Jornadas sobre el cohousing en Sevilla en la UPO

Hay que cambiar la mentalidad: envejecer no es ser una carga

  • Los expertos critican que en residencias y pisos tutelados “los mayores no deciden nada”

Laura López de la Cruz y José Antonio Sánchez Medina, en el salón de las jornadas. Laura López de la Cruz y José Antonio Sánchez Medina, en el salón de las jornadas.

Laura López de la Cruz y José Antonio Sánchez Medina, en el salón de las jornadas. / María Ángeles Guzmán (Sevilla)

La vivienda colaborativa o cohousing surgió en 1960 en Dinamarca para atender una demanda social producto de un cambio de mentalidad que operó en los países nórdicos hace más de medio siglo. Ese cambio fue considerar el envejecimiento como algo opuesto a “deteriorarse y ser una carga” para los demás.

Afrontar el envejecimiento con una “mirada nueva” y acabar con el concepto negativo y erróneo del envejecimiento fue lo que reclamaron ayer los expertos José Antonio Sánchez Medina, catedrático de Psicología Básica de la Universidad Pablo de Olavide y director de la Cátedra de Economía Social – El Roble y Laura López de la Cruz, profesora titular de Derecho Civil de la UPO y subdirectora de la Cátedra de Economía Social – El Roble. Ambos son autores de un trabajo de investigación donde cuentan las experiencias que vivieron en varios cohousing de los países nórdicos.

"Hay que afrontar en envejecimiento con una mirada nueva, no con un concepto negativo”

Frente a la tradición que marca negativamente todo lo que tiene que ver con la vejez y la identifica con una clase pasiva y una carga social en costes de salud y de pensiones, Sánchez Medina incidió en su ponencia en las jornadas en un envejecimiento activo: “nuevas formas de relacionarse, aprender a funcionar de forma autónoma e independiente, desarrollar una identidad propia y dejar de pensar soy una carga”.

Que el mayor se quede en su casa y allí reciba los cuidados no soluciona la soledad sobrevenida

El experto señaló que en estos tiempos de cambio social ya no vale que el mayor se quede en su casa y allí reciba los cuidados porque esta opción no soluciona, como sí lo hace el cohousing, la soledad sobrevenida que sufre sin compañía. Y criticó que la administración actúa también con un concepto erróneo del envejecimiento al ofrecer a las personas mayores sólo viviendas adaptadas y accesibles en su política de vivienda.

Laura López de la Cruz expuso que está demostrado que el modelo de convivencia y apoyo mutuo del cohousing les da la vida a los mayores porque cubre plenamente la necesidad de compañía y de intimidad. Y censuró que las residencias y pisos tutelados no son buena opción porque “se les priva de autonomía a los mayores y estos no deciden nada sobre sus vidas al tener horarios para todo”.

Eliseo Monsalvete (presidente de Iniciativa Sevilla Abierta) y Cristina Murillo (decana del Colegio de Arquitectos) señalaron ayer en la inauguración de las jornadas que ese cambio de mentalidad debe venir también de las administraciones y que el cohousing supone utilizar la inteligencia para el bien común.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios