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Un referente del 'vintage' en San Eloy

Al medio año de su apertura, la tienda de Mundi Martín se ha convertido en un atractivo turístico por vender piezas de coleccionismo a un módico precio

Nostalgia es un inmenso bazar donde se puede encontrar una gama muy amplia de piezas del último medio siglo.
Diego J. Geniz

16 de septiembre 2013 - 05:03

Que un negocio sea rentable en las actuales circunstancias constituye ya un logro, pero que encima se convierta en un atractivo turístico resulta digno de todo elogio. Esto es lo que ocurre con Nostalgia, la tienda que Raimundo Martín Iglesia, más conocido como Mundi, ha abierto en la calle San Eloy, justo debajo del taller y galería de pintura cuyo balcón no pasa desapercibido para los viandantes de la zona. El establecimiento se abrió en Semana Santa y desde entonces se ha convertido en un referente de las tiendas vintage no sólo de la ciudad, sino de todos los visitantes que acuden a la capital andaluza.

Mundi Martín siempre fue un apasionado del coleccionismo. De ello deja constancia en Nostalgia. Artículos desde los años 50 a los 90 del pasado siglo. Una gama bastante amplia para aquellos amantes de las piezas que se han dejado de fabricar. Recuerdos de otros tiempos que ahora pueden adquirirse por un módico precio. Con esta filosofía Martín abrió el negocio de la calle San Eloy. Le avalaba su experiencia durante seis años en un establecimiento que regentaba en la calle Jesús del Gran Poder. Ese negocio, especializado en bicicletas, lo lleva ahora su hijo.

"La tienda de San Eloy es más vintage", explica este sevillano mientras acaba de colocar el último artículo que ha adquirido. El establecimiento requiere de mil ojos. No sólo por el temor de tropezar con una de las centenares de piezas expuestas, sino por cómo éstas se muestran colocadas y por la sorpresa que causa econtrarse con alguna que no se veía desde hace tiempo. Nostalgia tiene también algo de museo, de ahí que Mundi decidiera colocar vitrinas para que se vieran los artículos de menor tamaño.

Se trata de un gran bazar donde todo se puede adquirir, incluso gratis. Un cartel lo advierte sobre la ropa infantil: "Si de verdad la necesitas, se regala". Éste es el principio que inspiró el negocio. "Hasta hace poco las piezas de coleccionismo costaban mucho dinero. Ahora todo ha cambiado. No se pueden mantener esos precios porque pocas son las personas capaces de pagarlos, lo que deja sin rentabilidad una tienda", asegura Mundi Martín.

Los proveedores del establecimiento son dos: particulares que venden artículos y el mismo propietario. Respecto a los primeros, en el local se atiende al día una media de 20 personas que ofrecen piezas propias para que Mundise las compre. "Son, sobre todo, familias que se quieren deshacer de aparatos, ropa e incluso juguetes por los que desean obtener algún dinero. De todos ellos, sólo a unas seis se les adquiere las piezas. No todo lo aceptamos", confiesa Martín, quien detalla que el precio que se paga por un producto depende del estado en el que éste se encuentre: "No le vamos a dar lo mismo a alguien que entrega un madelman con su caja y en perfecto estado que a otro que se presenta con uno al que le falta alguna articulación", añade el propietario de Nostalgia mientras recompone un ejemplar de este muñeco, recuerdo de la infancia para muchas generaciones de sevillanos.

La otra forma de proveer el negocio son los continuos viajes por España que realiza Martín, quien está a punto de partir a Despañaperros para comprar platos antiguos. "Si me entero de que venden piezas de coleccionismo en Galicia, allí que me voy", relata este sevillano, que ya piensa en la primera campaña de Navidad del establecimiento. "Para esas fechas habrá que hacer algo especial", añade.

Mientras relata los próximos proyectos para Nostalgia, la tienda se le llena de turistas, que suponen el 80% de los clientes. Algunos son españoles y otros tantos extranjeros. Son adictos al vintage, que se ha convertido en un estilo de decoración low cost. "La mayoría de estos productos no tienen un fin utilitario, sirven principalmente de adorno", refiere Martín. Uno de los artículos que más se vende son los trajes de flamenca usados, algunos de los cuales suponen todo un exponente de cómo se concebía este traje regional en los años 80. A los volantes les siguen los vaqueros: Levi´spor 15 euros (algunos hasta sin estrenar).

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