El impacto del coronavirus en Atención Primaria Los médicos afrontan la llegada del otoño "saturados" y "desesperados"

Un nutrido grupo de pacientes se han concentrado durante varios días esta semana a las puertas de los centros de salud para exigir ser vistos presencialmente por un profesional. Un nutrido grupo de pacientes se han concentrado durante varios días esta semana a las puertas de los centros de salud para exigir ser vistos presencialmente por un profesional.

Un nutrido grupo de pacientes se han concentrado durante varios días esta semana a las puertas de los centros de salud para exigir ser vistos presencialmente por un profesional. / Juan Carlos Vázquez

Es un SOS que recorre todas las comunidades autónomas. Lo lanzan los sanitarios de Atención Primaria que, si ya llevan años denunciando una sobrecarga histórica, ahora, la pandemia del coronavirus, la ha acentuado aún más. La carga de trabajo ha crecido de una forma inesperada y brutal por la ya llamada segunda ola de la crisis sanitaria y la sensación entre los médicos es de saturación, colapso y desesperación ante una situación empieza a ser insostenible, sobre todo, de cara a la llegada del otoño y el aumento de la demanda asistencial. 

"Los profesionales están desbordados, cansados y saturados, pero también decepcionados por una nueva fata de información. La sensación entre los médicos es de caos. Han pasado el verano con una labor impresionante, como la de todos los veranos, cubriéndose unos a otros por la escasez de sustituciones por vacaciones y este año unido a los pacientes Covid y, sobre todo, a las labores de rastreo. Hay una gran preocupación de cara a los próximos meses y la vuelta de los menores al colegio. Atención Primaria necesita un refuerzo por parte de las administraciones a la mayor brevedad posible antes de que se llegue al colapso", manifiesta la médico de familia y vocal de Atención Primaria del Colegio de Médicos de Sevilla, Ana Gómez.

La situación de la Atención Primaria ha pasado de mala a crítica en las últimas semanas. Antes del repunte de casos, los médicos de familia atendían a entre 30 y 35 pacientes al día mientras ahora se están realizando "20 y 30" llamadas telefónicas en una hora, llegando incluso a 80 consultas en una jornada, a lo que hay que sumar los pacientes que llegan al centro de salud como posible Covid y que son incluidos en las agendas como BIS, que es una práctica denunciada por los galenos que se produce cuando varios pacientes son citados a la misma hora. "La sobrecarga asistencial está siendo inasumible. Somos el hermano pobre del sistema sanitario. A cada facultativo se le asignan en una misma jornada consultas telefónicas, presenciales y urgentes. Lo normal es que varios pacientes, hasta una decena en algunos casos, sean citados a la misma hora. Esta práctica, conocida como BIS, es un fraude a la ciudadanía y una forma de explotación del médico, e impide una asistencia de una mínima calidad", denuncia el secretario de Atención Primaria en el Sindicato Médico de Sevilla, Rafael Gómez.

Así las cosas, los tiempos de espera aumentan. Los galenos sevillanos aseguran que una cita para una consulta ya sea presencial o telefónica con un médico de familia se está demorando en torno a los 15 días de manera generalizada. "Podemos decir que hay un problema en cadena en este sentido", afirma la doctora Gómez, y explica. "Que desde que se intenta coger una cita hasta que realmente se materializa pasen 15 días significa que algo no está funcionando bien. Es una cuestión que tiene que ser más rápida y ágil. Aquí se ha juntado toda la patología Covid, con las labores de rastreo y la atención de patologías crónicas contenidas durante los peores momentos de la pandemia y que ahora requieren más atención. Todo unido a una altísima carga burocrática que está generando la emisión de certificados, que son cosas totalmente evitables", destaca la doctora.

Las colas de pacientes esta semana en el centro de salud Alamillo, en la Macarena, recorrían toda una calle. Las colas de pacientes esta semana en el centro de salud Alamillo, en la Macarena, recorrían toda una calle.

Las colas de pacientes esta semana en el centro de salud Alamillo, en la Macarena, recorrían toda una calle. / Juan Carlos Vázquez

Según el secretario de Atención Primaria del Sindicato Médico, estas demoras provocan el "enfado" de los pacientes y su afluencia masiva a las urgencias, como ha podido comprobarse esta semana en algunos centros de salud como el Alamillo, en la Macarena, con largas colas a las puertas, desatando situaciones de "agresividad", continuamente denunciada por sindicatos y profesionales. "El enfado y la frustración que estos retrasos inaceptables provocan en los pacientes se traducen en agresividad hacia el personal sanitario. La lacra vergonzosa de las agresiones no deja de empeorar. Muchas personas han optado por acudir directamente a urgencias, tanto de Atención Primaria como de los hospitales, y esto ha contribuido a sobrecargar los centros de salud y hospitales", afirma. 

Varias personas entran por las puertas de las Urgencias del Hospital Virgen Macarena. Varias personas entran por las puertas de las Urgencias del Hospital Virgen Macarena.

Varias personas entran por las puertas de las Urgencias del Hospital Virgen Macarena. / Juan Carlos Vázquez

En este sentido, los profesionales insisten en que la teleasistencia "no está funcionando" debido a una "falta personal de asistencia telefónica y facultativos para atender las consultas", destacan desde el SMS. Una modalidad de asistencia que, según reconocen desde el Colegio de Médicos, hace primar la consulta telefónica sobre la presencial y que era algo que las autoridades sanitarias ya tenían en mente instaurar tarde o temprano. "Es una cuestión que se ha visto instaurada precipitadamente por la llegada del Covid. Somos conscientes de que ha llegado para quedarse y quizás esa implantación de forma rápida y abrupta no ha ido en consonancia con todos los cambios y recursos que se necesitaban. Son directrices que vienen desde arriba y teniendo en cuenta la presencia del coronavirus y su alta contagiosidad no se puede permitir que los centros de salud sean focos de contagio con salas de espera llenas de personas. Es una situación que requiere de un gran esfuerzo por ambas partes, profesionales y también pacientes", defiende Ana Gómez. 

Los sanitarios piden reforzar la teleasistencia con más operadores y más rastreadores

En cualquier caso, unas "carencias" que, según denuncian en el Sindicato Médico de Sevilla, impiden un control adecuado de la pandemia. "No se puede rastrear a la vez que se pasa consulta. No es de recibo decir a un médico después de tener una mañana demencial y que empieza una guardia que cuando tenga un momento de descanso sin pacientes que se ponga a hacer rastreo. Me pregunto dónde están los rastreadores", lamenta el secretario de la principal central entre los galenos sevillanos.

A la ausencia de personal específico para labores de rastreo y los retrasos provocados por los fallos de la teleasistencia se suma, según denuncia el SMS, la "insuficiencia" de los recursos para la realización de PCR. "Es imposible frenar adecuadamente la propagación del virus sin rastreadores suficientes, a lo que se suma que un enfermo puede tardar varios días en ser atendido por su médico y otros tantos en saber si es positivo", denuncia el organismo.

Con este panorama, constatar casi a diario que algunos infectados de coronavirus incumplen los aislamientos o se niegan a colaborar en los rastreos es otra de las frustraciones de los profesionales. "La actitud incívica de quienes se niegan a colaborar en la identificación de los contactos no hace más que empeorar las cosas. Algunos pacientes se niegan a decir con qué contactos han estado y dicen que eso es privado y que no tiene por qué decirlo. La situación es una barbaridad", manifiesta Rafael Gómez.

La situación es particularmente grave en el área de Pediatría. "La falta de pediatras en Primaria no es coyuntural y es algo que lleva años afectando al sistema sanitario y que no deja de agravarse", manifiesta. En este contexto, la vuelta a las aulas, con el previsible contagio de algunos menores y la preocupación de sus padres, provocará tensiones y empeorará la sobrecarga de los facultativos.

En este sentido, el pediatra Cristóbal Coronel, que pasa consulta en el centro de salud Amante Laffón, en Triana, hace un llamamiento a la población para evitar el aumento de consultas pediátricas este curso escolar por la situación de crisis sanitaria y una posible saturación del sistema. "Debemos insistir a la población de que sí existen citas presenciales, pero previamente se ha llamado a la familia y se ha concertado esa cita. Con ello evitamos esperas innecesarias, que en el centro de salud haya el menor número de usuarios y riesgo potencial contagio para el niño, las familias y los profesionales que así pueden adoptar mejores medidas de protección. Además, como a se conoce el motivo de consulta, tan sólo se procede a la exploración y prescripción en aquellos casos", aclara el doctor. Coronel se muestra preocupado ante el "falso consuelo" de la población que cree que con una prueba simple confirma o descarta un diagnóstico. "En la mayoría de las ocasiones no es así", afirma.

Los profesionales destacan la inexistencia de planes de actuación y organización de la atención y aseguran que se está actuando "sobre la marcha, como al principio". Igualmente coinciden en que las soluciones pasan por un refuerzo de la teleasistencia, aumentando el personal de las centralitas para que no existan demoras en la atención telefónica y estableciendo con rigor científico su lugar en la relación clínica. Otra cuestión reclamada por los galenos es el aumento de las plantillas, así como mejoras en las condiciones laborales y retributivas de los facultativos y la necesidad de la "implantación urgente" de la continuidad asistencial en Atención Primaria. "Esto hará posible que el facultativo pueda permanecer en el centro por la tarde para prestar asistencia a pacientes a los que no pudo atender por la mañana", destaca desde el SMS.

Por otro lado, es "urgente", según los profesionales consultados, que se contrate a rastreadores bien formados, que se establezcan sistemas eficaces de triaje en los centros y "que desde la consejería se den instrucciones claras" para la coordinación de la atención telefónica, presencial y urgente en todos los centros.

Por su parte, la Consejería de Salud y Familias se comunicó el viernes un refuerzo del servicio de Salud Responde a partir del lunes con un número de horas de operación que será de 5.325 horas mensuales durante los meses de septiembre, octubre y noviembre, en previsión de un aumento de la demanda. Respecto a las demoras para coger citas y ser atendidos en Atención Primaria, fuentes del SAS aseguran que, al menos en la capital, "en gran parte" de los centros hay citas disponibles "en una semana" y reconocen "retrasos puntuales en días y horas concretas en los que la conexión es más compleja".

De igual forma, aseguran haber tomado ya cartas en el asunto y destacan que el Distrito Sevilla ha reforzado el personal administrativo para aumentar la capacidad de atención telefónica de los centros. En concreto, se han contratado a 33 auxiliares administrativos más (uno por cada centro de salud de Sevilla capital) para reforzar la atención telefónica y en el mostrador a los usuarios que acudan presencialmente. "Además de estos 33 contratos, se han realizado en este verano un 10% más de contrataciones que en el año anterior para sustituir a los profesionales de vacaciones", afirman desde el SAS, que destacan que será ya a partir de la semana que viene cuando los centros empiecen a programar citas por las tardes.

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