Sevilla

Los fondos de inversión rastrean el mercado de los hoteles en busca de gangas

  • La patronal confirma el movimiento, que se ha acentuado con la crisis tras el verano

  • La difícil recuperación de estas empresas por los rebrotes facilitará la venta de activos a precios de saldo

Vista aéra del centro histórico de Sevilla y Triana. Vista aéra del centro histórico de Sevilla y Triana.

Vista aéra del centro histórico de Sevilla y Triana. / Antonio Pizarro

Los fondos de inversión llevan meses planeando sobre los hoteles de Sevilla. No han trascendido operaciones, pero en el sector se asegura que el interés es cada vez más creciente y que la necesidad de liquidez se ha disparado tras seis meses de pandemia y unas perspectivas poco esperanzadoras tras los rebrotes y la caída sin freno del turismo.

No están visibles, pero hay hoteles con el cartel de “se vende” y hay fondos que  siguen al acecho esperando el momento de coger una ganga. Conforme avanzan los meses el gap entre lo que pide el vendedor y ofrece el comprador, en este caso los conocidos como fondos buitre, se reduce y, según algunas consultoras especializadas, es probable que las transacciones no se produzcan hasta finales de año, esperando sacar la mayor rentabilidad en negocios que ya están preparados para recibir la puntilla.   

Manuel Cornax, el presidente de los hoteleros sevillanos, prefiere hablar de fondos de capital masivo y confirma que siempre que se dan oportunidades de negocio intentan hacer operaciones. Y el momento crítico que vive el sector turístico se presta a ello. “Esto está ocurriendo en Sevilla, es un escenario que ya existía, pero en lugar de haber uno o dos fondos interesados, ahora hay muchos más”.

Este movimiento confirma que hay mucha liquidez en los mercados financieros y que el sector hotelero está especialmente en el punto de mira. Distintos hoteleros consultados  confirman que no hay día que no reciban una llamada por parte de estos inversores, sobre todo, una vez que ha  transcurrido medio año y esta industria sigue sin levantar el vuelo y ni despejar la incertidumbre que le impide planificar y hacer promociones para captar más mercado. La mayoría de las empresas intentan subsistir y en esa agonía es cuando entran en acción los fondos que ya han desembarcado en estos últimos días, por ejemplo, en Baleares.

En este sentido, la patronal del sector a nivel nacional lanzó ya una advertencia a principios de la pandemia. A través de una carta pública, el presidente de la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos recordó “el error cometido en la anterior crisis  de regalar a precio de risa la gran mayoría de los activos inmobiliarios del país a los fondos buitre”. Jorge Marichal, que también preside la patronal en Santa Cruz de Tenerife, una comunidad especialmente castigada por la crisis, mostraba su temor a que la situación se repita. “Si no se toman medidas pronto este país dejará otra parte importantísima de su economía en manos de esos fondos”, comentaba en la carta donde pedía también más ayudas de financiación por parte del Gobierno.

¿CUÁNTOS HOTELES TIENEN DETRÁS ESTOS FONDOS?

Cornax advierte de que este dato es opaco. “A veces un fondo de inversión entra en un hotel pero, como quien sigue explotándolo es la misma empresa, no hay cambios visibles, no tenemos esos datos”, explica, aunque asegura que el porcentaje de empresas hoteleras que mantienen el capital en exclusiva de estos negocios es pequeño. Hay ya cadenas que todos los hoteles que tienen en Sevilla están sostenidos por fondos de inversión. Y la mayoría de los proyectos de nuevos hoteles de alta categoría que están en marcha en la capital, operaciones que se iniciaron antes de estallar la pandemia y que de momento se mantienen, responden a esta fórmula.

Cornax explica un procedimiento que hoy es habitual de una manera simple: un promotor encuentra un terreno o inmueble que es susceptible de convertirse en hotel, hace el proyecto, busca a un fondo de inversión al que le interese inyectar dinero y le hace un planteamiento, luego contacta con una explotadora que se comprometa a pagar lo que el fondo pide en cuanto a intereses y se firma la operación; la cadena hotelera, que lo que tiene realmente es un contrato alquiler, pone las condiciones con sus estándares y arranca el proyecto.

Más que ver este sistema como una amenaza, los hoteleros insisten en que la entrada de estos fondos es otra forma de explotación que, eso sí, no está exenta de riesgos para ellos. Quienes explotan los hoteles pueden obtener la liquidez que necesitan, pero es un gasto que se añade y que dificulta también la obtención de beneficios.  “El inversor cuando entra  obliga a hacer un contrato con sus avales correspondientes para garantizar esa renta y la empresa hotelera tiene que sacar para todos esos gastos de alquiler, los propios de explotación y luego intentar obtener beneficios”, detalla Cornax.

Las firmas de inversión, tanto los fondos como las  sociedades de inversión inmobiliaria o socimis,  lideran desde hace unos cuatro años el mercado de transacciones en hotelería. Una vez que las buenas oportunidades de inversión en la costa fueron bajando, los fondos se interesaron por ciudades medias como es el caso de Sevilla, donde se han convertido en grandes aliados de las cadenas, que han crecido con este respaldo en el último lustro.

Sevilla sigue siendo un destino con proyección y no sólo despierta el interés de los fondos, también de empresas como la de Kike Sarasola, que lleva años buscando un inmueble con alma para desembarcar en Sevilla con su marca Room Mate. El empresario, que fue pionero en desembarcar en el mundo de los apartamentos turísticos, cuenta en Sevilla con varios colaboradores y no descarta aterrizar en breve con un proyecto.

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