La chirigota de los ambientadores de Camas no embriaga en el Falla
Pese a su originalidad, la limitación de la idea y la falta de golpes lastra a la agrupación que en el pasado COAC alcanzara los cuartos con las pelusas.
Las sevillanas en silla de ruedas de la chirigota de los Stephen Hawking en su 'visita' a la Feria de Abril
La chirigota de Camas debutó este miércoles en la cuarta sesión de preliminares del Concurso de Agrupaciones Carnavalescas de Cádiz (COAC) dando muestras de lo complicado que es mantener la atención durante varias ediciones seguidas después de protagonizar una de las sorpresas agradables el año pasado con Cariño... qué pelusilla me tienes, las pelusas con las que fueron cuartofinalistas. Y es que a ¡Cariño... Vaya ambientazo! no han podio sacarle el mismo partido, pese a su originalidad en la línea de la limpieza, ni ha calado igual entre el público del Gran Teatro Falla
"Ambientadore, ambientadore. Colgado tras los retrovisores, te camuflo los olores. Malos olores. No seas guarro y lava el coche por favor", arranca con arte la presentación al ritmo de Espresso macchiato, un inicio donde estos ambientadores empiezan a acusar la limitación espacial y las manidas situaciones en un coche para hacer reír, pese a que lo intentan al preguntar porqué todo el mundo "baja la radio" cuando ve a "los civiles" o a qué huele el "engaño" del ambientador de pino.
No mejoran significativamente en los pasodobles. El primero de agradecimiento y piropo a Cádiz por el buen carnaval que vivieron el año pasado: "vuelvo un año más con un nuevo disfraz aquí a tu vera, para seguir haciendo Carnaval a nuestra manera". Piden perdón por "ser diferentes" pero no quieren ser como "aquella gente que dice que en Cadiz hay que morir... y resucita al día siguiente". Aseguran que ellos proclaman lo que quieren a Cádiz "fuera de aquí para que se entere el mundo entero". Destaca más intención que la prosa en la segunda letra, en la que comienzan relatando que no le gustan los cacharros de feria ni los ruidos para terminar solidarizándose con los niños con autismo. Reclaman a otros padres que "no se enfaden" por las horas sin ruido en diferentes emplazamientos "porque detrás de ese silencio hay unos niños como el tuyo sonriendo".
Algo más destacables los cuplés, a pesar del primero a un bebé de siete kilos que batió récords y cuya placenta acabó alquilando el padre como toldo. Más original el segundo al disparado precio de los huevos, que ahora son artículos de "lujo" como el caviar, e incluso los traen en "·narcolanchas", remantando con un individuo al que le descubrieron en la aduana dos tortillas francesas metidas en el culo. Estribillo pamplinoso pero con ange a los olores rematado con "¡(D)Olooooores, guapa, guapa y guapa!".
El popurrí les saca los (c)olores porque evidencia aún más la limitación de la idea al funcionarles muy pocos golpes, con las cuartetas del accidente de Cayetano Rivera, y el "izquierda, izquierda, derecha, derecha, alante y atrás", o en la que piden la eliminación de las calles con adoquines por el movimiento como más rescatables. Los cuartos huelen a complicado.
Comparsa Las taradas
Menos acertado aún fue el pase de la comparsa sevillana Las taradas, que cantó en el segundo lugar de la sesión, tras el coro de chiclana. Las tarotistas de Javier Vargas García y Rafael Mora Gordillo no pudieron levantar un repertorio muy disperso y poco afinado desde su presentación, en la dicen atesorar la "magia oculta de febrero". Lo caótico se deja notar también en los pasodobles, sobre todo en el primero, donde divagan por el futuro de Andalucía, a la que le piden que "despierte" tras augurarle un porvenir "muy negro". Tragedia de un sin techo en el segundo para denunciar el problema de la vivienda. Los cuplés hunden un poco más las cartas con futuro infernal para Morante de la Puebla y Abascal en base a los cuernos y un segundo a un clásico, a la suegra, que está más tranquila cuando está poseída. El popurrí pone un largo epílogo a su falta de futuro en el concurso.
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