Sevilla

Juzgan en Canarias al asesino de una sevillana

  • Mónica Isolina Garrido Temes, de 42 años y natural de La Rinconada, fue asesinada a puñaladas durante la Nochebuena de 2016

  • La familia intenta demostrar que el asesino fue pareja de la víctima durante unos meses

Familiares de la víctima, en la puerta de la Audiencia de Las Palmas.

Familiares de la víctima, en la puerta de la Audiencia de Las Palmas. / M. G.

La Audiencia Provincial de Las Palmas está enjuiciando desde el pasado lunes al presunto autor del crimen de Mónica Isolina Garrido Temes, una sevillana de 42 años que fue asesinada en su domicilio durante la Nochebuena de 2016. Mónica Garrido murió apuñalada en su casa en una pequeña población cerca de Telde, en la isla de Gran Canaria.

La familia de la víctima, que reside en su mayoría en La Rinconada, se ha desplazado durante estos días a Las Palmas para asistir al juicio. El acusado del crimen es Víctor Manuel de Alejandro Suárez, un hombre de 48 años que asestó presuntamente varias puñaladas a Mónica Garrido, una de las cuales le seccionó la tráquea y le provocó la muerte por asfixia.

Una de las cuestiones que se está juzgando es si se trata de una muerte relacionada con la violencia machista o no. La acusación particular, que ejerce la familia de la víctima, considera que existía una relación de pareja entre el asesino confeso y Mónica Garrido. Para el fiscal, en cambio, sólo existía una relación de amistad, pese a que ambos habían convivido en la misma vivienda en la que fue asesinada la mujer.

Los hechos sucedieron sobre las diez de la noche del 24 de diciembre de 2016. Víctor Manuel de Alejandro, con antecedentes penales, mantuvo una conversación telefónica con Mónica Garrido desde el móvil de su madre, y pidió a su hermano que lo llevara hasta el domicilio de la víctima, una casa ubicada en la Higuera Canaria.

Mónica Isolina Garrido Temes. Mónica Isolina Garrido Temes.

Mónica Isolina Garrido Temes. / M. G.

Según el relato del fiscal, recogido por la prensa local canaria, el agresor y la víctima eran amigos y habían compartido piso. Mónica Garrido reclamaba al acusado el pago de tres meses de alquiler, a lo que éste se negaba. Esto provocó una discusión en el salón-cocina de la vivienda, "en el transcurso de la cual el acusado cogió un cuchillo de cocina y, haciendo uso del mismo y con el propósito de acabar con la vida de Mónica, le asestó diversas puñaladas, varias de ellas en el cuello". Una de las heridas le produjo le cortó la tráquea y la vena yugular.

El acusado se entregó días después y confesó el crimen. También colaboró con la Policía y reveló dónde había arrojado la bolsa en la que guardó el cuchillo con el que mató a Mónica Garrido. La bolsa se encontró en un barranco situado a menos de un kilómetro de la casa en la que ocurrieron los hechos.

La vista oral contra Víctor de Alejandro Suárez arrancó el pasado lunes 18 de marzo. La Fiscalía pide para él una pena de doce años de prisión por un delito de homicidio, mientras que las dos acusaciones particulares (una la ejerce el hijo de la víctima y otra el padre y las hermanas) solicitan penas de 25 y 31 respectivamente, por un delito de asesinato. Entienden que hubo saña y alevosía y que existe la agravante de parentesco porque el acusado y la fallecida habían sido pareja.

En la primera sesión del juicio, el acusado confesó de nuevo los hechos, según informó el diario La Provincia. "Me arrepiento de lo que hice, todos los días de mi vida", declaró Víctor de Alejandro, que explicó que en un principio accedió a pagar a la víctima dos meses de alquiler, porque "quería echarle una mano", pero que no tenía el dinero para dárselo.

La abogada de la acusación particular reveló que el acusado tenía una orden de alejamiento de su padre, al que había agredido. La víctima le dijo que podía dormir en su casa y llegaron a mantener relaciones sexuales en determinadas ocasiones, si bien el acusado negó haber vivido con ella y que tuvieran una relación sentimental.

Los familiares de Mónica Garrido que han acudido al juicio. Los familiares de Mónica Garrido que han acudido al juicio.

Los familiares de Mónica Garrido que han acudido al juicio. / Andrés Cruz

Sin embargo, los policías que han declarado durante el juicio han asegurado que el asesino confeso y la víctima fueron novios durante dos meses. El acusado también explicó que intentó suicidarse en dos ocasiones días antes el crimen porque tenía problemas personales. 

Mónica Garrido llevaba aproximadamente tres años y medio en Canarias. Se fue en mayo de 2013 con un contrato de trabajo para el servicio de Parques y Jardines de un ayuntamiento de la isla. Al terminar este contrato, siguió trabajando por su cuenta. La mujer tenía un hijo de 20 años.

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