Sevilla

De Rajoy a Sánchez: Los retos del nuevo Gobierno con Sevilla

  • El Ejecutivo de Pedro Sánchez hereda las asignaturas pendientes de Rajoy con la capital y la provincia y las afrontará con los mismos PGE

Un tramo de la segunda ronda de Sevilla, la SE-40. Un tramo de la segunda ronda de Sevilla, la SE-40.

Un tramo de la segunda ronda de Sevilla, la SE-40.

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El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha heredado de su antecesor, Mariano Rajoy, desalojado de La Moncloa por la moción de censura del secretario general del PSOE, un paquete de asignaturas pendientes con respecto a Sevilla. El Gobierno -aún en proceso de elaboración- es otro, nuevo, pero sus retos con Sevilla siguen siendo los mismos. De tan antiguos, son ya clásicos. Deberá afrontarlos con y desde las mismas cuentas presupuestarias que el líder del PP sacó adelante gracias a los mismos votos que poco después resultaron mortíferos: los de los cinco diputados del PNV.

Esos Presupuestos Generales del Estado (PGE), que no contaban el día de su aprobación con la bendición socialista, fueron inmediatamente contestados con total beligerancia desde Sevilla, gobernada por el alcalde Juan Espadas. En el debate de la moción de censura, el gran as en la manga de Sánchez fue apostar -tras denostarlos- por esos mismos presupuestos. El Ejecutivo rival, presidido por Rajoy, sacó adelante unos presupuestos que más de una voz socialista consideró dañinos para Sevilla. El "Gobierno amigo", como ha sido calificado, trabajará con ellos y desde ellos. Las cuentas, para Sevilla, no han cambiado ni una décima. De Rajoy a Sánchez, siguen siendo idénticas.

Puede que en el Ayuntamiento, haya otro talante más amistoso. Pero no otra actitud. O eso es lo que asegura Espadas, que ha querido disipar cualquier duda al anunciar que presionará con el mismo ánimo reivindicativo ante el nuevo Ejecutivo socialista los asuntos por lo que ha estado "luchando" ante el Gobierno de Rajoy: es decir, el desarrollo del Metro, la comisaría del Polígono Sur o las inversiones pendientes en los Museos Arqueológico y de Bellas Artes, entre otros. Afecta, y mucho, a Sevilla también la ampliación de la red de trenes de Cercanías y la liberalización del peaje de la autopista A-4 que conecta la capital andaluza con Cádiz. Son reinvindicaciones con la etiqueta de histórica que llegarán también hasta el nuevo Ejecutivo presidido por Sánchez.

Sus compañeros en Sevilla fueron demoledores con la calificación que otorgaron a los PGE de este ejercicio, los mismos que el presidente del Gobierno, en la moción de censura a su adversario, ha hecho suyos en aras de la "estabilidad". Para la secretaria general del PSOE sevillano, Verónica Pérez, "son una nueva decepción" porque "discriminan a esta tierra". Por supuesto, Pérez no circunscribe su queja a la capital, sino que la extiende a toda la provincia, objeto de "maltrato" por el anterior Gobierno. Ahora, el de Sánchez suscribe las mismas "partidas irrisorias" -en expresión de la dirigente socialista sevillana- que el de Rajoy.

Esas cifras tienen una incidencia especial sobre la que puede considerarse la inversión reina. O que debería serlo por su papel determinante en el desarrollo y proyección de Sevilla: su segunda ronda de circunvalación, la SE-40. Los 55 millones de euros con los que ha sido dotada en los PGE de 2018 no podrán hacer frente, a juicio de los compañeros sevillanos de Sánchez a los túneles del río, muy dados a estar anegados por la lucha política. Dentro de esa partida reciben un aporte testimonial de 4,6 millones. De la misma manera, también muestra sus carencias la inversión destinada al tramo de la SE-40 entre las poblaciones de Espartinas y Valencina (un millón) y de Valencina a Salteras (la misma cantidad). El arco norte de esta ronda de circunvalación ni siquiera se ha licitado y en los PGE de marras las partidas que se registran presentan un perfil escuálido: 150.000 euros para cada uno de los tramos: Salteras-La Algaba, La Algaba-La Rinconada y La Rinconada (Acceso Norte)-La Rinconada (A-4).

El PP-A aguarda la respuesta de su adversario a su "amigo" Sánchez. Y conmina a los socialistas andaluces a plantar cara al Gobierno central nacido de la exitosa moción de censura con una beligerancia similar a la que ha practicado contra el que presidió Rajoy. No parece que vaya a hacerlo. Con la intención de Espadas de reclamar con el mismo denuedo las revindicaciones de Sevilla contrasta la actitud del secretario de Organización del PSOE-A, Juan Cornejo, que se mostró eufórico al expresar su gran "satisfacción" por la llegada del PSOE al Gobierno de España, con Pedro Sánchez como presidente, porque es algo "bueno" para el país en general y para Andalucía en particular. El número dos de los socialistas andaluces mostró su total "apoyo" para sacar adelante al país, convencido de que Sánchez pondrá la agenda andaluza en "primer nivel", después de años de "maltrato" por parte del PP.

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