Crónica

Domingo de nuevas restricciones en Sevilla: veladores llenos y zapaterías abiertas

  • Los sevillanos acuden a los bares en un día marcado por una temperatura primaveral

  • Varias tiendas del centro han continuado con su actividad para recuperar clientes

La Plaza del Salvador con todos los veladores llenos en el plácido mediodía de este domingo. La Plaza del Salvador con todos los veladores llenos en el plácido mediodía de este domingo.

La Plaza del Salvador con todos los veladores llenos en el plácido mediodía de este domingo. / José Ángel García

Domingo de bares llenos y zapaterías abiertas. La primera jornada festiva desde que la Junta de Andalucía estableció las nuevas restricciones para hacer frente al Covid-19 ha estado marcada por una temperatura primaveral que ha invitado a muchos sevillanos, a falta de turistas, a tomar las calles del centro, que han registrado un ambiente que se extraña en los días laborables. Veladores atestados de público y varios comercios abiertos han traído una estampa de cierta normalidad en este otoño de la segunda ola de la pandemia.

Las tiendas de zapatería han sido uno de los sectores que han decidido abrir este domingo. Lo han hecho por doble motivo. Uno, para recuperar las ventas perdidas por la restricción horaria, que les obliga a cerrar a las 18:00 al no ser consideradas servicios esenciales, y dos, para atender a los clientes que durante esa franja horaria no pueden acudir a los establecimientos. Algunos de estos negocios lo habían advertido en sus escaparates días previos. Se trata de una jornada de prueba para comprobar cómo responde el público a un domingo de comercios con actividad.

Una zapatería abierta este domingo en la calle Sierpes. Una zapatería abierta este domingo en la calle Sierpes.

Una zapatería abierta este domingo en la calle Sierpes. / José Ángel García

La respuesta ha sido moderada. Hubo clientes, quizás no demasiados, pero también es cierto que se trata de ir acostumbrando al público a acudir a las vías comerciales del centro de la ciudad en una jornada en la que el casco antiguo solía ser poco visitado, ante la falta de aperturas. La pandemia trae un cambio de costumbres y comprar en este día festivo se hará bastante normal, pues todo hace indicar que a las zapaterías se sumarán otros sectores para revitalizar unas ventas bastante mermadas desde la pasada primavera.

En las calles del centro ya están colocadas buena parte del alumbrado navideño, unas fiestas que se antojan aún lejanas. Más aún cuando no se sabe si para el puente de la Inmaculada se levantarán algunas restricciones. Se echan en falta los puestos de castañas propios de esta época. Hay tiendas que abren todos los domingos, especialmente las regentadas por franquicias. Tal es el caso de la Casa de las Carcasas, en la calle Tetuán, que siempre tiene uno o dos clientes en su interior. Este artículo se ha convertido en una importante necesidad en la era digital. Cerca de allí, en Sierpes, la zapatería Toni Pons mantiene abiertas sus puertas en este domingo donde el mercurio supera con holgura los 20 grados. Su dependienta reconoce que con el Covid todo ha cambiado. “Nosotros abríamos desde hace años los domingos, pues nuestros artículos eran muy demandados por los turistas y en esta jornada venían muchos a comprar. Ahora no hay ninguno, por lo que no sé hasta cuándo vamos a mantener esta apertura”, admite la empleada.

Veladores repletos de sevillanos en la Plaza de San Francisco. Veladores repletos de sevillanos en la Plaza de San Francisco.

Veladores repletos de sevillanos en la Plaza de San Francisco. / José Ángel García

Una situación que nada tiene que ver con la que se vive en los bares del centro, donde encontrar un velador libre resulta una odisea. Hay varios enclaves con el cartel de lleno. El Salvador y Santa Cruz (barrio donde hasta hace poco sólo se veían turistas) son algunos de ellos. La sobremesa se alarga hasta las cinco de la tarde, una hora antes de que se eche el cierre. El otro punto donde no hay hueco libre son las setas de la Encarnación. En aquel entorno las familias y los grupos de amigos –nunca más de seis– se reúnen para tomar un trago largo y apurar esta tarde de luz antes de que sólo quede la opción de pasear.

Varias patrullas de la Policía Local vigilan el centro de la ciudad mientras reciben avisos de distintos enclaves donde se registra una elevada concentración de personas, como la calle Betis, en Triana. Durante el fin de semana se han realizado 75 actuaciones y 16 denuncias en establecimientos por incumplimiento de algunas de las restricciones o medidas de seguridad contra la pandemia. Unas actuaciones que se han completado con 114 multas por botellona y 12 botellas requisadas desde la noche del jueves. Una cifra que evidencia que hay cierto sector importante de la juventud que aún no es consciente de la crisis sanitaria que atraviesa la sociedad.

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