Los recortes se ceban con los antidisturbios
seguridad ciudadana Precariedad en la Policía Nacional
Los vehículos tienen más de 14 años y el techo de los vestuarios se cae por filtraciones · La UFP denunciará el estado de las instalaciones por incumplir la ley de prevención de riesgos
El furgón más nuevo se fabricó hace catorce años. Ninguno de los doce que funcionan en Sevilla tiene aire acondicionado, apenas queda relieve en las ruedas y les faltan hasta los cinturones de seguridad. Las instalaciones del cuartel del Cortijo del Cuarto están en un estado tan lamentable que nada tienen que envidiar al peor bloque de las Tres Mil Viviendas. No es exageración. En los vestuarios hay agua caliente sólo durante los primeros minutos, el tiempo que tarda en acabarse el único termo que funciona, las duchas no tienen pomo y los policías que se atreven a usarlas tienen que enroscar una toalla para poder abrir y cerrar el grifo sin cortarse. El techo se cae a pedazos por la filtración de agua, que se acumula en el suelo, mientras que otras duchas llevan meses inutilizadas y sólo sirven para que en ellas se apilen lavabos y sanitarios rotos.
La situación de la Unidad de Intervención Policial (UIP), los antidisturbios, de la Policía Nacional en Sevilla es crítica. Tanto que en los próximos días podría llegar incluso a los tribunales. El sindicato Unión Federal de Policía (UFP) celebró hace unos días una asamblea -a la que asistieron los secretarios generales de España, Javier Jesús Arrillaga; de Andalucía, Víctor Duque; y de Sevilla, Antonio Jurado- en la que se pusieron de manifiesto las carencias que padecen los policías destinados en esta unidad. Este sindicato tiene previsto elaborar un informe detallando todas las deficiencias y presentar una demanda por incumplimiento de la ley de prevención de riesgos laborales.
La sede de la UIP en Sevilla, en el Cortijo del Cuarto, no reúne unas mínimas condiciones de seguridad laboral, y ni siquiera de salubridad. Una de las rutinas del trabajo de estos policías es el entrenamiento físico, ya que son los encargados de mantener el orden público y del control de manifestaciones y actos multitudinarios. Sin embargo, no hay gimnasio y las instalaciones deportivas son muy precarias. Hay un tatami en el que algún policía ha resultado lesionado, una pista polideportiva que apenas se usa, en cuyo techo hay varios agujeros de gran tamaño, un par de potros, un rocódromo para escalada y una cinta de andar rota.
La Jefatura pretende que los policías corran a diario en el Cortijo del Cuarto, pero las duchas y vestuarios están casi inutilizables. El estado actual en el que se encuentran puede comprobarse en las fotografías que ilustran esta página, tomadas el pasado miércoles. En ellas se aprecia cómo el agua se ha calado desde los vestuarios de la planta superior hasta los de la inferior, rompiendo el techo, que literalmente se cae a pedazos. Las manchas de humedad están por todo el vestuario y el agua se estanca en charcos en el suelo.
La ropa es otra de las grandes carencias de esta unidad. Los policías que solicitan prendas -el uniforme es distinto al del resto de unidades- se encuentran reiteradamente con la negativa de la Jefatura, a la que tampoco envían ropa con regularidad desde la Dirección General. Hasta ahora, las peticiones de los policías no quedaban registradas, de manera que un agente que pedía una camisa o un pantalón podía recibir varias negativas y, el día que llegara la prenda, ésta podía entregarse al primer policía que lo solicitara, aunque fuera su primera petición. Por ello, hay agentes que tienen que salir a trabajar con los pantalones rotos o con las camisas de una o dos tallas más grandes a la suya. Los sindicatos han pedido que se establezca un orden de entrega de la ropa en función de las peticiones de los funcionarios.
En cuanto a los vehículos, éstos tienen que ir a Madrid para cargar el aire acondicionado porque los talleres de Sevilla se han negado a hacer reparaciones a la Policía porque, si cobran, lo hacen con meses de retraso. Esto se traduce en que ninguno de los furgones tiene aire acondicionado y la temperatura media del interior de estos coches en verano supera los 45 grados.
La UIP en Sevilla está compuesta por cinco grupos, de algo menos de cincuenta agentes cada uno. Estos grupos tienen su plaza en la capital andaluza pero son trasladados con regularidad a otras zonas. Por ejemplo, actualmente hay un grupo en Tarifa y generalmente son los antidisturbios de Sevilla los que se desplazan a Ceuta cuando hay algún problema en la frontera con Marruecos. Por estos desplazamientos los agentes perciben unos complementos económicos, que ahora también van a ser recortados porque la intención de la Dirección General es que el trabajo en Ceuta vaya rotando y de él se encarguen grupos destinados en otras comisarías de toda España. Esto supone un mayor coste a las arcas públicas porque, al ser las distancias mayores, hay que pagar a los agentes más días de alojamiento y el gasto en kilometraje también es mayor.
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