El derbi sevillano El rugido de Nervión en la memoria

  • Antoñito y Escudé recuerdan dos de los derbis con más vaivén de marcador y emotividad y coinciden en que se echará de menos al público como factor clave

  • El francés reconoce que sin la afición a favor quizá Mejuto González no habría pitado falta de Sobis en la polémica jugada del 3-2 de 2006

El balón oficial de la Liga, con mascarilla en un vacío Ramón Sánchez-PIzjuán, perfecta alegoría del derbi. El balón oficial de la Liga, con mascarilla en un vacío Ramón Sánchez-PIzjuán, perfecta alegoría del derbi.

El balón oficial de la Liga, con mascarilla en un vacío Ramón Sánchez-PIzjuán, perfecta alegoría del derbi. / Antonio Pizarro

Un derbi sin público ni siquiera debería llamarse derbi, cuya etimología inglesa incide en el enfrentamiento de dos facciones enemigas en una misma ciudad, aunque su origen sea la hípica. Nervión será hoy un hervidero... de policías vigilantes de que impere la ley del silencio. El nuevo fútbol, de momento, ha dejado fuera a la afición por necesidades del guion. Y sin público el derbi es otra cosa.

Julien Escudé, que ahora lleva el seguimiento de los futbolistas cedidos por el Sevilla, ha vivido distintos derbis. Uno en particular en el que el factor campo se hizo notar en un atestado Ramón Sánchez-Pizjuán, incluida una notable presencia de seguidores béticos. Empezó ganando el Sevilla con gol de Kanouté. Remontó el Betis gracias a un doblete de Sobis y volvió a ponerse de cara el Sevilla con tantos de Kanouté y Renato, éste ya en el minuto 85. Fue el 3-2 del 17 de septiembre de 2007.

"Sevilla vive mucho por el fútbol y desgraciadamente será un derbi sin público, sin el fervor, sin el apoyo de la afición. Es en el Sánchez-Pizjuán y ahí podíamos contar con ese empujón, pero ojalá que eso nos sirva para hacernos aún más fuerte: utilizar que la afición no está en el campo para realmente darnos aún más fuerza para la victoria y dedicárselas a ellos", dice el elegante ex central francés.

Julien posa en su domicilio en un pequeño pueblo francés junto a Pau. Julien posa en su domicilio en un pequeño pueblo francés junto a Pau.

Julien posa en su domicilio en un pequeño pueblo francés junto a Pau. / M.G.

Antoñito también ha vivido distintos derbis y remontadas, como la que él rubricó, con el empate a dos definitivo, el 19 de octubre de 2003: 2-2 en Nervión. Marcó Reyes el 1-0, y remontó el Betis con tantos de Denilson y Tote... hasta que apareció "el socorrista" (Robinson dixit) para hacer un golazo recortando ante Assunçao, a pase de Marcos Vales, que le devolvió así la asistencia del delantero sevillano en el derbi anterior, el 2 de marzo de 2003, en el que, por decisión de Lopera, no hubo aficionados sevillistas en Heliópolis. Eran derbis calientes aquellos…

Nada que ver con lo de hoy, según Antoñito. "Estamos todos a la expectativa. Se está hablando de aquel partido en Getafe que se jugó sin público. Pero no es lo mismo 90 minutos que media hora. El Sevilla tendría el ambiente a favor y eso es muy importante. El Sánchez-Pizjuán, como pudo ser el Villamarín en la primera vuelta, son estadios que aprietan y que ayudan mucho a sus equipos. Hay que adaptarse a esta situación, no es fácil. Pero es un derbi y hay que afrontarlo como viene".

Las protestas de la afición

El ex delantero del Polígono de San Pablo, sevillista de cuna y de grada, será de los que eche de menos estar en el estadio. "La esencia de este deporte es con aficionados en el campo. De las cuatro patas de este deporte hay dos patas importantísimas: la afición y los jugadores, los jugadores y la afición. Luego entra el club, entra la Liga… Pero las dos patas más importantes son afición y equipo. Ese binomio es muy importante, sobre todo cuando la grada del Sevilla aprieta y ayuda muchísimo. Las circunstancias hacen que todos estemos con las carnes abiertas, y a esperar que más pronto que tarde llegue la vacuna para que todos estemos en el campo, porque es la esencia del fútbol, el ambiente, en el estadio y en los alrededores".

¿Entiende Escudé las quejas de parte de la afición contra el fútbol sin público? "Yo, siendo un aficionado al fútbol, es un encuentro popular donde la afición y el amante del fútbol deben estar ahí. Eso siempre ha sido así y tiene que ser siempre así. El aficionado dice: ‘Yo pago mi carné y quiero ver a mi equipo en directo’. De este lado no hay ninguna duda y la afición lleva su razón. Luego el fútbol tiene otra parte económica y televisiva. Y también hay que pensar a nivel sanitario. Actualmente no se puede reunir público en un estadio. Pero el fútbol, la Liga en general, necesita actuar y jugar. Y se están haciendo todos los esfuerzos posibles, sabiendo que es una cosa circunstancial, que no va a durar con el tiempo, pero hay que adaptarse a las circunstancias sanitarias".

Antoñito también comprende a la afición, pero… "No es fácil. Hay que ver también la situación de LaLiga, la Federación, los clubes. Cualquier sevillista te diría que con la clasificación que tenemos nos habría beneficiado cancelar la Liga. Pero creo que lo más ético es terminar las once jornadas y si es sin afición pues qué le vamos a hacer. Las competiciones se tienen que jugar y terminar y el Sevilla parte con una ventaja importante, con una clasificación muy buena y hay que defenderla y pelearla".

Antoñito se dirige a la afición tras marcar el 2-2 definitivo, 19 de octubre de 2003. Antoñito se dirige a la afición tras marcar el 2-2 definitivo, 19 de octubre de 2003.

Antoñito se dirige a la afición tras marcar el 2-2 definitivo, 19 de octubre de 2003. / Manuel Gómez

Sin favoritismo

¿Beneficia al Betis jugar sin público? "Iguala", recalca Antoñito. "Beneficiar a lo mejor un poquito, pero yo creo que lo iguala muchísimo, lo estamos viendo en Alemania. Sin afición no hay ese ambiente de apretar, de animar… Al Betis en este aspecto puede ser que lo beneficie un poquito más, como si jugáramos en el Villamarín, lo igualaría". Escudé sí le da mucho peso a la grada… "La afición en el Sánchez-Pizjuán es un factor importante, es un jugador más, porque en los momentos difíciles siempre apoya. En ese aspecto va a ser algo diferente para los jugadores, que podrán contar con la afición en su cabeza, pero no en el campo. Influye, sí. En ese partido vemos que cuando marcamos el 2-2 ahí se vuelca el estadio completamente, se pone aún más encima del árbitro, del contrario y te da un esfuerzo más. Son pequeños detalles, una falta, un centro, una jugada, en los que todo el estadio empieza a saltar y a gritar y ahí se hace un esfuerzo más. Y pasa al contrario también, cuando juegas fuera de casa".

Según el ex central francés, no es menos favorito por esto el Sevilla: "No, juega en casa, los objetivos del club, la calidad de la plantilla… Todo eso tiene que marcar su ambición. Jugar en casa ayuda, sobre los elementos externos están el conocimiento del vestuario, del césped, del entorno… Está el jugador más acostumbrado y ayuda. Luego en 90 minutos, en función de cómo sea el desarrollo, si hay un gol encajado, un penalti… A posteriori podríamos decir, ah, con el público quizá… Nunca se sabrá. Es un partido que hay que ganar en el campo. La afición no mete el gol, es el jugador. Habrá que estar muy concentrado. Son partidos muy especiales, es el derbi", recalca Escudé.

Competitividad asegurada

Y Antoñito recuerda que, sin público, será un partido de alta competitividad. "Al jugador de casa le puede beneficiar, conoces tu estadio, las dimensiones… Pero a la hora de la verdad cuando te metes en el campo ante el rival que tienes enfrente… los equipos se están jugando tanto... El Betis tiene una de sus últimas balas en el derbi para poder pelear por la sexta plaza. El Betis le puede ganar a cualquiera, no es regular, pero si están bien sus futbolistas te puede hacer daño y el Sevilla lo sabe. El partido, con afición o sin afición, es importante. Y sí que influye que no haya público, por cómo aprieta la grada del Sánchez-Pizjuán", reconoce finalmente.

Escudé y Sobis forcejean en la polémica jugada que pudo marcar el derbi del 3-2. Escudé y Sobis forcejean en la polémica jugada que pudo marcar el derbi del 3-2.

Escudé y Sobis forcejean en la polémica jugada que pudo marcar el derbi del 3-2. / Manuel Gómez

El árbitro y la presión de la grada

Un Sevilla lanzado en el inicio de la Liga 06-07 sufrió ante el Betis en la tercera jornada. Remontó con golazo de Renato en el minuto 85. Pero, con 2-2 en el marcador, Mejuto González vio falta en un forcejeo entre Sobis y Escudé... "Sí, sí, la he vuelto a ver. Son circunstancias del fútbol. No voy a decir si fue falta o no fue falta… La consecuencia fue muy importante, porque hizo falta Palop y podía ser expulsión. No sé si el árbitro habría pitado otra cosa sin público. Ahora están las cámaras, se vuelve atrás. Es diferente. El fútbol es un juego de contacto. Y el contacto nadie puede medir bien si es fuerte, débil, medio… Si te caes, si te tiras, si gritas, si sales con una lesión, si lo haces aposta… Ahí estará siempre la interpretación del árbitro", reconoce Escudé, que entiende que Mateu Lahoz no tendrá esa presión que sí sufrió entonces Mejuto González. "Aunque el árbitro tenga la mente muy fría, jugar con un público que calienta mucho… Eso entra en las orejas del árbitro y puede escuchar a 45.000 personas gritando y pensar, puede ser falta. Eso es en medio segundo. Ahí influye y eso puede ser un aspecto importante", concluye el ex zaguero francés.

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