Una visita de Cruyff a la Expo de Sevilla

calle rioja

Desagravio. El holandés estuvo en la Cartuja el 25 de mayo de 1992, cinco días después de que el Barça ganara la Copa de Europa en Wembley rompiendo el maleficio del Steaua

Francisco Correal

29 de marzo 2016 - 01:00

EL 25 de mayo de 1992 era lunes y en la Expo se celebraba el día de honor de Jordania, con la presencia del príncipe Hussein. Lluís Pasqual estrenaba en el teatro Lope de Vega su versión de Tirano Banderas de Valle-Inclán y Los Romeros de la Puebla daban un concierto de sevillanas en el Palenque. El pabellón de Holanda acogió la inauguración de la exposición de la World Press Photo. La agencia tenía su sede en Amsterdam e invitaron a los tres entrenadores holandeses que mandaban en el fútbol español: Leo Beenhakker, del Madrid; Johan Cruyff, del Barcelona; y Guus Hiddink, del Valencia. Ocupaban respectivamente los puestos primero, segundo (a un punto de diferencia) y cuarto de la Liga. El póquer de cabeza lo completaba el Atlético de Madrid entrenado por Luis Aragonés, que no era holandés.

Beenhaker fue el único que faltó a la cita. Dicen las crónicas que estaba en Milán intentando cerrar el fichaje de Jürgen Klinsman por el Madrid. Los otros dos compatriotas sí acudieron. Cruyff superaba el maleficio blaugrana de Sevilla. Cinco días antes, el miércoles 20 de mayo, un gol de Romald Koeman en Wembley a la Sampdoria le daba al Barcelona su primera Copa de Europa después del chasco de seis años antes, 6 de mayo de 1986, en el Sánchez Pizjuán contra el Steaua de Bucarest.

Cruyff llegaba a Sevilla como flamante campeón de la Copa de Europa. La primera como entrenador después de las tres que dos décadas antes obtuvo con el Ajax como futbolista. Se había disputado la antepenúltima jornada de Liga, con el Barça pisándole los talones al Madrid. Antes de la penúltima jornada, España viviría el jueves 28 de mayo una jornada de huelga general contra el Gobierno de Felipe González. Junto a un cuadro de Rembrandt Cruyff dijo que veía al Betis en Primera. La víspera de su visita a Sevilla, el Betis de Segunda venció por la mínima al Palamós, gol del checo Kukleta. El Sevilla, en Primera, fue goleado por el Tenerife entrenado por Jorge Valdano. El equipo canario se convertiría en secundario principalísimo para que en la última recta del campeonato Cruyff le ganara la partida a Beenhakker. La profecía de Cruyff no se cumplió y el Betis tardó dos años en ascender. Antes de hacerlo en la primavera de 1994, apeó al Barça de Cruyff y del Dream Team de la Copa del Rey en el Camp Nou. Esa misma semana salió ardiendo el Liceo.

España no jugó ese año la Eurocopa, pero la selección española, con Kiko y Guardiola, ganó el oro olímpico frente a Polonia en los Juegos de Barcelona. El día que Cruyff visitó la Expo, Indurain se hizo con el liderato en el Giro de Italia. En julio de ese año, mes que empezó con la muerte de Camarón, se impuso en el Tour de Francia. En las hemerotecas está la foto de Cruyff en la entrada del pabellón rodeado de azafatas holandesas. La fotografía en Diario 16 la firmaba Ángel Moreno, llorado amigo que suena a querubín de Machín.

La exposición era impresionante. Una réplica del infierno pintado por El Bosco: Dubrovnik en llamas; cólera en Perú; disturbios en Haití; guerras tribales en Ruanda y Burundi. Europa vivía la vergüenza de la guerra de los Balcanes, con el telediario presidido por una matanza de civiles en el bombardeo de un mercado en Sarajevo. Por eso ninguno de los visitantes habrá olvidado la catarsis ante tanto drama en aquel viaje de la mano del Dante a las entrañas de la maldad humana. En pleno corazón de las tinieblas de Conrad, alguien reparó en la única foto que provocó sonrisas: la firmaba Ángel M. Colina y en ella se veía a Míchel agarrando en un córner a Valderrama por los testículos en un Madrid-Valladolid. En esa misma jornada, el Barcelona de Cruyff había machacado al equipo castellano en Zorrilla con dos goles de Stoichkov, dos de Nadal y dos de Koeman.

Un mes antes de que el Barcelona ganara su primera Copa de Europa se inauguró la Exposición Universal de Sevilla. El 20 de abril del 92 era lunes. El domingo 19 Gordillo entró por Hagi en su último partido con el Madrid. 7-0 al Español de Clemente, con cuatro goles de Fernando Hierro. Valdano debutaba ese día en el banquillo del Tenerife. Empezaba la cuenta atrás del bienio más negro del madridismo. El 14 de diciembre de 1994, Cruyff y Valdano coincidieron en Sevilla como tándem técnico del combinado extranjero en el partido contra la droga. Al equipo nacional lo dirigían Lorenzo Serra y Luis Aragonés, el que nunca fue holandés. Y junto a Cruyff, como ocasional ayudante en su minuto de gloria, un joven periodista coriano llamado Jesús Martínez Sosa, compañero en esta redacción del diario de la calle Rioja.

Con Antonio Benítez en un Betis-Barcelona.

20 de m ayo de 1992. Cruyff, entre Rexach y Laudrup celebrando el triunfo de la Copa de Europa en Wembley.

25 de mayo de 1992. Cruyff con Hiddink en el pabellón de Holanda.

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