Caixafórum Sevilla

Un motivo de peso para cruzar el río

  • Sevillanos y turistas retan a la lluvia en la primera jornada de puertas abiertas de Caixafórum.

  • El posimpresionismo de Anglada-Camarasa, primera propuesta expositiva.

Un visitante contempla las obras expuestas en una de las salas de Caixafórum Sevilla. Un visitante contempla las obras expuestas en una de las salas de Caixafórum Sevilla.

Un visitante contempla las obras expuestas en una de las salas de Caixafórum Sevilla. / fotos: José Ángel garcía

"Ya nadie puede decir que no hay motivos para cruzar el río". Alberto Domínguez, estudiante de Bellas Artes en la Universidad de Sevilla, vive en San Jerónimo. Ayer por la mañana cogió la línea 3 de Tussam junto a su hermana y cruzó a pie el puente del Cachorro bajo la lluvia. "Quería ser uno de los primeros en visitar el nuevo Caixafórum, y ha merecido la pena. Ha cumplido mis expectativas, y eso que hemos llegado chorreando", comentó el joven.

Caixafórum Sevilla abrió ayer por primera vez sus puertas al público en general. José María Bascarán, presidente de la asociación Sevilla Se Mueve, fue el primer visitante en cruzar el umbral subterráneo de este centro cultural tras su apertura a las diez de la mañana.

La entrada al espacio cultural será gratuita hasta el domingo 12 de marzo

"Me esperaba más público para ser el primer día, y, sobre todo, siendo la entrada gratuita, pero, supongo que la lluvia ha frenado a mucha gente. Lo bueno es que puedo ver las exposiciones tranquilamente", afirmó durante la visita Jaime García, vecino del Aljarafe. "Creo que un espacio como éste va a beneficiar no sólo a turistas y a sevillanos, también a los artistas en general. Va a ser un gran escaparate del arte actual".

Para celebrar la puesta en marcha de este nuevo proyecto, Caixafórum Sevilla mantendrá las jornadas de puertas abiertas hasta el domingo 12 de marzo. El posimpresionismo del catalán Anglada-Camarasa y una mirada al retrato son las dos primeras propuestas expositivas que ofrece el espacio.

Las diferentes salas también cuentan con un espacio dedicado a los niños. En la muestra ¡Mírame!, un grupo de niños escribía en diferentes papeles con forma de hojas quién era la persona más importante de sus vidas. "Mi maestra", se leía en la hoja de una pequeña que luego pegó con cinta adhesiva en la estructura de un árbol de madera.

"A mi mujer le gusta mucho el arte. Así que ella disfruta de los cuadros y yo me encargo de los niños", manifestó un hombre sin dejar de mirar a sus tres hijos pequeños. El mayor de ellos no superaba los cinco años. "Es bueno que hayan pensado en los niños porque así podemos venir todos juntos".

La sombra del fallido proyecto de las Atarazanas aún acecha a Caixafórum. "El resultado final me ha sorprendido gratamente a pesar de que esta ubicación llegó de rebote, de forma improvisada. Éste no era el plan original", recordó ayer otro visitante. "Ésta es una gran oportunidad para la ciudad, esperemos que no se convierta en un espacio sólo para la élite, sino que sea un lugar para todo tipo de público", subrayó.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios