¡Oh, Fabio!
Luis Sánchez-Moliní
Hotel España
Los vecinos de la calle Manuel Arellano afectados por las obras del aparcamiento de Crucero Baleares han presentado en el Ayuntamiento una reclamación patrimonial cuya cuantificación, a falta de ser completada con los daños y perjuicios particulares de cada vivienda, asciende finalmente a 965.000 euros.
La portavoz de los vecinos afectados, Concepción Sánchez, explicó a Europa Press que el deseo de los residentes es que la reclamación sea considerada por parte del Consistorio "con la corrección y el respeto que merecemos los ciudadanos, habida cuenta de que en la etapa anterior, durante 15 meses, no nos hemos sentido ni atendidos ni respetados por los responsables".
Sánchez subrayó que en la reclamación están incluidos únicamente los daños estrictamente materiales, sin haber integrado los perjuicios morales de los vecinos, opción que "por supuesto, estamos estudiando", dado el "estrés" y el "miedo" que muchos de los residentes han sufrido a lo largo de estos meses.
"Hay personas, sobre todo de la sexta planta, que han pasado bastante miedo y que han llegado a buscar una vivienda para marcharse, si bien no han llegado a hacerlo", dijo la portavoz vecinal, que recordó que han sufrido movimientos en el inmueble y que, a día de hoy, aún no se les ha facilitado la póliza de seguros obligada por parte de los constructores, "de la que podríamos esperar la resolución de estos temas".
Las valoraciones y los criterios establecidos en el informe encargado por los propios afectados y realizado por el catedrático de Ingeniería del Terreno de la Universidad de Sevilla Antonio Jaramillo califican los desperfectos de "severos".
Los perjuicios, según el informe, alcanzan a prácticamente todos los elementos del edificio: estructura, fachadas, escaleras, tabiquerías interiores, alicatados, carpinterías, cubierta del edificio, servicios y conducciones, impermeabilidad del sótano o elementos metálicos del edificio. Además, algunos de ellos, como el número, longitud y espesores de las grietas o la inclinación del edificio, han aumentado "considerablemente" respecto a los detectados en el primer informe arquitectónico encargado por la comunidad de propietarios.
Asimismo, los ensayos de penetración realizados en septiembre de 2008 por encargo de la comunidad indican que el terreno bajo el edificio ha sufrido una pérdida de consistencia "muy importante" por el arrastre de materiales provocado por los trabajos. Y es que la obra, según el catedrático, está "mal diseñada", con defectos en el estudio geotécnico previo a la obra, en el proyecto y en la ejecución, ya que ni las pantalla ni el cálculo geotécnico se han efectuado correctamente, lo que ha acabado llevando a un arrastre del terreno y a una pérdida de la compactibilidad del suelo.
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