La odisea de un sevillano que logró huir de Doha: "Tengo los ánimos bastante hundidos"
Juan Manuel Márquez Poyatos explica que consiguió regresar a Sevilla el sábado tras ser avisados de madrugada por la recepción del hotel de la programación de vuelos de emergencia hacia Madrid
El grupo de jubilados atrapados en Sri Lanka también vuelan ya de vuelta
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El sevillano Juan Manuel Márquez Poyatos nunca imaginó que un viaje rutinario de regreso a España desde Nueva Zelanda, donde se encuentra cursando sus estudios, se convertiría en una verdadera odisea. Tras aterrizar en Doha, como puente hacia España, la escalada bélica en Oriente Medio entre Irán, Israel y Estados Unidos provocó el cierre del espacio aéreo y la cancelación de su vuelo a Madrid, dejándolo atrapado en la capital catarí.
"Estoy algo mejor, aunque todavía tengo los ánimos bastante hundidos", afirma ya desde Sevilla en una conversación telefónica. "Intento procesar todo lo vivido esta semana", añade. Durante días, Juan Manuel ha permanecido en un hotel cercano al aeropuerto, rodeado de alertas y explosiones. "Venimos de haber estado escuchando bombas, misiles por las mañanas, por las tardes y por las noches. Aquello era un completo infierno", remarca.
Fue durante la madrugada del sábado cuando, en unas horas intensas y caóticas, finalmente pudo salir de Doha. "A las dos de la mañana nos llamaron para bajar a la recepción. Nos dijeron que Qatar Airways había habilitado vuelos de emergencia a Madrid y que había autobuses que pasarían a recogernos", explica. "Hubo miedo y confusión. Algunos autobuses llegaron tarde y otros pasajeros tuvieron que ir en taxi, con riesgo de ser devueltos, pero pudimos salir", aclara. Juan Manuel destaca que la coordinación fue complicada y poco transparente. "No me queda claro quién gestionó la salida. Hasta donde sé, ha sido la aerolínea quien se ha hecho cargo de nosotros", considera.
Además, puntualiza que su regreso fue posible gracias al billete que él mismo había adquirido previamente. "El vuelo que hice de Doha a Madrid lo he pagado yo. No ha sido una repatriación ni un traslado gestionado por la embajada; simplemente utilicé el billete original que tenía contratado. Sé que hay otras personas que no viajaban con Qatar Airways y tuvieron que costearse sus propios pasajes o no pudieron salir, así que quiero dejar claro que mi regreso ha dependido de mi vuelo ya pagado y de la coordinación de la aerolínea", señala, poniendo de relieve la falta de transparencia y la desigualdad en la gestión de la salida de los españoles atrapados.
Aun así, hubo un pilar fundamental que le permitió sobrellevar la situación. "Tengo que agradecer a Ana María de Lara, miembro del gabinete de la Consejería de Turismo y Andalucía Exterior de la Junta de Andalucía. Ella ha estado pendiente de todos los andaluces atrapados, disponible incluso a las tres de la mañana para escucharme y orientarme. Sin su apoyo habría sido imposible sobrellevar psicológica y emocionalmente esta situación", asegura Juan Manuel. Finalmente, tras volar a Madrid, continuó en tren hasta Sevilla, donde fue recibido por su familia.
"Allí siguen familias que no han recibido información"
Según su relato, no todos los españoles en Doha han tenido la misma suerte. Juan Manuel sigue pendiente de los compatriotas que permanecen atrapados en la ciudad. "Muchos todavía están allí, madres con niños pequeños, familias que no han recibido la misma información ni transporte que nosotros. Sigo en contacto a través del grupo de WhatsApp para intentar ayudarles, porque sé perfectamente el sufrimiento que supone estar atrapado en un lugar así y quiero que no se sientan solos", explica, destacando la desigualdad en la atención recibida y la importancia de mantener el apoyo entre los afectados.
Mientras tanto, a miles de kilómetros, otro grupo de sevillanos enfrentaba una situación igualmente complicada. 48 andaluces, en su mayoría jubilados de la Universidad de Sevilla, permanecían bloqueados en Sri Lanka tras la cancelación de su vuelo de regreso previsto para el 1 de marzo desde Colombo con escala en Doha. Entre ellos hay personas mayores con medicación indispensable, algunas de ellas con hipertensión, diabetes y EPOC, que tenían que conseguir fármacos localmente mientras aguardaban noticias sobre los vuelos.
María Luisa Rivera Silva, portavoz del grupo, confirmó desde Londres que finalmente tenían vuelos asignados con dirección a Madrid. "Quiero manifestar mi profundo agradecimiento a la embajada de España en Nueva Delhi, muy particularmente al cónsul Luis Solís, sin cuya implicación personal probablemente esto no hubiera podido llevarse a cabo. También agradecemos al consulado honorario de Sri Lanka y a la consejería de Turismo y Andalucía Exterior, especialmente a Ana María de Lara, que desde el primer día ha trabajado para llegar a una solución feliz", afirma.
María Luisa también destacó el papel de los medios de comunicación. "Agradecemos a Radio Sevilla, Radio Cádiz, Diario de Sevilla, Canal Sur y Agencia Efe, que nos dieron voz en esta situación tan difícil", reconoce la mujer.
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