EL TIEMPO
Aviso amarillo por lluvia en Sevilla

La señorita cortijera vuelve a la ciudad

Calle Rioja

En el recuerdo. El teatro "anti-quinteriano" de Garmendia fue el plato fuerte del homenaje que se le rindió ayer en el restaurante Cada Robles de la calle Álvarez Quintero

Antonio Álvarez, Maribel (la viuda), Joaquín Arbide y Esperanza Albea.

01 de diciembre 2009 - 05:03

LA foto se la hizo un ginecólogo. El doctor José María Bedoya. José Antonio Garmendia, el fotografiado, fue de excursión cultural a Almagro con los componentes de la tertulia enocultural Cuadernos de Roldán. Almagro está a veintitantos kilómetros de Valdepeñas, en cuyo consulado sevillano, la bodega Morales, hay un doble de Garmendia, el ermitaño de Terry. Porque el escritor y dibujante sevillano, el químico y caricaturista, que no caricato, el dramaturgo y gastrónomo, esa fábrica de yoes que era Garmendia usando la expresión de Castilla del Pino, tuvo doble en Sevilla mucho antes de que se lo asignaran a Tom Cruise para rodar las escenas arriesgadas de su próxima película. Hermosa simbología la foto de Bedoya en Almagro, porque lo de ayer fue como un parto. Garmendia volvía a nacer en un paritorio muy singular: Casa Robles, la matriz, la de Álvarez Quintero.

Maribel, su viuda, no quería nada triste ni solemne. Habría sido traicionar el legado del padre literario de Cipriano Telera. Estuvieron sus hermanos Ignacio, el arquitecto, Mari Carmen, que tomó la palabra, Marisa y Charo, la madre de Ignacio, crítico literario de Diario de Sevilla. Sus amigos recordaron anécdotas de Garmendia, que se murió un miércoles de Feria. La misma Feria de abril a la que acudía con su montaje del Tenorio, que representaba en la caseta La Dolorosa, interpretando él a don Juan y Francisco de Paula, el decorador, a doña Inés.

Carlos Herrera, Paco Robles, Santiago (propietario del restaurante que lleva su nombre en Marbella) y un pintor palentino afincado en el sur fueron retratando a quien ayer propició este encuentro. Yo mismo, compañero de Garmendia en diferentes aventuras periodísticas, recordé aquel viaje del día de San Blas del año 2000 a Madrid con Robles, Garmendia, José Antonio Francés y nuestro editor, Antonio González (Signatura Editores) a presentar los libros, preludio de un Diccionario del Fútbol cuyo calentamiento hicimos precisamente en casa Robles.

El plato fuerte del homenaje fue recordar la voz, el ingenio, la sutileza de Garmendia en uno de los recursos que más popularidad le dio. Treinta años después de recorrer discotecas, teatros, salas de fiestas y hasta un barco (el Margarita fondeado junto al puente de San Telmo), Joaquín Arbide recordó la trilogía "anti-quinteriana" de un autor inmortalizado en la calle Álvarez Quintero. Esperanza Albea volvió a ser la señorita cortijera y Antonio Álvarez el aperaó, primera de las tres obras que escribió, junto a La intelectual, el carapapa y el aperaó y Jodiseas del espacio. Una de ellas la concibió durante una semana de encierro en El Ronquillo.

Claridad sin fecha, como el poema de Juan Sierra. Ayer no había aniversario ni conmemoración. Más risas que lágrimas para quien en su libro La fauna ibera, joya del año 70, coetáneo de Puerto Banús y el proceso de Burgos, retrata a un sepulturero cantando Viva la Gente. Ese libro lo publicó una editorial madrileña, Alameda, donde aparecen una serie de curas periodistas: José María Javierre, José Luis Martín Descalzo, Bernardino M. Hernando, Francisco Gil Delgado...

Los amigos de Garmendia quieren que el Ayuntamiento rotule una calle con su nombre. Se sumó a la causa Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, que contó un detalle biográfico que habría sido muy del agrado del propio Garmendia: quien fuera recibido por Carlos Herrera como "futuro gran alcalde", a lo que respondió pidiendo "prudencia y continencia", confesó que aprendió a jugar al mus por amor y por supervivencia en Tragacete, un pueblo de Cuenca del que sus padres políticos habían emigrado a Cataluña. Topónimo que parece salir del imaginario geográfico de Garmendia. La familia Robles al complete se sumó al homenaje.

No hay comentarios

Ver los Comentarios

También te puede interesar

Lo último