Detección del virus

Sin rastro de Covid en las aguas de Sevilla

Una bióloga analiza una muestra de agua en el laboratorio de Emasesa.

Una bióloga analiza una muestra de agua en el laboratorio de Emasesa. / Juan Carlos Muñoz

Las aguas de Sevilla están libres de coronavirus. El dispositivo puesto en marcha por Emasesa lleva desde mayo sin detectar este virus en su red de saneamiento, lo que supone un gran alivio para la ciudadanía y, especialmente, para los sanitarios, al descartarse, de esta forma, un posible rebrote de la pandemia en la capital andaluza y los municipios sevillanos a los que abastece la empresa metropolitana. El control seguirá vigente, especialmente, en aquellas zonas que cuenten con residencias de ancianos, uno de los sectores más perjudicados por el Covid-19.

La detección del coronavirus en las aguas residuales se ha convertido en una de las fórmulas más eficaces para adelantarse a un rebrote. Sevilla ha sido una de las primeras ciudades en poner en marcha este dispositivo, gracias a la colaboración que Emasesa ha prestado durante el estado de alarma, de ahí que se haya llegado a un acuerdo entre el Ayuntamiento hispalense y la Junta de Andalucía para que los datos que consiga a través de las analíticas sirvan para prevenir a las autoridades sanitarias.

Fruto de esta colaboración fue el acto que –por videoconferencia– se celebró ayer y en el que participaron el delegado de Bienestar Social, Empleo y Planes Integrales de Transformación Social, Juan Manuel Flores; el director general de Salud Pública y Ordenación Farmacéutica de la Junta, José María de Torres; y el consejero delegado de Emasesa, Jaime Palop. En este encuentro virtual se detalló la actuación que ha llevado a cabo la empresa metropolitana de aguas los últimos meses.

Emasesa puso en marcha este dispositivo sobre el Covid a principios de marzo en el nuevo laboratorio que posee en la estación del Carambolo, el cual no pudo inaugurarse oficialmente al decretarse el estado de alarma. Previamente, países como EEUU, Alemania o Bélgica habían desarrollado un método nuevo de detección de patógenos que permite analizar cómo evoluciona la salud de las personas en un área concreta. En este punto conviene tener en cuenta que la empresa sevillana obtiene al año 112.000 muestras de agua, lo que supone una media de 310, las cuales, a la vez, se subdividen en función de las partículas, virus y bacteria que detecte el personal científico que trabaja en el laboratorio.

Muestras semanales en 20 puntos de la red

Estas muestras se toman una vez a la semana en 20 puntos de la red de saneamiento, como la entrada de las depuradoras, los puntos nodales y en otros de la capital y los municipios sevillanos. Antes del 11 de marzo se detectó la presencia de coronavirus en cuatro depuradoras. Unos positivos que aumentaron conforme evolucionaba la pandemia. Sin embargo, esta situación ha cambiado desde mediados de mayo (cuando comenzó la desescalada). A partir de entonces todas las pruebas realizadas han dado negativo.

Así se mantiene las últimas semanas, según afirmó ayer el consejero delegado de Emasesa, Jaime Palop. “En la actualidad podemos estar tranquilos, porque no existen rasgos de que haya actividad vírica. Seguiremos atentos porque la pandemia continúa y puede haber incidencias”, aseveró Palop, quien añadió que el dispositivo de control ha llegado a tal grado de detalle que ya permite “anticiparnos e identificar zonas geográficas concretas y aportar herramientas de estudio a los epidemiólogos”.

Las muestras de agua de Emasesa. Las muestras de agua de Emasesa.

Las muestras de agua de Emasesa. / D. S.

El director general de Salud Pública y Ordenación Farmacéutica de la Junta, José María de Torres, explicó al respecto que, según los resultados de las muestras de Emasesa, el virus se encuentra en Sevilla en “una situación basal”, es decir, previa a la pandemia. No obstante, De Torres advirtió del peligro de bajar la guardia: “El coronavirus sigue estando presente y no se ha ido”. En este sentido, detalló que las detecciones actuales se producen, principalmente, en personas jóvenes y asintomáticas, “que desconocen que están contagiadas”, de ahí la importancia de seguir usando mascarillas y de mantener la distancia social.

El concejal de Bienestar Social, Juan Manuel Flores, incidió en que la enfermedad se concentra “en zonas donde hay mayores concentraciones urbanas”, motivo por el cual resulta de especial importancia el trabajo que desarrolla Emasesa, en aras de concretar las zonas donde se hallan rastros de coronavirus. Un análisis que tendrá especialmente en cuenta aquellos lugares donde haya residencia de ancianos, en las que tantas muertes ha dejado esta pandemia.

Un proceso de cinco fases

La detección del Covid-19 forma parte de un proceso dividido en cinco fases. La primera consiste en la obtención de la muestra de agua en los puntos referidos. Una vez extraída, se traslada al laboratorio de Emasesa, donde se codifica para su trazabilidad, al registrarla con la fecha de la toma y la procedencia. El tercer paso consiste en la concentración, que permite reducir la muestra a la partícula, bacteria o virus que contenga. Posteriomente se aumenta la carga genética para que en la última fase, a través de reactivos, se pueda hacer una lectura correcta del RNA (ácido ribunocléico) y a partir de ahí conocer la bacteria que el agua contiene.

El aumento considerable del Covid en las aguas residuales servirá de alerta para las administraciones locales y regionales, así como para la Consejería de Salud que podrá adelantarse de esta forma a un rebrote.

Recientemente se ha conocido que en Barcelona había rastros de coronavirus en marzo de 2019, mucho antes de que saltara la alarma en Wuhan a finales del año pasado, lo que ha desbaratado las teorías existentes hasta ahora sobre su origen.

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