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Coronavirus Los trabajadores del geriátrico Joaquín Rosillo de San Juan defienden que han "luchado por cada vida"

Exteriores del geriátrico Joaquín Rosillo de San Juan de Aznalfarache. Exteriores del geriátrico Joaquín Rosillo de San Juan de Aznalfarache.

Exteriores del geriátrico Joaquín Rosillo de San Juan de Aznalfarache. / Juan Carlos Muñoz

Los trabajadores del Centro de Personas Mayores Joaquín Rosillo de San Juan de Aznalfarache, en el que han fallecido 24 ancianos, han defendido su trabajo y han asegurado que siguieron de "forma escrupulosa las indicaciones pautadas por las autoridades sanitarias" y que implementaron "los protocolos de prevención y actuación marcados de manera estricta e inmediata".

Los trabajadores del centro han hecho público un comunicado "libremente" que han enviado a la alcaldía de la localidad y que está firmado por auxiliares, limpiadores, recepcionistas, mantenimiento, enfermeros, fisioterapeutas, terapeutas, educadora social, trabajadora social, personal de administración, psicólogos y dirección.

"No nos cambiaríamos por todo el oro del mundo", afirma el comunicado, con el que quieren "aclarar" la realidad del centro, afirman los empleados, que se muestran "orgullosos" de pertenecer a la "gran familia Rosillo".

"Hemos sido asesorados por los mejores profesionales en cuanto a medidas de contención, desinfección y sectorización", exponen los empleados rememorando que incluso la Unidad Militar de Emergencias (UME) ha desinfectado las instalaciones "en varias ocasiones".

Por eso, lamentan la difusión de "datos inciertos" y sometidos a una "clara tergiversación de los hechos", extremo que atribuyen a una propia "trabajadora del centro" quizá "con ánimo de causar daño por previas desavenencias con la dirección" del recinto, a la que agradecen su "cercanía, comprensión y apoyo en todo momento", toda vez que varias familias de residentes han acusado a la dirección del geriátrico de presunta falta de información.

"Hemos vivido momentos tensos, de estrés, interminables jornadas de trabajo de llantos y de correr sin ver la meta, pero nunca hemos tirado la toalla. Nos hemos comportado como la gran familia y si alguien ha caído o perdía fuerzas, ahí estábamos el resto para tenderle una mano y darle ánimos para seguir, siempre con el apoyo del director, inamovible en su desaliento, por mucho que algún compañero/a no lo haya querido ver", defienden.

Según agregan frente a las voces críticas con la gestión de la situación suscitada en este centro por el contagio de 79 de sus residentes y la muerte de 24 de ellos, "siempre ha primado el bienestar de los residentes como seña de identidad desde la apertura del centro, anteponiendo sus necesidades físicas, psicológicas, emocionales y afectivas". "Nuestra prioridad, desde el inicio, ha sido proteger, cuidar y calmar la situación desbordante que estaban padeciendo", insisten los trabajadores. 

"Cada vida que se ha perdido ha sido luchada por todo el personal, hasta que su vela se apagaba sin remedio. Es desgarrador cuando un abuelo deja de estar nosotros y una parte de tu corazón se va con él", aseveran los empleados en su comunicado, agradeciendo la labor de "todo el personal sanitario que ha trabajado codo con codo" con la plantilla y de "los voluntarios y personas anónimas y desinteresadas que han puesto su granito de arena".

"Nos hemos puesto en la piel de los familiares, sabiendo que no podían ver o abrazar" a sus personas mayores, esgrimen asegurando que nunca han "dejado solos a los ancianos y que se han puesto "en la piel de cada uno" de cada uno de los familiares, confirmando fuentes de la plantilla a Europa Press que "algunos" de los empleados han resultado finalmente contagiados de coronavirus Covid-19.

Además, muestran su agradecimiento a "los familiares" que sí han mostrado su "apoyo", avisando de posibles acciones legales frente a comentarios en las redes sociales que incurren en un "temerario desprecio a la verdad, en algún caso incluso faltando a la buena fama y honor de determinados trabajadores".

"Siempre ha primado el bienestar de los residentes como seña de identidad desde la apertura del centro, anteponiendo sus necesidades físicas, psicológicas, emocionales y afectivas. Y nuestra prioridad, desde el inicio, fue proteger, cuidar y calmar la situación desbordante que estaban padeciendo "nuestros abuelos" y a esto nos hemos dedicado en cuerpo y alma", afirman los trabajadores.

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