Convivencia escolar

El acoso docente llega a las redes sociales: "Publicaron una foto mía para vejarme"

  • Una maestra narra la experiencia sufrida después de que una alumna de 12 años usara una imagen suya para burlarse en Instagram

Un policía investiga un caso de ciberacoso escolar. Un policía investiga un caso de ciberacoso escolar.

Un policía investiga un caso de ciberacoso escolar. / D. S.

El ciberacoso no sólo se produce entre alumnos, sino que también se emplea para humillar a los docentes. Es lo que le acaba de ocurrir a una maestra que trabaja en un colegio público, al comprobar que una niña de 12 años le hizo una foto y tiempo después la usó en una red social para que se mofaran de ella. 

Esta profesional no era consciente de nada hasta que una compañera suya la puso en alerta. En Instagram habían publicado una foto de ella en la que estaba recibiendo insultos. A partir de ahí empezó su "calvario", como lo narra en el relato denunciado al defensor del profesor de ANPE. 

La alumna que comenzó esta campaña de "vejación" es una menor, estudiante de sexto de Primaria. Fotografió a la docente en horario escolar, cuando el uso del teléfono móvil está prohibido en el colegio. La imagen fue tomada en abril de 2018, pero no la publicó en la red social hasta mucho más tarde. Lo hizo, además, a través del perfil que otro compañero tiene en Instagram, al que le abrió la cuenta. 

A partir de que esta foto fue publicada recibió comentarios "hirientes" por parte del alumnado. Unas intervenciones en las que, según esta docente, recibió todo tipo de "términos vejatorios". 

Una medida insuficiente

En cuanto tuvo constancia de ello, lo puso en conocimiento del equipo directivo del colegio, el cual, según la denunciante, "está de mi lado, pero también barren para adentro". Las medidas que se han tomado resultan insuficientes para la docente. "Se ha sancionado con tres días de expulsión a una niña que es absentista", relata esta maestra, que se siente "mal, enfadada e indignada". 

"La comisión de convivencia se ha reunido. En ella comparecimos la directora, la orientadora, la madre de la alumna, la compañera que me advirtió y yo. La madre leyó una carta de disculpa, algo que luego también hizo la hija, pero ya está", refiere la maestra, quien añade que "la Inspección educativa está informada de este asunto desde el primer momento, pero aún no se ha puesto en contacto conmigo". 

Esta profesional de la enseñanza, como tantos compañeros, se considera indefensa ante los ataques de los alumnos que actúan "con total impunidad". "Mi imagen, mi dignidad y mi honor han sido violados", lamenta la denunciante, quien ha visto su autoridad docente totalmente vulnerada. 

 

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