 

A partir de 1927 se acometió otro plan denominado que volvió a transformar esta zona y la navegacion, al abrir un nuevo cauce y cerrar el Canal de Alfonso XIII mediante la primera esclusa en 1951. El río entonces se convierte en una dársena. Se construyó un muro de defensa para evitar inundaciones, nuevos tendidos de ferrocarril y carretera y se cerró Chapina en 1948.

El tapón de Chapina alteró el cauce del río, transformado en una dársena. Un cambio que se deshizo en 1990, con motivo de las obras para el 92, y que devolvió al Guadalquivir su fisonomía original. 

La ciudad continuó en los años 60 con un crecimiento vinculado al puerto. Por ejemplo se abrió el Puente Nuevo que comunica Los Remedios con el Parque de María Luisa y se tapono el paso de barcos más allá de las Delicias. La Expo del 92 mejoró considerablemente las infraestructuras portuarias que desde 1993 dependen de la Autoridad Portuaria de Sevilla, heredera de la Junta del Puerto y que en estos momentos está desarrollando un nuevo plan estratégico para modernizar e integrar el Puerto en una ciudad que durante muchos años ha vivido de espaldas a un territorio próspero que acoge industrias y un modelo productivo que es la esperanza para salir de la actual crisis económica.

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