La falta de casco y seguro, principales infracciones en el primer día de multas a usuarios de patinetes en Sevilla
Un infractor se intenta dar a la fuga en el distrito Macarena y es alcanzado y reducido por un policía local
Un control de vehículos de movilidad personal, en imágenes
Muere atropellado el conductor de un patinete en María Auxiliadora
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Luisiana acaba de comprar un patinete eléctrico. Lo está estrenando, se dirige al trabajo la mañana de este lunes. No lleva puesto el casco. La para la Policía Local en la calle Sor Francisca Dorotea, en el distrito Macarena, en lo que para los sevillanos siempre se ha llamado la Segunda Ronda. Un agente le informa que, desde la semana pasada, el uso de casco es obligatorio para los usuarios de los vehículos de movilidad personal (VMP) como el suyo. Además, tiene que llevar luces y prendas reflectantes cuando no haya visibilidad y contratar un seguro.
"Me parece muy bien para la seguridad de cada persona, el mío no corre mucho, pero he visto accidentes super feísimos, pienso que está bien, lo utilizo para trabajar", dice esta joven, asumiendo que le va a caer una multa de 200 euros, que serán cien si la paga en los 20 días posteriores a la notificación. La falta de casco es precisamente la infracción más común este lunes, el primer día en el que la Policía Local de Sevilla está denunciando a los usuarios de los patinetes que infrinjan la nueva ordenanza que regula los patinetes.
El Ayuntamiento de la capital andaluza ha establecido una serie de normas para poder circular con patinetes eléctricos, entre las que destacan el uso obligatorio del casco, la contratación de un seguro, el uso de luces y prendas reflectantes cuando no haya visibilidad y la limitación de la velocidad a 15 kilómetros por hora para ir por el carril bici. Igualmente, sólo podrán ir por esta vía reservada los patinetes que tengan una potencia inferior o igual a 250 vatios. Los superiores han de hacerlo por la calzada. Ninguno de ellos podrá ir por la acera ni por las zonas peatonales.
Un menor apesadumbrado
La mañana de este lunes, un dispositivo de la Policía Local ha estado realizando controles en el distrito Macarena, en el cruce de la avenida de la Barzola con Sor Francisca Dorotea. El primero en caer es un menor de edad, un chico de 16 años que dice al policía que lo para que no tenía ni idea de la entrada en vigor de la nueva norma. Se le nota apesadumbrado, sobre todo porque no lleva nada de lo que recoge la normativa. La multa superaría los mil euros. "No lo sabía, no tenía ni idea", dice el chico, que se lamenta por lo que le puedan decir sus padres. El agente le pasa la mano. "La multa es un poco cara, demasiado cara, con el dinero de ella te puedes comprar varios cascos. Ahora te vas andando, no lo vayas a coger, y te pones el casco y le dices a tu padre que contrate el seguro, porque es a él al que le va a llegar la multa".
El chico se marcha, agradecido. El seguro es algo que está dando ciertos problemas, porque son muchos los usuarios que se quejan de que no pueden registrar sus vehículos en la web de la Dirección General de Tráfico (DGT), que está continuamente bloqueada. Sin este registro, es imposible contratar un seguro. Claro que también está la opción de no usarlo mientras no esté asegurado, pero en eso no repara la mayoría. Son muchos los que tampoco llevan el seguro obligatorio.
Diana circula en un patinete sin casco y la para la Policía Local. Se dirige a casa de un familiar para cuidar un cachorro mientras la dueña trabaja. "No sabía nada, no he leído la prensa ni visto la televisión estos días. Es la primera vez que me multan en mi vida", explica esta chica. Cuando le cuentan todo lo que tiene que llevar, dice que prefiere coger la bicicleta. Junto a ella pasa una joven ucraniana sin casco. La paran y pide rapidez porque tiene prisa para llegar al trabajo. Tampoco sabía nada de la normativa, a pesar de que se ha informado por activa y por pasiva de la entrada en vigor de la ordenanza municipal. Y el desconocimiento de la norma no exime de su cumplimiento, obviamente.
El intento de fuga de un usuario
En mitad del control se produce un momento de tensión. Un joven se da la vuelta y trata de huir cuando ve a la Policía Local. El agente que está más cerca reacciona rápido y le da alcance. Lo agarra por la ropa y consigue hacer que se detenga, a pesar de que el usuario del patinete acelera todo lo que puede. El policía aguanta el acelerón, consigue bajar al chico del patinete y lo reduce. Por la reacción que ha tenido, el agente ha pensado que podría tratarse de una persona que estaba huyendo porque llevaba algo ilícito consigo. Lo ponen contra la pared y le vacían los bolsillos, pero tiene la cartera, el móvil y un váper. No lleva nada, aunque el patinete está trucado y con el número de serie borrado. Dice que lo compró ayer. Es un menor de edad, tiene 17 años aunque es corpulento y aparenta mucho más. Es de origen extranjero.
"¿Por qué has tratado de huir así?", le preguntan algunos periodistas después. "Porque en España la Policía no es amiga y tenía miedo", cuenta el adolescente. El policía le explica que no puede hacer eso, que esa reacción hace al agente sospechar de que lleva algo o de que está siendo buscado por algún delito. El joven parece entenderlo. Su patinete, además, no puede circular por el carril bici porque la potencia supera la permitida para ello. Lo mismo le pasa al de otro usuario que aparece justo después. Ambos vehículos serán intervenidos por la Policía Local. Se los llevará la grúa al depósito municipal, donde ya hay un buen número de patinetes requisados.
Velocidades prohibidas
Antes de que se los lleven, los policías sacan un aparato para medir la velocidad del patinete. El del menor da 39 kilómetros por hora. El del otro llega hasta los 54, es decir, una velocidad superior a la permitida para circular incluso para un turismo dentro de la ciudad. Esto, por el carril bici lanzado a toda máquina, es un verdadero peligro. Son ya tres las personas fallecidas en Sevilla por accidentes con patinetes involucrados, y cientos de heridos en los últimos años, en los que el uso de este tipo de vehículos se ha popularizado. El último siniestro mortal fue la noche del sábado en María Auxiliadora, donde murió un hombre de 39 años al chocar contra un turismo.
La Policía Local escogió este lunes esta avenida principal del distrito Macarena para iniciar sus controles, pues es una zona en la que es muy frecuente el desplazamiento en patinetes. Es un vehículo barato y asequible para cualquier bolsillo, de ahí que se haya extendido su uso principalmente en los barrios con menos renta per cápita de la ciudad, donde supone un medio de transporte rápido como alternativa al autobús.
Amanda, policía local de la capital andaluza, detalla las normas que deben cumplir los usuarios de patinetes. Apunta que también es muy frecuente que haya ciudadanos que vayan a bordo de estos vehículos con unos auriculares puestos o usando el teléfono móvil, algo totalmente prohibido. Tampoco pueden utilizarlos los menores de 15 años, y cuenta que es bastante frecuente ver a padres con sus hijos montados junto a ellos.
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