Sevilla

El Virgen del Rocío amplía la asistencia al Ictus

  • Un proyecto ejecutado en el Hospital de Traumatología ha favorecido la creación de la mayor Unidad de Ictus de Andalucía, que dispone de los mejores tratamientos durante las 24 horas

Un paciente es atendido por el equipo de Neurorradiología Intervencionista mediante alta tecnología. Un paciente es atendido por el  equipo de Neurorradiología Intervencionista mediante alta tecnología.

Un paciente es atendido por el equipo de Neurorradiología Intervencionista mediante alta tecnología. / Víctor Rodríguez

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La Unidad de Ictus del Hospital Virgen del Rocío se ha convertido en punto de referencia para Huelva y Sevilla, tras una reciente reforma que ha favorecido a la cartera de servicios del centro hospitalario para el tratamiento de hemorragias e infartos cerebrales, problemas de salud de primer orden. Desde mediados de agosto los pacientes afectados por un ictus disponen las 24 horas los 365 días del año de equipos especializados en los tratamientos que, según la evidencia clínica y científica, logran los mejores resultados.

La incorporación de un nuevo equipo de enfermería especializada, la transformación del área asistencial y la ampliación del equipo de Neurorradiología Intervencionista han convertido a la Unidad de Ictus del Virgen del Rocío en "la mayor unidad de referencia de Andalucía", explica la doctora Dolores Jiménez, directora de la Unidad Clínica de Neurociencias en el Virgen del Rocío y del Plan Andaluz de Ictus.

El proyecto para contar con un punto asistencial de referencia, de primer nivel, en Sevilla se ha traducido en un considerable aumento, más del doble, de los casos que, hasta el pasado verano, eran tratados en el Virgen del Rocío.

La reforma de los espacios, que se ejecutó el pasado verano, se ha centrado en la construcción de una sala diáfana que permite al equipo de Neurología vigilar las constantes vitales de los pacientes mediante la monitorización en un puesto central de enfermería. Se trata de una estructura que favorece los cuidados a los afectados y que ha permitido la instalación de dos camas más en la unidad, que ha pasado a disponer de seis puestos asistenciales. La creación de esta unidad de referencia se suma a cambios en el circuito del Código Ictus. "Hemos trabajado fundamentalmente en la fase aguda donde hoy existen importantes cambios. Se han modificado actuaciones y protocolos con Urgencias extrahospitalarias, EPES (061), DCCU (Dispositivos de Cuidados Críticos y Urgencias), realizando circuitos para que el paciente con ictus tarde lo menos posible a acercarse al tratamiento específico", añade la doctora Jiménez.

La dotación de un nuevo equipo de Neurorradiología Intervencionista permite la aplicación de una técnica denominada trombectomía que, hasta la fecha, sólo se aplicaba en jornada matinal de lunes a viernes en el Hospital Virgen del Rocío. La trombectomía consiste en la eliminación del coágulo o trombo que ha generado el infarto cerebral mediante la utilización de microcatéteres. Se trata de una técnica que requiere de manos muy expertas y que ha sido muy demandada en los últimos años por familiares de pacientes y por especialistas ante los buenos resultados que aporta en los casos en los que está indicada: grandes trombos, pacientes que no pueden recibir fibrinolisis intravenosa, y casos en los que ya ha transcurrido el tiempo límite (cuatro horas y media tras el infarto) para el tratamiento convencional mediante medicamentos (fibrinolisis).

Este avance beneficiará a los pacientes del área Virgen del Rocío, y del resto de la provincia; además de los casos de Huelva, que tendrán como referencia la Unidad de Ictus del hospital sevillano. El equipo de esta unidad asistencial verá incrementar de manera considerable el número de enfermos que venía atendiendo hasta ahora, al convertirse en el referente para una población de 2,5 millones de personas.

"Ante un infarto cerebral es crucial que los afectados detecten las señales de alarma y acudan cuanto antes al hospital. La supervivencia y las secuelas tras un ictus dependen de una atención lo más rápida posible. El tiempo es cerebro", recuerda el doctor Francisco Moniche, neurólogo coordinador de la Unidad de Ictus del Virgen del Rocío.

Las cuatro horas y media tras un infarto cerebral son cruciales para la aplicación del tratamiento fibrinolítico, que consiste en la administración de un fármaco capaz de destruir el coágulo que impide la correcta circulación de la sangre en el principal órgano vital. Señales de alarma: pérdida repentina de sensibilidad en la cara, brazo, o un lado del cuerpo; pérdida súbita de visión; dolor de cabeza intenso y alteraciones del habla, entre otras. Primera causa de muerte en mujeres y de discapacidad en la población general, los infartos y hemorragias cerebrales son problemas imprevisibles muy graves, que requieren de actuaciones rápidas por parte del afectado y su familia, y por parte del sistema sanitario. El tratamiento precoz disminuye las secuelas de manera drástica y mejora la supervivencia. "El ictus es, ante todo, una tragedia personal, para el que lo sufre, pero también y por extensión, un drama que afecta a la unidad familiar y para el que nadie está preparado, porque no se espera", asevera Moniche. El coordinador de la Unidad de Ictus Virgen del Rocío incide en que Sevilla y Huelva están a la cabeza en el ámbito nacional en el número de casos.

El 80% de los ictus son infartos y el resto, hemorragias. El tratamiento es muy diferente en cada caso. Frente a los infartos cerebrales, junto al tratamiento convencional basado en la administración de fármacos para eliminar el trombo, las técnicas de Neurorradiología Intervencionista ocupan un lugar destacado. "La trombectomía consiste en acceder a la zona afectada del cerebro con un microcatéter, a través de la femoral. Una vez que accedemos al trombo, el microcatetér despliega una malla que lo atrapa; y de este modo se extrae a través de la femoral", explica el doctor Alejandro González, neurorradiólogo intervencionista. Se trata de un proceso que requiere de manos superespecializadas. En el caso de las hemorragias la intervención se basa en la colocación de un dispositivo médico que ocluye el vaso que se ha roto y, de este modo, se frena la hemorragia. Para realizar estos tratamientos los neurorradiólogos intervencionistas requieren de tecnología muy sofisticada, ya que tienen que acceder a zonas muy delicadas y de dimensiones extremadamente reducidas. Con este proyecto para hacer frente a graves episodios, el equipo de Neurorradiología Intervencionista formará a dos especialistas en el plazo de dos años.

Los ictus tienden a aumentar y están vinculados a hábitos de vida nocivos (tabaquismo, dieta desequilibrada, sedentarismo, estrés, etcétera), y al progresivo envejecimiento de la población.

El ictus es la primera causa de discapacidad en el adulto; primera causa de muerte en mujeres y segunda en hombres. El área del Virgen del Rocío atiende al año en torno a 1.500 pacientes en Urgencias, de los cuales 700 quedan ingresados. Esta cifra se doblará al convertirse la Unidad de Ictus Virgen del Rocío en el referente para Sevilla y Huelva.

Una actuación médica rápida es crucial para reducir secuelas tras un ictus. Disponer de todos los tratamientos, incluido la intervención mediante catéter a nivel cerebral, las 24 horas garantiza los mejores resultados. Un tratamiento eficaz a tiempo evita muertes y que los afectados queden como personas dependientes, al impedir en gran medida la discapacidad.

Los ictus están vinculados a la edad avanzada aunque los expertos advierten del aumento en personas jóvenes. Los factores de riesgo son principalmente evitables: tabaquismo, abuso del alcohol y estrés; además de los problemas que generan: hipertensión, obesidad, diabetes, problemas cardiacos y apnea del sueño, entre otros.

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