"Me dejaron cojo, el fútbol de alta competición no es sano para nadie"

Los invisibles

Sevilla fue escala entre Valladolid y Coruña. Vino con un contrato de siete años al Betis, pero sólo cumplió dos, para desgracia de su mujer, modelo de profesión y nieta de trianero..

Fernando Sánchez Cipitria, en el campo del Collado Villalba, equipo madrileño al que entrena.
Fernando Sánchez Cipitria, en el campo del Collado Villalba, equipo madrileño al que entrena.

28 de febrero 2009 - 05:03

MARCÓ el primer gol de Diario de Sevilla. Al Madrid que había ganado la séptima Copa de Europa en Amsterdam. Fernando Sánchez Cipitria (Madrid, 1971), un nómada del fútbol. Entrena al Collado Villalba, farolillo rojo del grupo madrileño de Tercera. Su imagen celebrando el gol del Betis (foto de Antonio Pizarro) fue la primera portada del periódico.

-Se le ve besando un collar...

-Me lo regaló Rosa, que entonces era mi novia y ahora es mi mujer y madre de mis hijos. Ese día no fue al campo porque es modelo y estaba desfilando trajes de flamenca en el hotel Alcora con la agencia de Raquel Revuelta.

-¿Dónde vivía en Sevilla?

-Al lado de Nervión. En la calle Camilo José Cela.

-¿Se adaptó a la ciudad?

-Es muy difícil no adaptarse a Sevilla. En el bar de Domenech, mítico futbolista del Sevilla, me acogieron muy bien tanto él como su mujer y su hermana. Íbamos allí a probar la pringá. El primer taxista que me recogió en Sevilla, que se convirtió en mi amigo, José Antonio, era sevillista. Lo mismo que el director del banco al que iba, Francisco Valladares, primo del actor. Cuando iba a la Feria, me llevaban a casetas de sevillistas.

-¿Vivió la Semana Santa y la Feria?

-Íbamos a los palcos de Lopera. La Semana Santa de Sevilla me gustaba mucho. No hace falta entender, ni siquiera ser creyente, para ver cómo se transforma la ciudad, el sentimiento que hay en la calle, que te pone la piel de gallina. Y en la Feria, sería un pecado vivir en Sevilla y no ir a la Feria. Los futbolistas la vivíamos de día, para fastidio de mi mujer.

-¿Hubiera cambiado mucho su vida si cumple los siete años de contrato que tenía en el Betis?

-Me habría empapado mucho más de la ciudad. Y mis hijos habrían nacido en Sevilla. El mayor casi nace en Alemania.

-Vino al Betis rechazando ofertas del Valencia y del Mónaco...

-Del Valencia, sobre todo. Yo no me quería ir fuera de España.

-Al final se fue...

-Me fui al Hannover. Jugué dos partidos en la Bundesliga, contra el Bayer Leverkusen y contra el Cottbus. Una experiencia espantosa. Fui con José Manuel, que sigue jugando en el Roquetas, y con Jaime, que aquel partido que ahora me recuerdas lo jugó con el Madrid. No teníamos intérprete, nos dejaron abandonados. Al míster, que ahora entrena al Hoffenheim, no le entendíamos ni papa. Nos volvimos en diciembre.

-¿Dónde colgó las botas?

-Terminé en el Córdoba. En el sentido más literal. Sufrí una lesión gravísima. Pensaba que era el menisco, pero fue el cartílago. La única solución era una prótesis. Me dejaron cojo. No puedo correr. El fútbol de alta competición no es sano para nadie.

-Del Valladolid al Betis, la ruta de Cardeñosa. ¿Lo conoció?

-No. Traté a Gordillo. Aquí me sentí muy bien. Mi padre es andaluz, de La Carolina, y el abuelo de mi mujer era de Triana.

-Contra el Madrid formó delantera con Denilson y Benjamín. ¿Estuvo en la fiesta de Halloween?

-Eso fue después de irme.

-Lo más llamativo de su currículum no son los dos partidos con la selección ni el gol al Madrid, sino que se levantaba a las seis de la mañana para repartir pollos.

-Sí señor. Una ruta que iba a Móstoles y Fuenlabrada. Llevaba pollos hasta a los restaurantes chinos. Cuando iba a Alcorcón a entrenar llegaba destrozado. En el Leganés no se ganaba dinero.

-¿Se ha cruzado en su carrera deportiva con Alcobendas, la patria chica de Penélope Cruz?

-Claro. Está en nuestro grupo de Tercera. El Alcobendas nos ganó 2-3 en el último minuto. No es difícil ganarnos. Vamos los últimos, aunque el domingo empatamos en el campo del líder, el Alcalá.

-¿Vivió la eterna rivalidad?

-Me hubiera gustado. Ese año el Sevilla estaba en Segunda. Cosas del fútbol. El año siguiente, hice la pretemporada con el Betis, Griguol estaba encantado conmigo y me fui al Deportivo. El Betis bajó a Segunda y el Depor ganó la Liga.

-¿Muchas portadas?

-Alguna. Salí en el Norte de Castilla porque le marqué uno de los tres goles del Valladolid al Barça de Ronaldo.

-Diez años después, ¿qué nota se pone en aquel partido?

-No estuve mal. Cañas marcó el segundo con una asistencia mía tras robarle un balón a Iván Campo. El tercero lo marcó Ito.

-¿Qué música le gusta?

-Bruce Springteen.

-Viene a Sevilla.

-Iré a verlo a Valladolid.

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