El Estado busca hacer caja con el patrimonio

Se vende cuartel con descuento

  • Defensa rebaja en 2,5 millones el precio del acuartelamiento de Caballería, que sale de nuevo a la venta por 6,8

  • El Plan General contempla que puede albergar comercios, oficina u hoteles

  • El complejo militar se encuentra en muy mal estado

Fachada principal del edificio de Mando del cuartel de Caballería Alfonso XIII. Fachada principal del edificio de Mando del cuartel de Caballería Alfonso XIII.

Fachada principal del edificio de Mando del cuartel de Caballería Alfonso XIII. / Juan Carlos Muñoz

Nuevo intento para buscar un comprador. Tras cuatro subastas desiertas y una venta directa frustrada, el Ministerio de Defensa ha vuelto a poner en el mercado el cuartel de Caballería Alfonso XIII por 6,8 millones de euros. Lo que supone una rebaja de 2,5 millones de euros desde su primera salida a puja el 24 de abril del año pasado. Ninguna empresa ha optado por una parcela que cuenta con una superficie de 149.393 metros cuadrados que puede albergar comercios, oficinas u hoteles, y se encuentra a poca distancia del centro comercial Palmas Altas.

El Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) contempla 78.076 metros cuadrados para albergar comercios, oficinas u hoteles, y 41.000 metros cuadrados para usos de interés público y social. A diferencia de otros suelos de Defensa, en éstos no se pueden levantar viviendas. El siguiente paso tras su hipotética venta pasa por la Gerencia de Urbanismo, ya que para el desarrollo de la parcela es necesario redactar un Plan Especial de Reforma Interior (PERI) que defina la protección que deben tener los antiguos edificios por su interés histórico y arquitectónico, y procurar la conservación de las áreas con vegetación.

El acuartelamiento de Alfonso XIII y residencias de oficiales y suboficiales se encuentra en las proximidades del bario de Bellavista, en la Avenida de Jerez junto al nuevo cauce del río Guadaira. La parcela es de forma trapezoidal, con la base menor lindando con la vía de servicio de la antigua carretera N-IV. Sobre este terreno se encuentra el cuartel con varias edificaciones: edificio de dependencias generales, tres edificios dormitorios, comedor, hangares, residencias de oficiales y suboficiales, edificios de garaje y talleres, siete edificios de naves y almacenes, polvorín, cuadras y picadero con una superficie total construida de 22.706 metros cuadrados “que se encuentran en muy mal estado debido a su abandono desde hace varios años”.

Urbanismo definirá la protección que deben tener los edificios por su interés histórico

Estas construcciones salen de nuevo a la venta directa hasta el 17 de septiembre de 2021 aparejadas a dos parcelas de la Cañada Real de la Armada. La parcela está situada en la margen izquierda de la carretera N-IV y tiene forma de polígono irregular. El Instituto de Vivienda, Infraestructura y Equipamiento de la Defensa (Invied) apunta que este complejo militar lleva sin uso desde hace tiempo y en estado de abandono, se constata el sistemático expolio de las instalaciones con la sustracción de un buen número de elementos constructivos y decorativos integrantes del edificio como columnas de mármol, balaustradas, azulejos, rejas metálicas o carpinterías.

Los antecedentes históricos de este acuartelamiento se remontan al periodo entre 1924 y 1929, cuando se instala en la periferia de la ciudad. Éste es un complejo de arquitectura militar en el que destaca la racionalidad de su implantación y organización interna, con una estructura reticular que remite a la formación de la ciudad. El autor del proyecto fue José Pérez Reina.

El ministerio no obtuvo comprador tras cuatro subastas desiertas y una venta directa

A pocos metros de la parcela sigue pendiente una expropiación prevista por el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (ADIF) para el anillo exterior de Cercanías. Hubo una oportunidad de venta que no cristalizó. Hace siete años que la Universidad Loyola de Andalucía se interesó por instalar en ese terreno su campus. La negociación no llegó a buen puerto y los responsables de esta universidad se decantaron por desplazarse a Dos Hermanas.

La desamortización de los cuarteles de Sevilla por el llamado Plan Norte (desarrollado por el Ministerio de Defensa en 1995) afectó al cuartel de Caballería. En sólo ocho años, el Estado desafectó para su posterior venta casi una cuarta parte de las propiedades que poseía en la ciudad: una vasta extensión de casi diez millones de metros cuadrados. Esa política militar de venta al por mayor respondía a la necesidad de sufragar con ingresos propios la profesionalización de las Fuerzas Armadas y los planes inversores del Ministerio, obligado a generar sus propios recursos para afrontar sus gastos.

En Sevilla, esta estrategia tuvo sus hitos más significativos en la venta de los suelos de Tablada (en 1997, con un beneficio de 30 millones de euros para las arcas castrenses); de los solares de Pirotecnia Cross (76,3 millones de euros por la subasta de unos terrenos ubicados en plena milla de oro del barrio de Nervión) y, por último, con el acuerdo suscrito por Defensa, la Junta de Andalucía y el Ayuntamiento de Sevilla para el traspaso del Hospital Militar Vigil de Quiñones (la Administración autonómica le pagó seis millones de euros y el Consistorio le recalificó 86.000 metros cuadrados en Villanueva del Pítamo valorados en 28,5 millones de euros).

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