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Comercio

Las ventas navideñas resisten en el centro de Sevilla

  • La apertura de grandes superficies comerciales no resta clientes a las tiendas del Casco Antiguo, que mantienen estas fechas el nivel de compras de los últimos años 

Varias personas cargadas con bolsas de las últimas compras navideñas. Varias personas cargadas con bolsas de las últimas compras navideñas.

Varias personas cargadas con bolsas de las últimas compras navideñas. / josé ángel garcía

La Navidad en el centro de Sevilla resiste. Aunque quizás el titular de este reportaje, tras contemplar las imágenes de bulla de estos días, sería el contrario: el centro resiste a la Navidad. Y no es para menos. Pasear desde finales de noviembre por las calles comerciales del Casco Antiguo se ha convertido en una auténtica odisea. Familias enteras que acuden a las entrañas de la ciudad para disfrutar de la iluminación navideña y deleitarse con el ambiente propio de la época. Pero detrás de esta masificación, que siempre es preferible a un centro vacío, queda la duda de los beneficios que obtienen los establecimientos de unas vías colmatadas de público.

Uno de los sectores que debiera recibir más ingresos por esta bulla navideña son las tiendas. Pero, claro, ni en estas fechas no es oro todo lo que reluce, ni la masificación se traduce en ventas directas. Pasear es gratis. Y hacerlo con la cartera vacía o con calderilla dejó de ser una aventura hace años para convertirse en práctica bastante habitual.

Comprar en el centro estos días tiene sus ventajas e inconvenientes. Y muchos sevillanos se lo piensan dos veces antes de hacer los habituales y costosos gastos a los que obliga el calendario. Aún así, los comercios del Casco Antiguo mantienen el nivel de ventas de años anteriores. Al menos, ésa es la primera impresión que tienen en la federación Alcentro. “Los primeros comentarios indican que nos encontramos en los márgenes de las últimas Navidades”, afirma la gerente de esta entidad, María Pérez Beltrán, quien no se atreve a pronosticar un balance hasta que acabe la temporada con el día de Reyes Magos.

Las calles del centro, un hervidero de público para realizar sus compras. Las calles del centro, un hervidero de público para realizar sus compras.

Las calles del centro, un hervidero de público para realizar sus compras. / josé ángel garcía

En esta época ir al centro a realizar compras supone descartar el vehículo privado. A las restricciones habituales se suma el plan de tráfico establecido por el Ayuntamiento para estas fiestas. Los autobuses paran en el Prado, en Santa Catalina y en la Alameda. El tranvía no llega más allá del Archivo de Indias. Pero aún así hay gente a la que no le importa andar con tal de acudir a los comercios de toda la vida, donde suelen comprar desde hace años.

La influencia del 'Black Friday'

Hábitos que, no obstante, han cambiado con las modas, muchas de ellas importadas. Es el caso del Black Friday, que ha modificado por completo esta temporada. Tomás González, presidente de Aprocom, la asociación de comerciantes sevillanos, recuerda que antes de que se hiciera “tradicional” este día de descuentos la campaña navideña se iniciaba en Sevilla en el puente de la Inmaculada y se mantenía “más o menos estable” hasta el 6 de enero. Sin embargo, desde que se implantó la jornada norteamericana, el panorama ha cambiado por completo: una vez que el Black Friday ha pasado, se produce “un vacío importante”. “Hasta que no llega el 20 de diciembre las ventas no se recuperan”, asevera González.

El presidente de Aprocom recuerda que el sector vive “momentos difíciles”. A la “demoledora” competencia de las ventas por internet se suma la que ejercen las grandes superficies que se han abierto recientemente en Sevilla y que, según González, ya suponen, incluso, “una amenaza” para los centros comerciales que se habían asentado en la capital andaluza.

Frente a esta opción, González reivindica el “importante papel” que desarrollan los negocios de cercanía. “El pequeño comercio tiene una función vertebradora en los barrios y es el animador social de determinadas zonas”, afirma el presidente de Aprocom, quien por tales motivos pide el apoyo de la Junta y el Ayuntamiento.

González considera que tales retos deben verse más como una oportunidad que como una amenaza, para lo que hace falta “cambiar la estrategia”. “Hay que intentar cambiar para fidelizar al cliente y prestarle el servicio que no se le ofrece ni en internet ni en un centro comercial”, explica. También estima oportuno “mayor unión empresarial” en el comercio pequeño para hacer frente a la dura competencia de las ventas on line y de las grandes superficies. Mientras estos objetivos se logran, las compras navideñas continúan resistiendo, y mucho, en el centro.

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