Isabel Cubero, adiós al alma del Colegio Vedruna
Obituario
Desempeñó su vida docente en el centro concertado de Nervión, donde sigue siendo un modelo a seguir
Siempre estuvo atenta a los alumnos de familias más necesitadas
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Una vida dedicada a la enseñanza y a atender a los más necesitados, con la firme convicción de que la educación garantiza la igualdad de oportunidades. Con estas palabras puede definirse a Isabel Cubero Vilches, hermana carmelita de la Caridad, que falleció el pasado 12 de noviembre a los 93 años. Su muerte deja un inmenso vacío en el Colegio Santa Joaquina de Vedruna, en Nervión, al que dedicó toda su trayectoria docente hasta convertirse en el alma del centro concertado.
Hija de José María Cubero Orellana (médico de gran prestigio en las especialidades del pulmón y el corazón) y de Rafaela Vilches Eraso, nació y vivió su infancia en el centro de Sevilla, junto a sus hermanas Reyes y Manoli, pilares fundamentales de su existencia. Su temprana vocación religiosa no le hizo perder nunca la conexión con la familia.
"Fue el alma y el corazón del Vedruna". Así la recuerdan en este colegio. Según el centro educativo, "su magisterio no sólo se limitó a la educación, sino que trascendió al ámbito personal de cada alumno y familia que pasó por sus manos". "Quienes la conocieron la recuerdan con una mezcla de admiración y ternura", aseguran en el Vedruna, donde emplean tres calificativos para definir su carácter: alegre, risueña y vital. Y siempre con un objetivo prioritario, "capaz de contagiar su entusiasmo por la vida y el conocimiento".
Tradición y modernidad
"Fue firme cuando era necesario, pero siempre con una cercanía que transmitía seguridad. Te exigía, pero al mismo tiempo te hacía sentir inmensamente querido", señala el equipo directivo del colegio, para el que Isabel Cubero atesoraba una cualidad al alcance de muy pocos: "una autoridad dulce y una mano tendida constante". "Su predilección fue la de ayudar y atender a los más necesitados de la comunidad educativa", abunda en el centro, donde se considera a esta religiosa como "una mujer que supo conjugar la tradición y la fe con una modernidad de espíritu y una sonrisa inagotable".
"Su magisterio no ha pasado indiferente". Rocío Guerrero, directora general del Vedruna, realiza esta declaración mientras rememora la celebración del 90 cumpleaños de Isabel Cubero. Una fiesta a la que acudió todo el profesorado del colegio, los docentes que coincidieron con ella y los que no. "Era una persona que siempre estaba pendiente de los más necesitados, desde los alumnos de familias humildes hasta del personal de la limpieza", destaca Guerrero.
Isabel tenía una predilección por los dulces, aunque los últimos años se vio obligada a privarse de estos manjares por su diabetes. Sus facultades físicas fueron empeorando hasta reducir de forma considerable su movilidad. También tuvo que abandonar las labores de jardinería que tanto le gustaban. Pese a estas limitaciones, nunca perdió la sonrisa y las ganas de vivir.
Apegada a la actualidad
Siempre quiso estar pendiente de la actualidad, motivo por el cual nunca faltaba un periódico en casa. Su condición de religiosa no la mantenía alejada del contexto cotidiano, todo lo contrario, como evidenciaba la preocupación por la política. "Siempre en las eucaristías en las que participaba pedía por los políticos, por los que sentía gran estima. Rogaba por que tuvieran amplitud de miras, sensatez y capacidad de diálogo, más allá de la ideología que defendieran", recuerda la directora general del Vedruna.
Guerrero trae a colación una entrevista a Cubero, grabada en vídeo hace escasos meses, en la que resume la principal cualidad que debe poseer un docente a la hora de formar a un futuro ciudadano: "lo más importante es el amor, la cercanía, las manos extendidas siempre. Te guste o no te guste. Estar con los alumnos para que sean personas abiertas, cercanas, que ayuden, que puedan arreglar este mundo tan estropeado. Y eso sólo con el amor se puede conseguir".
Un mensaje que sigue muy presente en la comunidad educativa de este colegio, que el próximo viernes 12 de diciembre celebrará, a las 19:00, en la Parroquia del Santísimo Redentor (en Nervión) una misa en memoria de Isabel Cubero, el "alma" del Vedruna.
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