La Junta frena los planes de Sanz para mantener los parkings rotatorios del centro
Movilidad
Un informe considera que la modificación del PGOU de Sevilla tiene una incidencia negativa en el conjunto histórico y “contribuye a consolidar la expulsión de los habitantes”
El gobierno municipal quiere eliminar la obligación de destinar los situados en suelo público a aparcamiento para residentes
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Frenazo al plan del gobierno municipal para mantener los aparcamientos rotatorios que se encuentran en el Casco Antiguo. La Junta de Andalucía considera que la modificación presentada tiene una incidencia negativa en esta zona de Sevilla, entendiendo que el articulado actual y el esquema de movilidad del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) son más respetuosos con el carácter, identidad y valores que llevaron a la declaración del conjunto histórico de la ciudad como Bien de Interés Cultural (BIC).
El gobierno de José Luis Sanz dio marcha atrás a su intención de construir nuevos aparcamientos rotatorios en el centro, pero optó por un cambio en el Plan General para que esos parkings en suelo público que ya existen (básicamente el de la plaza de la Concordia) no tengan que convertirse para residentes al final de la concesión municipal. La adjudicación de este aparcamiento subterráneo se prorrogó en marzo pasado “por razones de interés público” sin esperar a que culmine este cambio urbanístico.
En el informe realizado por el Servicio de Bienes Culturales dentro del trámite de consultas de la evaluación ambiental estratégica de la Modificación Puntual número 64 del texto refundido del PGOU de Sevilla, referente al artículo 6.5.35 de sus normas urbanísticas: condiciones de implantación del uso garaje-aparcamiento público, se concluye que ese cambio propuesto en el articulado contribuye a consolidar una dinámica que dificulta la permanencia de la población residente en el centro, al reducir sus opciones de aparcamiento. “La estrategia persigue la continuidad de la situación existente, que lejos de ayudar a revertir el problema, contribuye a consolidar el proceso de expulsión de los habitantes locales que se ven obligados a buscar fuera del recinto histórico unas soluciones habitacionales que den respuesta a sus necesidades (entre las que se incluye el aparcamiento)”.
En el análisis de la consejería que lidera Patricia del Pozo se apunta, además, que el documento presentado no incorpora un estudio detallado sobre la oferta actual de plazas para residentes ni sobre las necesidades reales de la población, limitándose a destacar los efectos positivos de la medida sobre la actividad económica.
Protección del Patrimonio entiende que prioriza el uso terciario frente al residencial
Desde el punto de vista patrimonial, el departamento de Protección del Patrimonio Histórico considera que el actual articulado del Plan General y el esquema de movilidad vigente resultan más respetuosos con los valores que motivaron la declaración del conjunto histórico de Sevilla como BIC. En consecuencia, concluye que la modificación planteada tiene una incidencia negativa sobre el conjunto, al priorizar el uso terciario frente al residencial y reforzar un modelo de ciudad que se aleja de su equilibrio social y funcional.
La modificación propuesta persigue eliminar la obligación de destinar estos aparcamientos a residentes una vez finalicen las concesiones administrativas, justificándolo en la falta de ejecución de otras medidas de movilidad previstas en el Plan General y en la transformación del centro histórico, marcada en los últimos años por el auge del turismo y el incremento de las viviendas de uso turístico en detrimento del uso residencial. Sin embargo, el informe recuerda que esta cuestión ya fue analizada en anteriores modificaciones del PGOU. En 2012 y 2013, la Comisión Provincial de Patrimonio Histórico emitió informes desfavorables a cambios similares en el artículo 6.5.35 de las Normas Urbanísticas, al considerar que afectaban negativamente al carácter del conjunto histórico de Sevilla, declarado BIC.
El documento actual reconoce que la propuesta no conlleva nuevas construcciones ni instalaciones y que los aparcamientos rotatorios ya existen bajo espacios públicos. No obstante, el Servicio de Bienes Culturales subraya que la afección al patrimonio no debe limitarse exclusivamente al impacto físico o paisajístico, sino que debe valorarse también el efecto sobre el carácter, la identidad y la función social del centro histórico.
En este sentido, el informe advierte de que la terciarización y la turistificación del Casco Antiguo constituyen un riesgo para la conservación de la ciudad histórica, tal y como recogen diversas declaraciones y cartas internacionales de referencia, como la Declaración de Ámsterdam, la Carta de Toledo, la Carta de Cracovia o la Carta Internacional de Icomos sobre Turismo Cultural Patrimonial. Estos textos insisten en la necesidad de preservar la composición social, los usos tradicionales y el valor de uso del patrimonio, más allá de su dimensión estrictamente arquitectónica.
Desde el pasado abril, el objetivo del gobierno local es que no se permitan nuevos aparcamientos rotatorios en el recinto intramuros, pero sí mantener los existentes, eliminando la obligación de destinar los situados en suelo público a aparcamiento de residentes una vez finalice la correspondiente concesión administrativa, para lo cual se modifica el apartado 4 del citado artículo 6.5.35 de las normas urbanísticas del PGOU.
Justifica la modificación urbanística para mantener los aparcamientos rotatorios del centro y que no se conviertan en parkings de residentes por la ausencia de alternativas de transporte que dependen del propio Ayuntamiento de Sevilla, entre las que destaca que no se han llevado a cabo las medidas de movilidad previstas en el PGOU para el Casco Histórico, tales como mejoras de transporte público de acceso al centro, construir aparcamientos rotatorios en el entorno y disuasorios en los accesos a la ciudad.
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