Sevilla

La Policía Local disuelve su unidad 'antigorrillas' por falta de agentes

  • El grupo trabajaba de paisano en la zona Sur y había quedado reducido a dos policías.

La Policía Local de Sevilla ha disuelto su unidad antigorrillas por falta de personal. Este equipo se fundó hace algunos años en el distrito Sur para combatir los aparcacoches ilegales. Estaba compuesto en principio por varios agentes mandados por un oficial, pero la enorme carencia de efectivos que padece la comisaría del distrito Sur fue mermando la unidad hasta dejarla, en los últimos meses, en dos policías. Finalmente, estos dos agentes también han sido relevados de este cometido y se dedican ya a otros servicios.

La unidad antigorrillas era en principio exclusiva del distrito Sur y se creó básicamente para tratar de erradicar los aparcacoches ilegales en la zona más afectada de la ciudad: el barrio de Bami. Los agentes iban de paisano para identificar y denunciar a todos los gorrillas que veían pidiendo dinero a cambio de indicar un lugar para aparcar en las calles de este barrio. Los aparcacoches eran denunciados por infringir la llamada ordenanza antivandálica, que castiga esta conducta con multas de entre 30 y 50 euros.

El trabajo de este grupo de policías sirvió para denunciar a casi 6.000 personas desde el año 2012 hasta ahora. En concreto, desde que se activó el plan municipal contra los gorrillas hasta el pasado mes de octubre, en el distrito Sur se habían interpuesto 5.684 denuncias por exigir dinero a cambio de señalar aparcamientos, lo que supone casi la mitad de todas las multas impuestas en Sevilla por esta práctica, que sumaban 13.889. Desde el año anterior, 2011, las multas rozan las 20.000.

El problema es que este sistema es completamente ineficaz para combatir este fenómeno que lleva años asentado prácticamente en todos los barrios de Sevilla. La mayoría de los gorrillas denunciados por la Policía son insolventes y no pueden hacer frente a las multas. En muchas ocasiones, son además personas que no tienen domicilio fijo conocido y es imposible notificarles las sanciones. Tampoco se les puede embargar ningún bien.

Por tanto, el plan sólo funcionaba cuando los agentes de la unidad antigorrillas realizaban algún control en las calles del barrio. Para no llamar la atención de los aparcacoches y que éstos se marcharan nada más detectar la presencia policial, iban en vehículos camuflados y vestidos de paisano, con la correspondiente autorización para ello de la Subdelegación del Gobierno en Sevilla.

Pero la comisaría de la Policía Local en el distrito Sur ha ido perdiendo agentes en los últimos años. Este destino es uno de los menos atractivos para los miembros de este cuerpo de seguridad, ya que la mayoría de los servicios que desarrollan consisten en escoltar a los vehículos de la empresa municipal de limpieza (Lipasam) o de la compañía de abastecimiento de aguas (Emasesa) cuando éstos prestan servicio en las Tres Mil Viviendas. Por ello, muchos policías han ido pidiendo el traslado a otras unidades. En la última convocatoria de plazas, cuando se reforzó el grupo de Transmisiones con la creación del teléfono 092, salieron ocho agentes de esta comisaría. Así, un departamento que llegó a contar con casi 80 policías tiene ahora 56.

Es el distrito con más carencia de personal de la Policía Local. Sus agentes tienen que atender a una población que supera los 100.000 habitantes, ya que no sólo cubren el distrito Sur -en el que residen aproximadamente 75.000 personas- sino que también se hacen cargo de Bellavista-La Palmera, donde viven más de 35.000 personas. El Ayuntamiento aún está construyendo la comisaría de Bellavista, por lo que el servicio de este distrito lo asume Sur hasta que no esté lista la nueva sede. Esto supone una ratio de un policía local para cada 1.900 habitantes en esta zona, muy lejos de la proporción aconsejada por la UE, de dos agentes por cada 1.000 vecinos.

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