Welyto, la inteligencia artificial que combate la soledad y el alzhéimer de los mayores

WELYTO | PIONEROS DE SEVILLA

Tres jóvenes ponen en marcha una compañía centrada en soluciones tecnológicas para mejorar la vida de los abuelos

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Welyto, la 'startup' que piensa en los mayores / Ismael Rubio

"Mi abuela es una persona muy importante en mi vida. Viendo el problema de alzhéimer que ha tenido durante los últimos 10 años, te das cuenta de lo mal que se pasa cuando las personas no son completamente independientes". Quien reflexiona sobre la enfermedad es José Ropero, el estudiante de Matemáticas de apenas 23 años que está en vías de desarrollar la startup Welyto. Una compañía centrada -a través de tres líneas que se dan la mano- en la tercera edad: recuperar el legado familiar, combatir la terrible soledad y detectar a través de la voz enfermedades como el párkinson o el ictus agudo. El objetivo -materializar la idea y sacarla al mercado- no es sencillo y, para cumplirlo, Ropero no camina solo. En el proyecto están implicados los ingenieros Marco Rodríguez y Carlos Galán Carracedo. Compañeros de batallas gracias al baloncesto y al programa Sputnik, respectivamente. A finales de febrero, dos terceras partes del equipo volarán hasta China para disfrutar una estancia de cinco meses en la que producirán la parte física -el prototipo- de Welyto. El tercero en discordia hará lo propio desde Australia, concretamente desde la Universidad Tecnológica de Sidney.

Por lo pronto, ya están cubriendo la primera línea -la del legado- con la creación de un producto que lleva el nombre de Welacy. "Nos da mucha pena que las historias de vida de una persona mayor se pierdan conforme van pasando los años", explica el matemático y valora que con la tecnología actual "podemos dar una solución para las historias de una familia se queden guardadas y construir un legado". De este modo, las futuras generaciones sabrán "quién fue su bisabuelo, lo que hizo y de dónde vino". Además, ayuda a fomentar "un sentimiento más arraigado de familia que el que se tiene ahora", porque "cada vez vamos más rápido y echamos menos cuenta a las personas mayores".

Esta aplicación, que ya está disponible en www.welacy.com, es muy "intuitiva": "La persona mayor responde a 18 preguntas, a través audios, que están enfocadas en una línea temporal de su vida. Lo completa añadiendo todas las fotos que quiera, hasta 36, y con solo eso somos capaces de crear un libro con la historia de esa persona mayor". Algo así como El diario de Noa, pero sin edulcorantes. El ebook tiene un precio de 35 euros y la edición física sube a los 65. "Cada libro es distinto y todos son personalizados al 100%", justifica en cuanto a lo elevado del "coste de producción".

El siguiente caballo de batalla es la soledad. A través de una inteligencia artificial, los mayores tendrán conversaciones sobre lo que quieran y el tiempo que deseen. No solo eso. El sistema les recordará la medicación y les dará la opción de hacer una videollamada con otros familiares. "Las conversaciones diarias son muy importantes, porque la soledad agrava otras enfermedades como la depresión o incluso el alzhéimer", apunta Ropero y recuerda que "la tecnología está avanzando mucho pero, como no se ajusta a las personas mayores, se está abriendo una brecha cada vez más grande". Eso sí, todos los avances están siendo avalados por profesionales médicos y psicólogos. "Nos queremos respaldar en entidades públicas como hospitales y asociaciones", como Cruz Roja y la Asociación de Lucha contra el Alzheimer.

José Ropero, uno de los tres creadores de Welyto.
José Ropero, uno de los tres creadores de Welyto. / Ismael Rubio

Esta parte entronca con la última línea de negocio: el propio aparato que soportará todo lo anterior. Una especie de Alexa, pero diseñado para las personas mayores. Para realizar el prototipo, Ropero y Galán viajarán a China en apenas un mes. Realizarán una estancia en el Xiji Incubator, un gran proyecto para emprendedores españoles en la Universidad Tongji, al noroeste de Shanghái. Esta ciudad "es la cuna de la robótica", especialmente la que se centra en la silver economy -personas mayores-. "Queremos ir allí, ver lo que está funcionando y traer una solución a España", recalca.

Porque ese es el objetivo: regresar a España a medio plazo: "Aquí es donde más encajan nuestros productos ahora mismo porque, comparado con otros países, el sentimiento de familia, tradición y cultura es más fuerte". El joven confiesa que nunca pensó que dedicaría su vida al emprendimiento después de estudiar Matemáticas en la Hispalense durante seis años y dedicar gran parte de su tiempo al baloncesto semiprofesional. Durante la entrevista menciona en varias ocasiones el programa Sputnik, coordinado por Juan Martínez Barea, como el evento que marcó un punto de inflexión en su carrera. "Descubrí lo que era una startup, el mundo del emprendimiento y fue algo que me apasionó desde el primer momento... me sirvió para decir: yo quiero hacer más", recalca.

Una de las líneas de negocio lleva el nombre de Welacy trata de preservar el legado familiar.
Una de las líneas de negocio lleva el nombre de Welacy trata de preservar el legado familiar. / Ismael Rubio

Por ahora están inmersos en conversaciones con diferentes inversores y preparan su periplo a China y Australia. Caminan con pies de plomo, pero no dudan en afirmar que les gustaría que su aparato se instale, en un futuro, en residencias de mayores y hospitales. Ropero vaticina que, en los próximos años, la inteligencia artificial y la tecnología experimentará "un cambio brutal": "Si somos capaces de meternos en esa curva exponencial desde un inicio e ir actualizando el producto, la idea puede pasar a todo lo que queramos y más".

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