Alerta médica en Sevilla por el intrusismo en los tratamientos de estética: "La medicina estética es un acto médico"
Los profesionales advierten de que el 65% de los tratamientos estéticos en España los realizan personal no cualificado
En Sevilla el número de denuncias ha aumentado significativamente, pasando de dos en 2024 a seis en lo que va de este año
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Es un goteo constante de casos. Un fenómeno alentado por las redes sociales. Peligroso e imparable. "Estamos hablando de un problema de salud pública", denuncian los médicos. Se refieren al creciente intrusismo profesional en la Medicina Estética. "Estamos recibiendo cada vez más personas que, tras complicaciones graves en clínicas ilegales, vienen a nuestros centros en busca de soluciones", sentencian.
El Colegio de Médicos de Sevilla ha expresado este miércoles su preocupación por la salud y la seguridad de los pacientes debido al "elevado nivel de intrusismo" existente en este sector. En una rueda de prensa conjunta con la Asociación de Médicos de Medicina Estética de Sevilla, varios expertos han destacado la importancia de que los tratamientos de medicina estética sean realizados exclusivamente por médicos en centros debidamente autorizados. "Estamos ante un problema muy grave que puede llegar a afectar a la vida de una persona de distintas formas e, incluso, puede llegar a matarla", advirtió el presidente de los médicos sevillanos, Alfonso Carmona.
Los datos no son baladí. Según han expuesto los representantes de ambos organismos, un alarmante 65% de los tratamientos médicos estéticos en España son realizados por profesionales no cualificados, con datos de la Sociedad Española de Medicina Estética (SEME) hasta el pasado febrero. Además, el 20% de estos procedimientos se llevan a cabo en lugares no acreditados ni regulados. Denunciarlo es clave y en Sevilla el número de demandas ha aumentado significativamente, pasando de dos en 2024 a seis en lo que va de este año, algunas de las cuales ya están en curso o han llegado a los tribunales.
Los ponentes han recalcado que la medicina estética, a diferencia de los tratamientos cosméticos, implica una evaluación médica del paciente, un diagnóstico, una ejecución segura y un seguimiento adecuado. "La medicina estética es un acto médico porque precisa un diagnóstico y un tratamiento, y así nos lo dejó bien clara la Ley de Ordenación de Profesiones Sanitarias", explica Pilar Martínez García, presidenta de la Comisión de Deontología del Colegio Oficial de Médicos de Cádiz.
Además de la falta de cualificación del personal, otro factor preocupante es que muchos de estos tratamientos se realizan en lugares no regulados ni acreditados, como peluquerías, centros de masajes o incluso a domicilio. "Estamos en una sociedad que quiere alojar la juventud, la buena presencia, el estar muy joven. Yo creo que la arruga también es bella, no pasa nada, y creo que la gente tiene que saber envejecer con dignidad", ha reflexionado Carmona.
La medicina estética abarca una amplia gama de procedimientos mínimamente invasivos destinados a mejorar la apariencia física, como tratamientos con toxina botulínica, rellenos dérmicos, láseres, radiofrecuencia, entre otros. Si bien estos tratamientos no son cirugías, conllevan riesgos que pueden ir desde enrojecimiento e inflamación hasta infecciones, obstrucciones vasculares e incluso ceguera en casos extremos.
"Son procedimientos mínimamente invasivos, cierto, pero que no son inocuos, ni mucho menos. Tienen una serie de efectos adversos que hay que conocer y que hay que saber darle solución", señaló Martínez García. Por ello, es fundamental que los médicos que practican la medicina estética tengan la formación adecuada para prevenir y manejar posibles complicaciones.
Mujeres y jóvenes
El auge de las redes sociales y la presión por alcanzar ciertos estándares de belleza han contribuido a que muchos jóvenes busquen soluciones rápidas y económicas, sin reparar en los riesgos que conllevan. "Es muy fácil venderse en redes sociales. Es por ese fenómeno por el que fundamentalmente es una población muy joven la que va a esos centros", han destacado los profesionales.
Según los expertos, el perfil del paciente que suele acudir a centros no regulados para realizarse tratamientos estéticos es mayoritariamente femenino, con edades comprendidas entre los 20 y los 30 años. "El grave problema es que las redes sociales tienen muchísimas cosas buenas, pero tienen muchas malas", ha apuntado Moisés Rodríguez Abascal, Director General de Prevención del Intrusismo en el Colegio de Médicos de Sevilla.
Otro aspecto preocupante del intrusismo es el uso de productos cuya procedencia es dudosa. Rodríguez Abascal ha resaltado que muchos de estos centros no autorizados obtienen los productos médicos de forma presuntamente ilegal. "Para yo poder tener un medicamento en mi consulta, tengo que tener una farmacia garante, una farmacia que es la responsable de toda la trazabilidad de ese medicamento", ha explicado.
Llamamiento a la población
Ante esta situación, los expertos ha hecho un llamamiento a la población para que se informe adecuadamente antes de someterse a cualquier tratamiento estético. "Velamos es por la calidad, seguridad y efectividad de nuestra profesión", afirmó Mara Jiménez Víbora, presidenta de la Asociación de Médicos Estéticos de Sevilla.
Asimismo, instan a las autoridades sanitarias a tomar cartas en el asunto y regular de manera más estricta la práctica de la medicina estética. "Es la Consejería de Salud y el Estado los que tienen que tomar carta en el asunto y tienen que ver que estas actuaciones se realizan por profesionales cualificados, que son médicos, que son los que tienen que realizar estas actuaciones. Y, en segundo lugar, en lugares autorizados para ellos", ha enfatizado Alfonso Carmona.
Por su parte, los colegios médicos también juegan un papel crucial en la lucha contra el intrusismo, promoviendo la información a los pacientes, denunciando las malas prácticas y velando por una formación rigurosa de los profesionales. "La lucha contra el intrusismo es fundamental para la salud pública y los colegios médicos tienen un papel importante en esta lucha", concluyó Martínez García.
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